Durante los últimos días, luego del lanzamiento de la última temporada de Stranger Things y tras ver la actuación de Millie Bobby Brown, inició la polémica e internet comenzó a hablar sobre el bótox y los rellenos faciales y cómo afectan la actuación y es que este tema es mucho más profundo de lo que crees.
La quinta temporada de Stranger Things fue todo un fenómeno, pues la serie que marcó a una generación llegó a su fin; sin embargo, la apariencia de Millie Bobby Brown dejó a los fans en shock, pues a sus 21 años su rostro ha cambiado muchísimo y perdido casi toda expresión facial y es gracias a los rellenos y bótox.
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Y es que la actriz pasó de entregarnos grandes actuaciones en otras temporadas y en películas a darnos una actuación vacía, pues su rostro lucía igual siempre, en tomas tristes, felices, de angustia y donde nos debía transmitir muchas emociones, lo que ha abierto el debate sobre los arreglitos estéticos en Hollywood.
El debate sobre los arreglitos y rellenos faciales que Stranger Things encendió
Pero espérate, antes de que nos canceles por hablar de los cuerpos ajenos, esto va más allá, pues claro que cada persona puede hacer con su cuerpo lo que quiera, pero en Hollywood el rostro es tu imagen y, cuando eres actor, la cara y sus expresiones, arrugas y microgestos comunican, son oro y la herramienta de un actor.
Y es que el problema no es Millie, sino la actualidad y la nueva generación en la que vivimos, en donde todo cada vez se basa más en el aspecto y donde el físico lo es todo, y sí, decimos nuevas generaciones, pues actrices como Amanda Seyfried han sido muy claras respecto a los fillers y su limitación en cintas como ‘El testamento de Ann Lee’ donde ofreció una actuación magistral y llena de expresiones faciales.
Hoy, lo que antes pasaba desapercibido, enseguida se nota, pues no solo tenemos tecnología como la 4K, el HD y las pantallas gigantes que hacen los pequeños defectos muy evidentes, sino que nosotros también nos hemos convertido en radares para identificar esos detalles, cuando son lo más normal y natural del mundo.
Y es que al final esta discusión no solo habla de los actores y su obsesión por mantenerse perfectos, sino de cómo como público exigimos actuaciones reales pero al mismo tiempo castigamos el paso del tiempo y señalamos cuando una actor o actriz comienza a verse “viejo”, pues antes de juzgar a Hollywood, deberíamos preguntarnos si estamos dispuestos a volver a aceptar caras reales y actuaciones con alma.
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