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La ‘cláusula de la cocaína’ del matrimonio de Nicole Kidman y Keith Urban que prueba que las relaciones perfectas solo existen en fotos

clausula nicole kidman keith urban 2 - La 'cláusula de la cocaína' del matrimonio de Nicole Kidman y Keith Urban que prueba que las relaciones perfectas solo existen en fotos

La separación de Nicole Kidman y Keith Urban es una noticia que aún duele y nos deja en shock todavía más cuando salen detalles sobre su relación como este: resulta que dentro de su matrimonio había una condición que ha muchos les va a parecer extraña pero que para ellos tenía mucho sentido.

Cuando se piensa en divorcios de celebridades, casi siempre aparecen pleitos legales, acusaciones en medios y millones en juego. Pero lo que acaba de salir a la luz con Nicole Kidman y Keith Urban después de 19 años de matrimonio, tiene un giro que parece sacado de una película, literal: se trata de una cláusula prenupcial que básicamente le pagaba a Keith por mantenerse sobrio.

Sí, leíste bien. Entre todas esas condiciones que los famosos suelen poner en contratos antes de casarse (porque aquí no basta con un “te amo para siempre”), estaba lo que los medios ya bautizaron como la “cláusula de la cocaína”. Y aunque suene medio morboso, en realidad tenía un objetivo claro: proteger la relación y darle a Keith una motivación real para mantenerse limpio después de haber pasado por rehabilitación.

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La ‘cláusula de la cocaína’ del matrimonio de Nicole Kidman y Keith Urban

Lo más impresionante es que esa cláusula no fue simbólica, Keith, que se casó con Nicole en 2006, podía recibir 600 mil dólares por cada año que permaneciera sobrio. Si hacemos cuentas rápidas, hablamos de que en casi dos décadas pudo acumular alrededor de 11 millones de dólares solo por cumplir esa condición. Más allá de la cifra, lo que esto revela es la importancia que tuvo la adicción en la relación desde el inicio, y cómo Nicole decidió no ignorar el tema, sino enfrentarlo de frente.

Nicole Kidman y Keith Urban se conocieron en 2005 en un evento de celebridades australianas en Los Ángeles, en ese momento, ella ya era una actriz reconocida y él un gran cantante de country. En 2006, apenas un año después de empezar a salir en serio, se casaron en una boda íntima en Sydney. Todo parecía un cuento perfecto hasta que, a los cuatro meses de casados, Keith entró voluntariamente a rehabilitación.

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Ahí la historia pudo haberse derrumbado, pero Nicole hizo algo que sorprendió a todos: canceló proyectos de trabajo y se quedó a su lado para apoyarlo, con el tiempo, Keith reconoció que esa decisión le salvó la vida. “Ella me rescató”, dijo en entrevistas. Y, por un buen tiempo, el matrimonio dio la impresión de ser una de esas parejas sólidas y discretas de Hollywood, más enfocadas en su familia que en los reflectores.

Ahora, con el anuncio del divorcio y la cláusula dentro del matrimonio, está muy claro que la relación no fue el cuento de hadas que muchos nos hubiéramos imaginado, de hecho tenían problemas reales, como la gente normal y  habla de cómo la adicción estuvo presente como sombra desde el inicio del matrimonio.

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