PUBLICIDAD

ENTRETENIMIENTO

No lo podemos creer: Candy Candy cumple 46 años

Se cumplen 46 años de la primera transmisión de Candy Candy, un anime que hizo llorar a toda una generación.

Antes de Sailor Moon y Dragon Ball, en México y otros países de Latinoamérica hubo otro fenómeno de la animación japonesa: Candy Candy. Una serie que conquistó al público por ser una especie de telenovela animada en la que su protagonista sufría todo el tiempo, desde la más tierna infancia hasta la edad adulta, a causa de su familia adoptiva, los niños que le hacían bullying o los amores que la desairaron.

Candy Candy fue un éxito en los años 80, cuando la adaptación del manga llegó a la televisión. El manga fue creado por la escritora Kyōko Mizuki (Keiko Nagita) y la ilustradora Yumiko Igarashi y, a su vez, ellas se basaron en la novela Ana de las tejas verdes, de Lucy Maud Montgomery. De hecho, esta tuvo también su anime en el que trabajó un joven Hayao Miyazaki y se emitió en Japón a finales de los años 70.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Candy Candy nació de la mente de varias mujeres, continuó gracias a ellas y le llegó al corazón a otras miles en todo el mundo. A lo largo de 115 episodios, cuya primera transmisión fue el 1 de octubre de 1976, la serie contó la historia de la huérfana Candy, desde que fue encontrada, abandonada en la nieve (y de ahí su apellido, “White”), hasta que *SPOILER ALERT* en el final del anime no se queda con su gran amor, pero sí con la promesa de cuidar de todos los niños huérfanos del mundo.

La serie se transmitía con frecuencia, al menos en México, durante los años 80 y 90 (de 1982 a 1998, para ser exactas). Sin embargo, en el 98 hubo un pleito legal entre sus creadoras por los derechos de Candy Candy: Igarashi, la ilustradora, comenzó a comercializar productos alusivos sin el permiso de Mizuki. Y aunque esta última se lo recriminó, Igarashi dijo ser la verdadera creadora, pues ella diseñó todos los personajes.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Eso llevó a que la transmisión se prohibiera desde finales de los 90 (aunque, como sabemos, algunos canales nacionales la han pasado debido a los vacíos legales que se los permiten). En 2002, una corte japonesa determinó que ambas, Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi, son dueñas de Candy Candy y deben contar con el permiso de la otra.

Los problemas no terminaron ahí, porque aunque Mizuki puede comercializar la historia sin las ilustraciones, Igarashi no puede hacer lo mismo. En 2007 intentó hacerlo bajo el nombre de Lady Lady (sospechosamente similar a “Candy Candy”), pero Toei Animation intervino. Y aunque no podemos ver la serie “oficialmente” porque no hay manera de conseguirla en DVD u otros formatos, de vez en cuando se transmite en la televisión abierta (y sí, también de forma ilegal en Internet).

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO



Podría interesarte
Etiquetas:AnimeJapón
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD