Estilo de vida

14 razones por las que nunca serás lo que tus padres quieren que seas y no está mal

Estilo de vida 14 razones por las que nunca serás lo que tus padres quieren que seas y no está mal



Los problemas y conflictos que tenemos con nuestros padres trascienden a todas las fechas y circunstancias posibles. Si bien es cierto que puede llegar el momento en que de verdad se comparta un espacio sin discutir, también existe esa probabilidad de dejar cabos sueltos por muy largo tiempo. Sobre todo si se recuerda esa etapa adolescente en la que se discutía hasta el cansancio por absolutamente todo y no se superó, lo que hace que este paso puede ser mucho más lento de lo que pensábamos.

Porque, para empezar, muchas de esas riñas o malentendidos se originaban por algún consejo, sugerencia, queja, reclamo, etcétera, que tenían nuestros padres en torno a lo que hacíamos o dejábamos de hacer. Desde nuestras primeras etapas como seres humanos las expectativas de la familia están siempre presentes y, a veces, son más de las que se pueden cumplir, lo que deposita en nosotros cargas incluso innecesarias.

Propias metas - Tommy Ingberg

Es imposible negar que a partir de éstas nuestros padres plantan perfectamente los valores y los estándares que son indispensables para la vida, sin embargo, también es verdad que sus palabras suelen convertirse en exigencias que resultan paulatinamente más en una imposición o en un pesar que un apoyo.

En muchos casos, éste es un problema que se acarrea desde muy jóvenes; quizá desde que fuimos niños, y conforme fuimos creciendo, la falta de entendimiento también incrementó en tamaño. La frustración, a final de cuentas, pertenece a ambas partes; tanto de nosotros en la angustia de no poder cumplir con lo esperado, y en los padres con la preocupación de no ver materializados sus sueños de grandeza.

Propias metas - Tommy Ingberg


Al tratar de huir del fracaso, la desilusión, la obligación forzada y la insatisfacción es que todos debemos entender que muy independiente a los deseos o inquietudes de una familia, cada individuo tiene intereses y habilidades distintas; que cada persona, en el descubrimiento de quién es, forja gustos, desagrados y metas propias. Hay muchas razones para no seguir al pie de la letra las imposiciones de un padre, sólo se debe recordar que decidamos lo que decidamos, habrá que hacerlo con dedicación y esfuerzo.


Propias metas - Tommy Ingberg


Porque no hay una sola manera de hacer las cosas.
[A cualquiera le cuesta trabajo entender esto, no sólo entre familiares, pero es algo que ayuda siempre]

No a todos nos interesa lo mismo.
[Ni debería. De lo contrario, no podría cada uno de nosotros ser lo que ha forjado con el tiempo]


Propias metas - Tommy Ingberg


Las metas en nuestra vida no deberían ser comparadas con las de nadie más.
[Eso nunca ayuda ni es un ejemplo]

La responsabilidad no tiene un solo rostro ni atiende exclusivamente a ciertos fines.
[Toda afición o interés puede redituar más de lo que imaginamos]


Propias metas - Tommy Ingberg

Cada quien vive su propia realidad.
[La percepción y acción sobre el mundo reside en cada uno]

Es imposible compartir todos los puntos de vista, por eso hay que respetar decisiones.
[Es probable que nuestros padres sepan mucho de lo que pensamos, pero no en su totalidad; así que de ambas partes se deben escuchar motivos y razones]


Propias metas - Tommy Ingberg



La toma de decisiones en cuanto a un futuro no se toma en compañía; se pueden aceptar consejos, pero nunca órdenes.
[Mediante imposiciones nunca se llega a nada]

Toda satisfacción debe ser propia en un principio.
[Los éxitos son propios y de nadie más; aunque haya familias que no lo entiendan]


Propias metas - Tommy Ingberg



Cada quien resolvió las cosas como mejor pudo, no hay acciones buenas o malas y, además, las épocas cambian.
[Juzgar, ya sea a nosotros o a los familiares, siempre es un acto infundamentado]

Los logros no se comparten, sólo las alegrías.
[Al igual que los fracasos]


Propias metas - Tommy Ingberg

Cada persona sabe perfectamente para qué es bueno y para qué no tanto, nadie más debería opinar si no es consciente de ello.
[En ocasiones, las exigencias de los padres parten más de sueños que de realidades]

Los sueños no se transmiten, ni de los padres a los hijos ni a la inversa.
[Los propósitos de nadie son transferibles]


Propias metas - Tommy Ingberg

No hay ninguna necesidad por complacer a nadie mas que a sí mismo en ese cumplimiento de metas o retos.
[Eso no significa egoísmo]

La felicidad propia y de la familia debe consistir en que cada quien logre lo que se propuso y aprecie lo alcanzado.
[Cada quien sabe los caminos que ha andado]

Propias metas - Tommy Ingberg


Crecer y enfrentarse con la idea de que no se pueden satisfacer todas esas cosas que nuestros padres dibujaron en el aire para nosotros es un impacto aún mayor para ellos; pero de ambos lados se debe entender que no está mal descarrilarse de su camino ni significa una afrenta imperdonable el cuestionar sus motivos o razones. Nunca se va a alcanzar el absoluto de sus expectativas, ni se tendría por qué.


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