A qué se refieren ellos cuando hablan de intimidad
Estilo de vida

A qué se refieren ellos cuando hablan de intimidad

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Por: Ivan Montejo

7 de abril, 2016

Estilo de vida A qué se refieren ellos cuando hablan de intimidad
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Por: Ivan Montejo

7 de abril, 2016


 
Le podríamos preguntar a millones de personas lo que verdaderamente implica la palabra "intimidad" y obtener el mismo número de respuestas. Una de las voces que contestarían nuestra interrogante sería la Real Academia de la Lengua, que nos aseguraría que es la "zona espiritual íntima y reservada de una persona o de un grupo". ¿Con esta definición el problema ha terminado? ¿Todos deberíamos de acoplarnos a las palabras de la autoridad española?

Con seguridad podemos echar por la borda estas cuestiones. En el mundo real las palabras van más allá de las definiciones, diariamente nos apropiamos del lenguaje al darle nuestras propias interpretaciones a los diversos conceptos. Para unos la palabra "relación" puede significar un vínculo especial entre dos personas, mientras que para otros puede representar una atadura que limita su libertad. Esta particularidad del lenguaje está presente en todos los conceptos de la vida e "intimidad" no es la excepción. 

la intimidad pareja
En este mar de posibilidades es claro que entre los dos géneros humanos hay constantes claras que unen a los hombres y separan a las mujeres; éstas últimas consideran que compartimos el pensamiento de "Alfie": 

“Debes saber que llevo grabada una advertencia invisible: nada de compromiso. Nunca me casaré. A pesar de mis esfuerzos, empiezo a notar algunas grietas en mi capa exterior. Cuando reviso mi insignificante vida y todas aquellas mujeres que he conocido, no puedo evitar pensar en todo lo que han hecho por mí y en lo poco que he hecho yo por ellas; en cómo cuidaron de mí, se preocuparon por mí, y yo les correspondí no devolviéndoles nunca el favor. Sí, creía que era el que sacaba mayor beneficio. Y ¿qué tengo? En serio. Unas monedas en el bolsillo, algunos trajes caros, un coche elegante a mi disposición y estoy soltero. Sí, sin ataduras, libre como un pájaro. No dependo de nadie, y nadie depende de mí”. 

Nosotros, en cambio, consideramos que somos incapaces de comprender la complejidad de los sentimientos que ellas experimentan. 

Este desentendimiento hace urgente que conozcamos el interior del otro género; no con la intención de cambiarlo, sino más bien para comprenderlo y saber a qué se refiere el otro cuando nos hable sobre la intimidad. 

Tal vez puede ser por la testosterona (o a lo mejor porque es verdad que pensamos con la cabeza de abajo), pero los hombres necesitamos muy pocas señales para sentir un vínculo íntimo. Cuando sentimos atracción por una mujer, tan solo un cruce de miradas o el más ligero roce nos hace entender que la otra persona siente la misma atracción. Lo más probable es que somos más optimistas de lo que deberíamos de ser, pero aunque nos engañemos por un momento, siempre buscamos esa ilusión. 

la intimidad vista

Paradójicamente, esta cuestión cambia conforme la relación avanza. Muchas mujeres consideran que el hecho de tomarse de las manos es un vínculo único que no se puede forjar con cualquier persona; por su parte, la mayoría de nosotros no le damos tanta importancia a este aspecto ya que podemos vivir con o sin él. Hasta aquí se ha hablado de la intimidad como esta zona reservada a unas cuantas personas, pero la situación se complica cuando tomamos en cuenta que cada género define esta palabra a su manera. 


la intimidad manos
En nuestra infancia y juventud, las relaciones eran increíblemente simples, lo único que importaba era que hubiera atracción entre dos personas para pasar al siguiente paso. Sin embargo, cuando crecemos se agregan una infinidad de variables que pueden cambiar la forma de ser y las intenciones que cada persona tiene cuando se acerca a otra. Algunos hombres se acercarán simplemente para no pasar esa noche solos, otros tendrán la intención de tener una relación estable y unos terceros  (probablemente la mayoría) no tendrán la menor idea de lo que están haciendo. A pesar de todo este mundo de intenciones, un hecho es claro, cuando le hables a un hombre sobre intimidad, solamente vamos a pensar en una cosa: sexo

Esto no necesariamente es malo o significa que somos una especie de bestias con dos neuronas. Es claro que en muchas ocasiones solamente queremos una relación sexual exenta de compromisos, pero en otras instancias buscaremos establecer una relación estable con una persona que consideraremos indicada. En este último caso, aunque seamos conscientes de que la meta de la relación no es el sexo, sí estamos seguros de que la intimidad implica un vínculo que se crea en la alcoba.  

la-intimidad-invitacion
Es aquí cuando pueden comenzar los problemas y los malos entendidos. Puede ser que las mujeres al mencionar "quiero una relación más íntima" se refieran a que desean un mayor acercamiento y entendimiento, en pocas palabras un nexo más serio. En cambio, nosotros le damos prioridad a la esfera física, aunque esto no significa que simplemente desechemos el lado espiritual. 

Las relaciones humanas son increíblemente complicadas, cada persona es un mundo que trae todo un equipaje de prejuicios y convicciones. Por si fuera esto poco, ni siquiera tenemos los mismos significados en las palabras que utilizamos, es por ello que es fundamental comprender, aunque sea por un momento, al género opuesto. 


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Referencias: