Switch to English
Arte
Cine
Comida
Entretenimiento
Estilo de vida
Historia
Letras
Moda
Fotografía
Música
Viajes
Catar

ESTILO DE VIDA

Amar no significa dolor; el amor debe fluir

Por: 8 de noviembre de 2022

Se tiene la creencia de que las relaciones deben atravesar por momentos complicados para ser épicas, pero la realidad es que todos buscamos un amor que nos dé paz.

Las comedias románticas de Hollywood, las novelas clásicas, así como las creencias de la misma sociedad, nos han inculcado que para que una relación pueda considerarse apasionada y llena de amor, las personas que la conforman, deben pasar por una serie de pruebas, peleas, conflictos, los cuales deben dolerles, para saber que son el uno para el otro.

Cómo olvidar historias de amor en la ficción que enaltecen esta manera de relacionarse, tal es el caso de Allie y Noah en Diario de una Pasión, que a pesar de sus constantes peleas, que no se llevaban bien, además de que pasaron décadas sin saber el uno del otro, de repente ya tenían una historia épica.

También Carrie Bradshaw y Mr. Big de Sex and The City, que después de infidelidades, falta de compromiso, inestabilidad, y hasta una boda cancelada, terminan estando juntos, solo porque tras décadas de ser un patán, él la fue a buscar a París, para tener un “final feliz”.

Aunque puede parecer que solo es ficción, el problema es que este prototipo de relaciones conflictivas en las que se normaliza el control, la obsesión, los malos tratos, las humillaciones, las faltas de respeto, la inestabilidad, así como la falta de confianza y las infidelidades, quedan reducidas a “momentos mínimos de pasión”, que ignoran todos los problemas mencionados y propician que mucha gente se quede en relaciones tóxicas solo porque se fomenta la creencia de que “así es el amor”.

La realidad es que el amor no debe ser doloroso, desesperante y mucho menos violento para que sea verdadero. Claro que como en cualquier relación las personas van a discutir, a estar en desacuerdo algunas veces o a enojarse, pero esto no será casi la mayoría del tiempo, ni llegará a límites en donde se pierda el respeto.

Hay que diferenciar los conflictos cotidianos, de las relaciones tóxicas, ya que estas últimas nos hacen mucho daño. Un amor verdadero y sano debería fluir, contar con la disposición de ambas personas para trabajar en sus errores, escuchar al otro, respetarlo, cuidarlo, así como darle su libertad.

Tener una relación no debería ser sinónimo de sufrimiento o conflictos, un noviazgo debería ser la mayor parte del tiempo felicidad, diversión y sentir que tienes a un compañero en quien apoyarte, no alguien que solo te hace la vida más complicada.


Recomendados: Enlaces promovidos por MGID: