Bricia López: de Oaxaca para el mundo

Martes, 30 de enero de 2018 12:12

|Karla Herrera
bricia lopez

La creadora que ha llevado "un pedacito" de Oaxaca a nivel mundial.


Pocas personas sienten tanto amor por su estado como Bricia López, una joven oaxaqueña que, por azares del destino y su trabajo incesante, se convirtió en una de las mujeres más reconocidas en el mundo de la gastronomía.

 

La historia comenzó a escribirse de la manera en que inician millones de historias más: con un sueño americano. El camino tomó un rumbo diferente y el permanente respeto a su esencia, colores, aroma y gente la ha posicionado como un sueño cristalizado.




Cuando era niña tuvo que despedirse de su padre, quien con la ilusión de conquistar nuevas y mejores oportunidades, salió de su querido Oaxaca. Así lo cuenta Bricia López con un tono de voz que proyecta el mismo orgullo que sus ojos al hablar sobre él.

 

“Mi papá salió de Oaxaca, vivió en Los Ángeles casi un año, solo, sin conocer nada, pero comenzó a extrañar la comida, porque nuestra relación con la comida es muy especial, diferente a otras partes de México”.

 

La idea inicial no era ésa en realidad, pero caminar de puerta en puerta con unas cuantas tlayudas en la mano para obtener ingresos en lo que llegaba la oportunidad “indicada”, fue el primer paso para conquistar el sueño de la Guelaguetza. Sí, ¿qué otro nombre podría ser si no el de la fiesta más famosa de Oaxaca?


 


En la zona había paisanos que al igual que él, extrañaban la gastronomía de su lugar natal. Nada que ver con el intento de enchiladas que tanto defraudan en el extranjero a quienes buscan experimentar el placer de la comida mexicana, y peor aun, que piensan que esas enchiladas son México.

 

Fue así como el añoro de los quesillos, chiles de agua, chapulines y todos los manjares oaxaqueños, hicieron que surgiera la idea de comenzar su propio negocio que además de satisfacer los deseos gastronómicos de quienes también fueron orillados a abandonar su país, fungió como el símbolo de unión con más paisanos.

 

El objetivo estaba claro, las personas como él extrañaban sentir el sabor del mole en su paladar, ¿y por qué no aprovechar esta oportunidad? Así que la siguiente misión se convirtió en “llevar Oaxaca” al extranjero.


“Acompañaba a mi mamá a comprar tlayudas, pan, carne y absolutamente todo. Lo empacábamos en cajas de cartón y los mandábamos a Tijuana. Mi papá lo recogía y se lo llevaba a Los Ángeles”.

 





Desde luego no fue fácil, comenzar de cero y con la familia distante fue un obstáculo difícil. Bricia, sus hermanos y su mamá decidieron alcanzar a su papá, pero ya no transportando comida en cajas ni tocando de puerta en puerta; se cristalizó el sueño de rentar su propio local, mismo que ha progresado hasta la fecha convirtiéndose en un emblema mundial.

 

El negocio prosperó y sus padres decidieron regresar a Oaxaca, por lo que Bricia López y sus hermanos quedaron a cargo del restaurante (ella como Directora de Operaciones).

 

¿Cuál es su clave del éxito? Quizá el sazón de las recetas que han sido heredadas generación tras generación, el corazón que Bricia le dedica a cada detalle del lugar y, algo muy importante, estarse renovando sin violar la esencia oaxaqueña que los ha llevado a la cima.

 

Además de dedicarse al negocio de la comida, ha complementado su faceta de creadora (no emprendedora, como ella misma lo aclara), vendiendo sus productos en línea y como fundadora de su propia compañía de micheladas y un podcast donde presume su faceta como madre.

 



 

Bricia es la muestra perfecta de cómo ser determinante cuando deseas algo, y que si bien las cosas se complican, basta con tener claros los objetivos, trabajar en ellos y dejar que las nuevas ideas no se queden en una simple posibilidad.

 

Sin duda un orgullo de Oaxaca para el mundo.

 

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