Durante mucho tiempo, me sentí incómodo con algo que hoy considero una de las mejores partes de mi vida: mi gusto por la cocina. Me daba pena admitir que me encantaba experimentar con sabores, aprender técnicas nuevas o simplemente disfrutar del proceso de crear algo delicioso con mis manos.
¿Por qué? Porque crecí pensando que cocinar no era “cosa de hombres”. Que lo nuestro era el asador en las reuniones, pero no el horno ni la estufa. Que no podías disfrutar cortando verduras mientras sonaba música de fondo porque eso, de alguna manera, “te hacía menos hombre”. Qué equivocación más grande.
Les confieso algo: esa presión de encajar en un molde me frenó durante años. Me perdí de muchas oportunidades para disfrutar plenamente algo que me hacía feliz. Me preocupaba el qué dirán. ¿Y saben qué? Nadie nunca cuestionó mi masculinidad, más que yo mismo.
Es curioso cómo nos aferramos a ideas absurdas, ¿no? Nadie nos cuestiona si pasamos horas arreglando un auto, diseñando una rutina en el gimnasio o afinando nuestras habilidades en videojuegos. Entonces, ¿por qué cocinar debería ser diferente? Al final, es solo otra forma de demostrar pasión y dedicación.
La cocina me ha enseñado paciencia, atención al detalle y, sobre todo, el poder de crear algo que conecte a las personas. Porque no hay nada más masculino que hacer algo bien, con amor y orgullo. Y, si además puedes compartirlo con quienes te rodean, eso es un bonus.
Así que, si alguna vez han sentido curiosidad por la cocina pero la han reprimido por miedo al juicio, dejen eso atrás. No se priven de algo que puede ser tan gratificante solo porque creen que no encaja en lo que debería gustarnos.
Al final del día, ser hombre no se trata de cumplir con expectativas sociales, sino de ser auténticos, de disfrutar lo que hacemos y de ser fieles a quienes somos. Si la cocina es eso para ti, te aseguro que no estás solo.
Y en otros temas… ¿Te pasa que no sabes qué ver? Suscríbete aquí a NQV (Nada Que Ver) y descubre las mejores recomendaciones para todas tus plataformas de streaming favoritas por solo $20 pesos al mes.

