El tiempo es aquél al que le debemos todo lo que tenemos. Su transcurso determina el rumbo de quienes somos y cada segundo cuenta como si se tratara del único. Tomar una siesta, estudiar, hacer ejercicio, beber alcohol y hasta enamorarte es distinto dependiendo la hora del día en que lo hagas. Elegir un momento específico para iniciar una actividad influye en el éxito o fracaso de la misma. Por ejemplo: estudiar por la noche asegura una mejor retención de información, mientras que ejercitarte entre las 8 de la mañana y 12 de la tarde es la mejor opción desde un punto de vista metabólico y fisiológico.
Como éstos, existen múltiples horarios en los que nuestro desempeño se optimiza durante ciertas actividades. ¿Imaginas poder controlar lo que sucede con tu cuerpo a través de las horas que elijas para llevar a cabo tu rutina de vida? Suena un tanto utópico, pero condicionar a tu metabolismo y por lo tanto predisponer a tu físico a que actúe y se vea de la forma que deseas es posible. De hecho, la fisiología humana se ve afectada no sólo por lo que sufre o consume, sino por la hora del día en que recibe estas cargas y descargas de energía.
Refiriéndonos a los hábitos alimenticios en específico, mantenerte saludable y en tu peso ideal se adjudica, principalmente, a la cantidad y calidad de lo que comes. Sin embargo, el aumento de peso también se relaciona directamente con los horarios en los que ingieres alimentos. De acuerdo con diversos nutriólogos elegir la hora correcta para desayunar, comer y cenar resulta mucho más efectivo que evitar o reducir la cantidad de carbohidratos y otros nutrientes.
Desayuno: 7:11 am
Comida: 12:38 pm
Cena: 6:14 pm
La parte más importante de este plan alimenticio –el cual no se centra en reducir, aumentar o cambiar los alimentos que consumas, sino en modificar tus horarios de comida– radica en jamás saltarte el desayuno y nunca irte a la cama sin haber esperado mínimo tres horas después de tus últimos alimentos. El proceso puede ser complicado, después de todo las horas del día en las que comes forman parte de tus hábitos y modificarlos requiere constancia, determinación y mucha resistencia.
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Referencia:
El Confidencial

