La insistencia con la que hoy se fomenta el “no uso” de dietas, va de la mano con una larga lista de peligrosos trastornos alimenticios y psicológicos a los que éstas nos pueden llevar. Para el ser humano es fácil obsesionarse con algo hasta la adicción; la cantidad de calorías que se consumen es una de las muchas ideas que terminan por acaparar toda la atención de muchas mujeres que insisten en bajar de peso drásticamente, a través de dietas “milagrosas”. Estas mismas mujeres llegan al exceso del cuidado personal, pues con el afán de pesar cada vez menos ellas pierden la noción de la estética y lo saludable.A esta trastorno, basado en la preocupación excesiva de la apariencia, se le llama Dismorfia Corporal. Este síndrome altera la percepción de las características físicas propias, es decir, de la autoimagen. Las personas que sufren del Trastorno Dismórfico padecen de ansiedad, depresiones y otras patologías derivadas del descontento que estas personas sienten con respecto a su aspecto en general. Aunque te parezca exagerado, muchas de las enfermedades relacionadas con la alimentación y el peso, como la anorexia, la bulimia y la vigorexia, iniciaron con una dieta.
Por esa razón queremos proporcionarte una guía, mas no una dieta, con la que puedas bajar de peso de manera saludable y sin la que tengas que omitir alimentos o comidas completas. Esta fórmula actúa en función de la quema de calorías en el desayuno, pues además de ser la comida más importante del día, es el mejor aliado para mantener tu peso ideal.El Dr. José Manuel Gómez-Villar, experto en nutrición, especialista en medicina estética y director médico, compiló 5 reglas de oro para perder peso durante el desayuno:
-5. El desayuno es lo primero que debes hacer al despertarteEl desayuno es la comida que te proporciona el aporte calórico necesario para mantenerte activa desde que despiertas hasta que anochece. Por esa razón debes desayunar tan pronto como despiertes o bien, no debes tardar más de una hora desde que te levantas de la cama para tomar tus primeros alimentos. Si comienzas a reducir el tiempo que tardas en desayunar ayudarás a tu cuerpo a rendir lo necesario, acelerarás tu metabolismo y evitarás los peligrosos ataques de hambre.
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3. Equilibra la ingesta de calorías con las de fibra
Para tener un desayuno equilibrado y saludable debes calcular que éste te aporte 350 calorías y 8 gramos de fibra. Esa cantidad hará que te sientas totalmente satisfecha y sin necesidad de recurrir a los aperitivos entre comidas. Si después de esta cantidad de comida no te sientes saciada puedes comer calabazas, peras, plátanos y naranjas entre comidas sin preocuparte de nada.
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2. Jamás te saltes el desayuno
Saltarte alguna comida es lo peor que puedes hacer cuando estás intentando bajar de peso, pero cuando se trata del desayuno es imperdonable. Lo único que lograrás al omitir comidas durante tu día es sentirte con hambre todo el tiempo.
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1. Programa recordatorios saludables
A primera hora de la mañana es recomendable beber un vaso de agua en ayunas para mantenerte hidratada. Esto favorecerá y mejorará tu digestión. Además, evitará que sufras dolencias gástricas. Después de tomar agua prepárate un desayuno saludable con una taza de té verde y una rodaja de limón, avena, un plátano, huevo, tostadas de pan integral y una naranja.
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Referencia:
Elle.es

