
Cuando digo salami, no puedo más que pensar en una rica pizza o en una tabla de quesos para acompañarlo, obvio con una buena copa de vino tinto. Hasta se me hizo agua la boca. Todos sabemos que es un embutido, podríamos decir que es el primo hermano del pepperoni; es más, algunas personas llegan a confundirlos pero, ¿sabes en realidad de qué esta hecho el salami? Quizá sea algo asqueroso para ti así que estás a tiempo de huir o seguir leyendo.
¿De qué está hecho el salami?
De acuerdo con Larousse Cocina, el salami es un producto de la charcutería italiana, un término empleado para referirse a los embutidos hechos a base de carne, despojos de cerdo, ave, ternera, res o cordero. Está hecho de carne molida de cerdo o una mezcla de varias, entre ellas la carne de res. Hasta aquí se podría decir que todo va bien con los ingredientes. La cosa se pone medio macabra cuando nos enteramos de que suelen agregarle una abundante cantidad de grasa de cerdo para darle la consistencia sabrosa. A esto se le suman ajo, vino, sal, pimienta, distintos tipos de especias, glucosa, nitrito de sodio, cultivos lácticos, proteína de soya y azúcar. ¡Ups! no suena tan bueno para la salud, ¿verdad? Lamento informarte que no lo es.
Una vez que se mezclan todos los ingredientes se enrolla para darle la forma de salchicha para después dejarlo fermentar en un lugar oscuro y húmedo por varios días. Pasado este tiempo la carne vuelve a dejarse fermentar pero en esta ocasión en un lugar fresco.
Con todo esto no quiero decir que dejes de comer salami por siempre, únicamente hazlo con moderación y siendo consciente de lo que contiene.

