Estilo de vida

5 razones por las que las personas deciden amar a alguien

Estilo de vida 5 razones por las que las personas deciden amar a alguien

Se cree que las personas eligen a personas similares a los padres cuando se trata de tener pareja. ¿Es esto cierto?

Alguien una vez dijo sabiamente que "aquellos que no pueden aprender de su pasado están condenados a repetirlo". Esta sentencia se puede volver peligrosa cuando el pasado no es del todo agradable y se aplica a esa área en la que los seres humanos no suelen ser dueños de sí mismos: el amor.


Después de todo no hay, a ciencia cierta, quien haya descifrado cómo las personas eligen a sus parejas, pese a los intentos desesperados de los sitios web que garantizan que podrás encontrar al amor de tu vida en tan sólo unos clics y una extensa revelación de tu perfil psicológico, creencias y manías.

 


El origen de todo: sobre Freud y el psicoanálisis

 

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¿Por qué es tan difícil determinar cómo alguien se enamora de una persona? La respuesta quizá se encuentre en la teoría psicoanalítica, pues después de todo, fue la primera corriente psicológica que reconoció la existencia del inconsciente.


Esto quiere decir que hay fuerzas (deseos reprimidos, traumas del pasado, emociones desagradables que se niegan, entre otros aspectos) que están constantemente determinando las decisiones que se toman, sin que se percaten de ello las personas. El inconsciente viene a ser una fuerza de influencia silenciosa e invisible que no se deja ver o escuchar pero que controla la conducta humana. Bajo ese esquema, Freud (fundador del psicoanálisis) determina que la elección de la pareja es una réplica de nuestro padre o madre, pues fueron ellos las primeras fuentes del concepto del amor y es bajo una recreación de los contextos (buenos o malos) que el ser humano busca satisfacer esta necesidad (o no) de ser amado. Después de todo, ¿por qué alguien buscaría algo funcional si sólo ha probado en su vida lo contrario? Y de la misma forma, ¿por qué alguien buscaría algo disfuncional si en su vida ha encontrado sólo ambientes que propician amor? Pero esto no es una regla.


Existen muchos aspectos en contra de esta propuesta, y después de Freud han venido cientos de teorías que intentan descifrar los misterios de esta pregunta.

 


La química cerebral: sobre cómo se elige a la pareja

 

La neurociencia ha probado en cierta forma la teoría de Freud. Eduardo Calixto, neurólogo de la UNAM, ha descubierto que biológicamente cuando se trata de elegir a una pareja a través del olfato se buscan perfiles químicos similares a los de los progenitores. Esto se debe a que la genética dicta que el apareamiento ha sido exitoso y, por ende, se busca repetir el patrón y preservar la especie. La biología corporal, vale la pena mencionar, no hace distinción entre lo que se podría considerar bueno o malo, y sólo evalúa el éxito biológico.


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En un experimento se tomaron muestras de la química paterna y la persona que una mujer consideraba atractiva. Para sorpresa de los investigadores, la química resultó ser bastante parecida. Esto podría ser una prueba de que Freud estaba en lo cierto cuando proclamó que el ser humano busca a personas similares a sus progenitores pero no del todo. Pese a que este proceso de selección se lleva a cabo de manera inconsciente, se han hecho experimentos en los que incluso el olor de la mujer en la etapa fértil resulta más atractivo para los hombres, por lo que la química paterna o materna no es el único elemento que es considerado en el proceso de selección.



Rompiendo esquemas: sobre cómo escapar de la trampa


Puede ser una tendencia natural pensar que para resolver el problema hace falta ir por el camino contrario, pero la realidad está lejos de ser ésa. El primer paso para quien desee cambiar los patrones de conducta es aceptar cuáles son e identificarlos. Generalmente los problemas de pareja con patrones repetitivos residen no en las personas, sino en la manera de relacionarse; se repiten las maneras tóxicas de hablar y de resolver los problemas. La conducta humana no sigue algoritmos simples, pero una de las maneras más fáciles de empezar a romper los moldes consiste en trabajar con las realidades que se tienen, en este caso los patrones disfuncionales. Quien los acepte dará el primer paso para crear una realidad alternativa. Después de todo, amar es un arte y como cada arte requiere esfuerzo e intención.



Protección es amor propio


Quien se ama no permitirá un amor que lo denigre o lo maltrate. Después de aceptar una realidad no hay mejor escudo que el desarrollo de una autoestima saludable que evite perfiles de personas abusivas.


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El amor propio nace de quien se empieza a ver como un ser digno de ser amado, escuchado, respetado y cuidado. Y también de la reconciliación con el pasado, perdonando no sólo a los demás, sino a sí mismo de los errores que se pudieron haber cometido. Finalmente el amor propio buscará proteger al individuo física y emocionalmente. Quien no se ama difícilmente hará una distinción entre personas abusivas o respetuosas, pues quien no se cree merecedor de amor no tendrá límites de ninguna forma.



Aprender amar a las personas que se eligen


Finalmente no es fácil elegir a quien se ama, pues el proceso se lleva a cabo de manera inconsciente, lo que vale la pena hacer es aprender a trabajar con las parejas.


Si se está recreando una dinámica disfuncional, existen formas de alterar esas dinámicas. Existen varios modelos terapéuticos que permiten explorar nuevas formas de relacionarse con el otro. Algunos aspectos que se trabajan son los tipos de lenguaje de amor que tienen las personas (Goldstein); tratar de cambiar y eliminar los catalizadores de problemas en la comunicación como las críticas destructivas, actitud defensiva, desprecio y evitación (Gottman); otro aspecto que se explora es también el tipo de apego que tienen ambos (Bowlby). Bajo esta perspectiva el ser humano es libre de empezar a crear su historia no forzándose a estar con personas contrarias, sino al aprender a crear nuevos ambientes y dinámicas en la relación.


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Es más fácil recorrer un camino conocido que lanzarse a la incertidumbre de un terreno inseguro. Después de todo, "más vale malo conocido que malo por conocer".


El pasado puede determinar el futuro y quien no supera su pasado se vuelve una víctima de sus tendencias e impulsos naturales y como un péndulo recrea y recrea los mismos errores. Einstein una vez dijo que la locura es repetir lo mismo una y otra vez esperando un resultado diferente. El ser humano puede transformarse sólo si identifica y desea ver esa transformación.


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No siempre las relaciones poco estables son malas, a veces te enseñan cosas del amor que no conoces en ninguna otra experiencia, también es importante saber qué tipo de relación quieres tener y que identifiques en qué tipo estás.


Referencias: