1 hábito para convertirte en una persona más inteligente

Jueves, 4 de enero de 2018 13:51

|Diego Cera

A pesar de tener tantos detractores, algunas prácticas ancestrales como la meditación sí podrían influir en nuestra salud y claridad mental.



Las prácticas medicinales y terapéuticas que hemos adoptado de la medicina tradicional de Oriente han sido puestas en duda hasta el cansancio. Personalidades como el profesor Edzar Ernst se han dedicado a desmentir todo tipo de terapias que sugieren ser una cura definitiva a diferentes dolencias que afectan al ser humano, mismas que aseguran que algo tan trivial como la posición de manos puede incluso terminar con enfermedades que requieren tratamiento médico. Sin embargo, ni siquiera este investigador que debido a su trabajo se ha ganado el desprecio de su propia madre y del Príncipe de Gales —fieles seguidores de la medicina alternativa— ha podido desmentir los beneficios que devienen de la meditación.



Por supuesto que no vamos a recomendar esta actividad como una vía sencilla para eliminar enfermedades, aunque es necesario destacar su papel en cuanto al incremento de IQ en cada individuo que decide incorporar la meditación como parte de su rutina. Si bien es cierto que los monjes sadhu, maestros de la meditación, pasan incluso días enteros entregados a esta actividad, en realidad bastan de 5 a 10 minutos por las mañanas para comenzar a notar sus beneficios.



Antes de que si quiera pienses que sólo los iniciados en la yoga pueden sentir estos efectos, seguramente te alegrará saber —si es que te interesa incorporarla a tu vida— que, según un estudio realizado por la Asociación de Psicofisiología Alicada y Biorretroalimentación y publicado en la revista Consciousness and Cognition, sólo con asumir correctamente la posición de loto es posible iniciar los ejercicios de meditación que te permitirán incrementar tus niveles de inteligencia. La forma correcta de colocarte en dicha posición es colocando tus pies encima del muslo opuesto —quizás ésta es la parte más difícil—, coloca tus brazos de manera relajada sobre tu regazo, espalda recta y respira profundamente.



Al realizar ejercicios de respiración profunda y poniendo la mente en blanco, la actividad de las ondas cerebrales se ralentiza y permite que el cerebro se reorganice y aumente su plasticidad. ¿En que nos beneficia esto? En realidad lo del aumento de coeficiente intelectual es sólo uno de los muchos beneficios, que incluyen mejoras en la memoria, concertación, creatividad y una baja considerable en los niveles de estrés; si consideramos la presión a la que estamos acostumbrados debido al crecimiento desmedido de las grandes ciudades, tenemos que esto en realidad podría salvarnos, ahora sí, de una enfermedad mayor.



Con respecto a la manera en la que la meditación ayuda a fortalecer nuestra inteligencia, algunos científicos aseguran que ésta se clasifica en dos tipos: la fluida y la cristalizada. Mientras que la última puede fortalecerse fácilmente por medio de procedimientos cognitivos como leer, navegar en Internet o ver documentales, hay quienes creen que la segunda es algo completamente estático que sólo se desarrolla conforme vamos creciendo, nacimos con ello, según parece. Sin embargo, gracias a los estudios en torno a la meditación podemos asegurar que ésta es una de las causas por las que la inteligencia fluida puede aumentar de manera permanente; es decir que se mantiene fija ante una disminución temprana —pues conforme envejecemos empieza a fallar— pero es posible aumentarla encontrando el método adecuado.



Gracias a estas investigaciones es posible decir que no sólo el IQ, sino la calidad de vida de quienes se dan un tiempo para meditar al menos 10 minutos por las mañanas tiende a mejorar en niveles impresionantes, aun a pesar del estrés cotidiano al que se someten diariamente, lo cual en sí mismo ya es una buena noticia para todos.



Diego Cera

Diego Cera


Articulista Senior
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