8 formas de llegar al orgasmo con una persona del mismo sexo

Martes, 9 de enero de 2018 14:05

|Diana Garrido

Cuando menos lo esperas ya están en la cama... ¿Qué sigue?


Una noche, mientras suena tu canción favorita en la fiesta, te contoneas al ritmo de las incesantes notas que le dan a tus caderas el ritmo perfecto. De pronto, te ves rodeada de personas que bailan siguiendo tus movimientos y detrás de ti aparece una mujer de cabello divino, sonrisa enorme y piel perfecta que se acerca lentamente. Sus pies se mueven cada vez más cerca de los tuyos y sus manos tocan tu cintura. Se siente bien. Levantas el rostro y estiras el cuello sin pensar que sus labios se prendarían de él.



Pronto, esos besos sexies se convierten en mordidas en los labios, manos alocadas tocando lo que está al alcance y rodillas entrecruzadas. Caes en cuenta de que estás en medio de un incendiario encuentro con otra mujer. Esto es nuevo, pero te gusta. Así pasan las horas y cuando el lugar está por cerrar, ella ofrece su departamento para continuar con las arrumacos y la fiesta. ¿Qué haces? Sorprendentemente aceptas, aunque durante el camino te sientes indecisa.


Sin embargo, al llegar al lugar el deseo te come, ella enloquece también y están listas para hacer algo que jamas contemplaste. Se deshacen de una prenda, de otra, de los zapatos y de la vergüenza. Cuando menos lo esperas ya están en la cama con las piernas enredadas, los brazos rodeando sus cinturas y un sinfín de besos. Lo vas a hacer. Ahora sólo debes dejarte llevar para conseguir un orgasmo. Pero ¿cómo relajarte durante una situación nueva para ti?



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Ten paciencia


No porque sean del mismo sexo significa que les gusten las mismas cosas y de la misma manera. Espera y no aceleres las cosas. El clímax llegará con calma, tómense su tiempo y conózcanse poco a poco, pero sin abrumarse, siéntanse en confianza.



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Entiende si es difícil para la otra persona


Tal vez tuvo experiencias complicadas en el pasado, así que es momento de que tú tomes las riendas y le ayudes a entender que no será siempre así. Ayúdale a sentirse cómodo con tu compañía y busca hacer de su encuentro uno de los más placenteros y agradables. Sin embargo, tampoco te olvides de ti; sé complaciente, pero busca también tu bienestar y satisfacción.



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No reproches ni cuestiones a la otra persona


Tal vez tu pareja tuvo algunos encuentros más fructíferos que otros, y quizá lo sabes, pero no es motivo para que le reclames por qué no hizo algún movimiento, por qué no duró más o menos tiempo o simplemente por qué con otras personas se comportaba diferente. Dense confianza entre sí y entonces todo fluirá correctamente.



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Decide bien antes de hacerlo


Debes estar completamente seguro de que quieres tener sexo con alguien de tu mismo sexo ya que no es un momento cualquiera. Si nunca antes lo has hecho, es probable que te cueste trabajo, pero si estás decidido a intentarlo debes ser consciente de que será muy distinto a tus experiencias previas y depende de ambos que sea satisfactoria o muy incómoda.



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No tengas miedo


No pasa nada si decides cambiar tu rutina. No está mal tener intimidad con alguien de tu mismo sexo. Quizá sea una experiencia mucho más divertida y especial de lo que pensabas, pero no debes olvidar que como toda relación sexual, tiene pros y contras. Analízalos, pero ten siempre en mente los puntos positivos.



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Trata al otro como a ti te gustaría que te trataran


Sé amable y mantén siempre el respeto. No hay más.



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Pregunta antes de hacer cualquier cosa


Morder, lamer, tocar, introducir... para hacer todo esto, debes tener autorización. No puedes simplemente asumir que le gustará o que es lo que necesita si antes no le preguntas qué es lo que en realidad quiere y cómo lo prefiere. Pueden hablarlo antes o si son más arriesgados, irlo descubriendo conforme avanza la acción.



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Diviértete


Sólo eso. Recuerda que es algo que ambos deicidieron hacer y nadie les obliga. Si están de acuerdo, no hay porqué intimidarse. Disfruta del momento.



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No por tener un encuentro íntimo con alguien de tu mismo sexo serás homosexual y tampoco necesitas serlo previamente. A este repentino deseo se le denomina heteroflexibilidad y es una forma de orientación o comportamiento sexual ocasional y circunstancial que se da de manera esporádica y que, por lo general, implica únicamente sexo.


Es más común de lo que parece, ya que es, según muchos de los que se identifican con esta tendencia, una forma agradable y diferente de desfogar sus más íntimas fantasías sexuales. Si te sientes identificado, no temas en practicarla. Es una forma de conocerte mejor y de probar nuevas experiencias que posiblemente, serán más divertidas.

REFERENCIAS: Código Nuevo
Diana Garrido

Diana Garrido


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