Ícono del sitio Cultura Colectiva

Por qué una vida fitness no siempre empieza en el GYM

Por qué una vida fitness no siempre empieza en el GYM

Por qué una vida fitness no siempre empieza en el GYM

Cuando escuchamos decir “vida fitness” pensamos en tenis, mallas ajustadas y un montón de ejercicios fáciles o complicados, nada más alejado de la realidad que esa imagen de playeras sudorosas y carreras de cientos de kilómetros. En realidad y contrario a esa imagen de chicas delgadas y hombres musculosos, este estilo de vida inicia en la alacena de tu casa, incluso antes que en la alacena, inicia en el súper, en el mercado o tianguis más cercano. Y es que la vida y el físico que tanto anhelas empieza lejos de los gimnasios y muy cerca de los plátanos, las manzanas, los cereales, el arroz y las lechugas, pechugas de pollo, filetes de res, yogurt natural, amaranto, nueces y cientos de productos más.

Ver también: Los 6 vegetales más saludables que no pueden faltar en tu dieta

Cómo llevar una vida fitness sin ejercicio es sencillo si estamos conscientes que el cuerpo de nuestros sueños es una suma de pequeñas decisiones en el surtido de la despensa. Decidir entre galletas con relleno de crema o un cereal integral, decidir entre pan blanco o pan integral, café sabor caramelo o café puro en polvo, jugo de pulpa de frutas o frutas naturales y así, podríamos hacer de esta lista una biblia pero no es necesario alargarnos tanto, podemos resumirlo en algo tan simple como: tu cuerpo es un articulo de altísimo valor ¿cómo quieres preservarlo?

¿Cuántas veces en la fila del supermercado miraste el carrito de otra persona y notaste que entre sus productos había refresco de cola, frituras en bolsa, galletas, dulces, cervezas, jamones y salchichas? Si nunca lo notaste seguramente el dueño de ese carrito pudiste ser tú. Por eso, cuando ese glorioso día que despiertes decidido a ser un hombre o una mujer fitness llegue, no te pongas los tenis y corras a un gimnasio, ponte los tenis y sal a hacer las compras de lo que integrará las comidas de la semana, muchas frutas, muchas verduras, carnes blancas como pescados y pollo, después carnes rojas, azucares y frituras al mínimo, pues una persona fitness sí puede comer de todo, no todo el tiempo, pero sí de todo algunas veces.

Ya entrados en confianza, te voy a confesar que fui de esos que ponían en el carrito cosas equivocadas; por ejemplo, se escapaba un six de cervezas de vez en cuando y llegaba a mi refrigerador, una vez ahí no había día que no tomara una lata con cualquier excusa, (el calor, estrés, para dormir bien, etc.), pero luego entendí que un buen surtido de despensa es el primer y más importante paso, ahora abro mi alacena o mi refrigerador y efectivamente no encuentro algo que me haga perder la línea. Después, el ejercicio nos espera.

Ver también: Hábitos que te harán más sano por dentro y por fuera

Si te gustó este artículo sobre cómo comenzar a llevar una vida fitness, además te agrada escribir de temas actuales y de estilo de vida como salud, belleza, viajes y fitness, envía un texto de prueba con mínimo 400 palabras y no en primera persona a nuestra plataforma digital culturacolectiva.com/colaboradores y logra que más de 60 millones de personas te lean.

Te puede interesar:
10 cuentas fitness que tienes que seguir para mantenerte motivada este 2019
Razones por las que hacer ejercicio en tu casa es mejor que ir al gym

Salir de la versión móvil