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El efecto Hera: cómo los celos enfermizos logran mantener una relación estable

4 de octubre de 2018

Kate Nateras

Por qué si Zeus le era infiel –con mucha frecuencia– a Hera, nunca se atrevió a dejarlo, al contrario, Hera y Zeus criaron a sus hijos y siguieron con su vida conyugal con un tanto de “normalidad’’.


Hera, la reina de todos los dioses, era una mujer engañada por su esposo Zeus, quien le era infiel constantemente con diferentes amantes, provocando que Hera se invadiera de celos y rencor. A pesar de los engaños de Zeus, Hera nunca se atrevió a dejar a su familia y fue reconocida como la “mujer perfecta’’: protectora del matrimonio y la maternidad. 


Por qué si Zeus le era infiel –con mucha frecuencia– a Hera, nunca se atrevió a dejarlo, al contrario, Hera y Zeus criaron a sus hijos y siguieron con su vida conyugal con un tanto de “normalidad’’. Existen dos zonas cerebrales que son claves en el origen de los celos, una de ellas es el septum pellucidum, la cual es parte importante de formar una relación estable y duradera con tu pareja. 


La universidad de California publicó un estudio en Frontiers in Ecology and Evolution, en donde revela que los celos juegan un gran papel importante para formar una relación estable, aunque estos provoquen dolor físico y emocional, ayudan a tener a las parejas unidas. En el estudio se afirmó que los celos superan las barreras de la relación e incluso de los propios sentimientos.



El estudio se realizó con monos tití, ya que son una especie que los caracteriza su comportamiento monógamo, se la pasan toda su vida con la misma pareja con la que comparten territorio y aparean, convirtiéndolos en celosos si se trata de compartirlo con otros de su especie.


Los investigadores tomaron escáneres cerebrales de los monos machos, mientras ponían a otros monos machos con sus parejas hembras y se registró que en los monos celosos aumentaba la actividad cerebral en la zona giro cingulado, zona relacionada con el dolor social en los humanos y es activada cuando alguien se siente rechazado. También hubo una gran actividad en la zona septum pellucidum, parte del cerebro en donde se desarrollan los procesos emocionales y las respuestas al estrés. Se observó que los monos al estar celosos producen testosterona y cortisol, que son la hormona sexual masculina y hormona del estrés.



Los investigadores declaran que los comportamientos de estos monos son muy similares a los de los humanos, las sensaciones que ocasionan y provocan los celos son los que hacen asimilarse y unirse más con una pareja. Karen bales, la investigadora principal del estudio, dice que “la neurobiología de la vinculación de parejas es fundamental para comprender cómo evolucionó la monogamia y cómo se mantiene como un sistema social’’.


Como conclusión, la unión de las parejas va más de la mano con las reacciones de las áreas del cerebro. Esto quiere decir que a pesar de los celos enfermizos en la relación, los sentimientos y las emociones pueden equilibrar la unión y la estabilidad, fortaleciendo el vínculo. El miedo, la amenaza y el riesgo de que tu pareja puede estar con alguien más, mantiene a las parejas unidas.


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TAGS: Amor estilo de vida Relaciones de pareja
REFERENCIAS: Imaging, Behavior and Endocrine Analysis of “Jealousy” in a Monogamous Primate

Kate Nateras


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