Estilo de vida

Cómo perder a la mujer de tu vida en tres días

Estilo de vida Cómo perder a la mujer de tu vida en tres días



Jamás aprendí a valorarla. Cuando le comencé a hablar no tenía ningún interés, por supuesto que sabía que era bonita, pero nunca pensé en tener una relación con ella. Las cosas nunca suceden como las planeamos y ocurrió algo que cambió para siempre mi forma de verla. Comenzamos a hablar en línea por horas, me di cuenta de que algo no era normal: le comencé a contar todos los secretos que juré nunca compartir y ella hizo lo mismo. En poco tiempo nos hicimos inseparables, no podía pasar ni un instante sin hablar con ella. 

De esta conexión habían pasado varios meses, me seguía engañando y no quería creer que comenzaba a experimentar sentimientos más fuertes. Cuando me encontré sonriendo por todos los mensajes que me enviaba, me di cuenta de que estaba enamorado. Ese mismo día habíamos planeado salir, como cientos de veces anteriores; sin embargo, en esa ocasión decidí besarla. Por fin aceptaba lo que decía mi intuición y se sentía increíble, era lo correcto. 

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La relación resultó ser la mejor experiencia de mi vida, me enteré de que ella estaba enamorada de mí desde hace mucho tiempo atrás, pero eso ya no importaba, ahora estábamos juntos y eso era increíble.

No sé en qué momento cambió esto. Dejé de interesarme por ella, de emocionarme cuando la veía, de apreciar su compañía. La situación llegó a tal extremo que la única muestra de calor humano que le demostraba era un ocasional "te amo" por medio de un mensaje. 

Naturalmente, las cosas terminaron, me dijo que estaba harta de mis actitudes y que ya no podía soportar más. Le respondí con la misma indiferencia que me había caracterizado en los últimos días, simplemente nos dejamos de ver. En un principio esto no me afectó, comencé a salir con otras personas y todo parecía increíble. Con el tiempo comencé a darme cuenta de que, muy en el fondo, tenía un vacío con que no me dejaba dormir, la extrañaba. Un libro que estaba leyendo en este tiempo me dio la idea de cómo recuperarla: Obi, el protagonista de "Me alegraría de otra muerte", había conseguido recuperar a su esposa con la siguiente carta:  

"Comprendo que no quieras volver a ponerme la vista encima nunca más. Te he hecho un daño enorme. Pero no puedo creer que todo haya terminado. Si me das otra oportunidad, no volveré a fallarte".

Decidí seguir los pasos que había imaginado Chinua Achebe en su novela, no tenía nada que perder, ella jamás conocería a un escritor nigeriano y había la posibilidad de que regresara conmigo. Escribí el corto verso en una carta y le mandé un mensaje para vernos. Ella me preguntó sobre mis intenciones y se las confesé inmediatamente. Me contestó que no creía que fuera una buena idea y que ya no quería verme. Había hecho todo para alejarla de mi vida y lo había logrado. 


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Indiferencia

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Cuando buscamos salir con alguien o en el momento en el que comenzamos una relación, hacemos todo lo humanamente posible para estar con esa persona. Con el tiempo, no podemos concebir que el amorío es algo permanente. Dejamos de apoyarla cuando más lo necesita, no tomamos los problemas con la seriedad que requieren y nos olvidamos del otro. Cada día hay que recordar que nada es eterno y todo tiene un final.


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Conformismo 

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Una forma de ver este punto es la falta de voluntad que podemos tener. En ocasiones podemos estar perdidos y no sabemos qué hacer de nuestra vida; esto es natural y todas las personas pasan por esta etapa. Sin embargo, eso no quiere decir que no intentes cosas para cambiar tu situación. Todas estas actitudes fácilmente pueden alejar a cualquier persona que te rodea. 

En cuanto a una relación amorosa, el conformismo hace que dejes de intentar cosas nuevas, la vida a su lado comienza a ser rutinaria y simplemente ya no vale la pena seguir con una persona que tiene nula iniciativa. 


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Control 

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Tratar de controlar a una persona es lo peor que puedes llegar a hacer, solamente alejarás a los que te rodean y demostrarás tu baja autoestima. Es inevitable que alguna vez sientas celos, pero debes controlarte; siempre recuerda que son una muestra de inseguridad.

A esto se le suma intentar modificar al otro, es un hecho que las personas cambian con el tiempo, pero nunca lo hacen por órdenes de alguien. Cuando amas a alguien, tienes que aceptar tanto lo bueno como lo malo. 


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Falta de tacto

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Cada individuo es un mundo, hay personas que se pueden ofender muy fácilmente y otras a las que la vida se les resbala. A pesar de esto, es un hecho que todos tenemos un límite y nunca debemos rebasarlos. No todas las personas son como tú y las cosas que te pueden parecer intrascendentes, pueden causar un grave efecto en el otro. 


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Orgullo 

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Somos seres humanos y en algún momento nos equivocaremos. El problema surge cuando no queremos aceptar eso y siempre queremos tener la razón; esta actitud puede llevar a grandes discusiones sobre temas trascendentales. En toda relación siempre es bueno saber cuándo es el momento de aceptar nuestros errores. 


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Obsesión con el pasado

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Hablar sobre tus relaciones anteriores no es un pecado, todos somos conscientes de que existen, pero no todos quieren saber sobre ellas. Si te la pasas hablando sobre las mujeres con las que has salido o de la novia que tuviste, simplemente aparentarás que sigues obsesionado con esa relación. Únicamente habla de este pasado cuando te lo pregunten y jamás la compares con alguien más.


 Si las cosas que pensamos sobre la intimidad están a un mundo de distancia de lo que ellas defienden, ahora imagina todas las cuestiones que implica una relación amorosa. Jamás olvides que un noviazgo es un acuerdo social que está conformado por dos partes. 


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