Si alguna vez has sentido que tu apariencia es extraña, equivocada o defectuosa y si te ha lastimado pensar que tu cuerpo es horrible, entonces esta forma de usar Instagram cambiará tu vida.



1. Abre una cuenta de Instagram.

2. Bloquea cuentas de modelos o celebridades y comienza a seguir cuentas #bodypositive.

3. Mira bien los cuerpos de esas mujeres.

4. Reconoce que tanto ellas como tú tienen “defectos”.

5. Observa cómo esos cuerpos son tan hermosos como el tuyo.

6. No temas también mostrarte tal y como eres.



Instagram es un arma de dos filos: o te hunde en la miseria total de la comparación con ideales que difícilmente alcanzarás: vidas perfectas, belleza absoluta, riqueza asombrosa y noviazgos envidiables, o puede salvarte la vida.


La nueva ola de body positive ha conseguido algo que ni todos los libros de autoestima han logrado ni de cerca: hacer que las mujeres amen sus cuerpos. ¿Cómo lo logran? A través de la franqueza de las fotografías a las que se han atrevido miles de mujeres.



Si alguna vez has sentido que tu apariencia es extraña, fuera de lugar, equivocada o defectuosa, y si te ha lastimado pensar que tu cuerpo es incorrecto, malo u horrible, entonces esta forma de usar Instagram cambiará tu vida. No es una exageración. Es una manera simple y honesta de mirar el cuerpo femenino sin los filtros que el machismo y el consumismo rapaz imponen hacia las mujeres.


Pero, algunos argumentarán, «¿cuál es el sentido de insistir en mostrar el cuerpo todo el tiempo?, ¿no es, a fin de cuentas, caer en el mismo exhibicionismo del que tanto nos quejamos todo el tiempo?, ¿no es sólo voltear la moneda pero, en conclusión, terminar estereotipando los cuerpos en busca de likes?



No. Ahora, más que nunca, las redes sociales implican mucho más que ser un escaparate aspiracional. Son un arma de defensa, ataque y revolución para la manera en la que entendemos el amor propio. Es el modo más directo de decir «mira, no eres un extraterrestre ni un monstruo, ni una “mala mujer”. Eres una persona real que no tiene la obligación de cumplir con ningún tipo de estándar, que no tiene la obligación de tener la piel tersa como un durazno, la indicación absoluta de no tener cicatrices, la imposición de tener un abdomen plano, senos y nalgas firmes: eres hermosa así. Sin más».


«Las “fallas” son creadas por los medios para hacer que las mujeres se sientan inseguras y gasten dinero en artículos para cambiarse a sí mismas. Las estrías no son un defecto, son parte del crecimiento y, sin embargo, todavía existe el estigma de que no se las considera bellas y la necesidad de aniquilarlas», se lee en el pie de página de una de estas fotografías que alimentan la tendencia: Tiger-beating.



Las estrías son “rayas de tigre”, lo que implica a una mujer furiosa, aguerrida, competente, ágil, indómita y, ¿por qué no?, violenta cuando es necesario. Son el testimonio vivo y latente de una historia de vida llena de emociones: desde las más tristes y decepcionantes hasta las más amorosas e inolvidables.


Son mujeres que han pasado su vida bajo el estigma de la perfección. Una perfección que las tiene con el agua hasta el cuello y que están dispuestas a mandar al carajo. Es un grito que exclama «¡esta soy yo, si tienes problema con eso, resuélvelo tu!».



¿Feas? ¿Grotescas? ¿Salvajes? ¿Descuidadas? Puedes pensar lo que prefieras de las mujeres que se han sumado a esta iniciativa. Puedes deshacerte –en palabras agresivas: ahogarte– en críticas lastimeras e insultos crueles. Pero, ¿sabes? Nada de eso las hará infelices. Ya no. Ahora son sordas a tus opiniones —tienes tu propio cuerpo, ¿por qué mejor no te ocupas de él?—; son dueñas de sí mismas y han decidido mostrar cada centímetro de su piel sin temor.


No hay nada más que belleza y valentía en ellas. Amándote y mostrándote tal y como eres incentivas a que otras mujeres también lo hagan, no sólo llenando de likes tu perfil de Instagram, sino con un amor profundo que nace desde dentro de ti.



Referencias: