Cómo ser feliz con tu pareja y dejar de vivir una mentira creada por la sociedad

martes, 14 de marzo de 2017 11:01

|Mariana Castillo Bustamante



Ken Bugul, una de las escritoras más importantes de Senegal y una figura neurálgica del feminismo en África, agitó el panorama artístico y sorprendió a sus colegas de causa de todo el mundo cuando, en 1999, publicó su novela Riwan o el camino de arena (en castellano por Ediciones Zanzibar, 2005), la cual constituye una defensa en favor de la poligamia como modo de organización familiar, lo que podría sumar puntos a la idea de que la monogamia es de hecho una locura.

Este tipo de unión, a pesar de prohibirse en algunos países, se practica habitualmente en prácticamente toda el África subsahariana. El gran choque vino con las misiones evangelizadoras y la colonización del continente, lo que provocó una imposición moral con visión fundamentalmente occidental y el repudio de los hábitos locales como si se tratara de salvajes y bárbaros. Tal vez, en nuestra composición ética, si bien cada vez más liberada y moderna, lo que queda es ese resquicio implantado por el auge de la religión en América. Esto no sólo afecta las relaciones maritales, sino todo tipo de uniones.


infidelidad


No es por desprestigiar a las relaciones sólidas, serias y constituidas, pero si tú eres de los que cree al tener una relación, la otra persona sólo va a desearte y enamorarse de ti, vives en una mentira. El éxito de una relación no depende de eso. El ser humano está educado para pensar fervientemente que las relaciones conllevan una exclusividad, sin embargo, privar a alguien de su libertad es incluso un delito, por lo que concluimos que para lo que no nos han educado es para entender que esa exclusividad es una elección.

En las relaciones de pareja es muy común caer en la dependencia, lo cual crea miedos. Miedo a estar solo, miedo a no ser suficiente, miedo al abandono. Éstos muy frecuentemente estimulan actitudes de control que suelen estar disfrazadas de cariño o tristeza. Frases como “No es que no quiera que vayas con tus amigos, es que tenía tantas ganas de verte” son parte de esa clara manipulación que comúnmente ejercemos para alejar esos miedos.


parejas celosas


Las idealizaciones de la “pareja perfecta” y la presión social nos han hecho privilegiar ese afán de dominio sobre la base de la fidelidad, la lealtad y la imagen de pareja reproductora. Pero lograr que tu compañero no hable o no salga con nadie más, no los hará más felices ni mucho menos los convertirá en el dúo perfecto. Simplemente con el tiempo los lastimará y separará. ¿Por qué? Porque no es una elección propia, sino que en el fondo están siendo obligados. Al privar a la otra persona de su autonomía, no le permitimos ser feliz, no importa cuánto amor podamos darle.


mujeres viajan solas


La pareja perfecta no es una sola. Nosotros construimos ese ideal basándonos en nosotros, lo que nos gusta o lo que nos hace falta.  John Lennon dijo: “Nos han hecho creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos completos, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta”. Como individuos, estamos enteros, tenemos que amarnos y aceptarnos. Entonces podremos amar a alguien más para compartir la vida o segmentos de ella, porque libres es la única forma en la que somos felices. Antes que involucrarnos en cualquier relación, tenemos que tener claras nuestras metas en la vida, nuestra forma de compromiso y nuestra libertad.

Un proceder sensato es analizar si tienen las mismas metas en cuanto a la relación. Tal vez tu meta es casarte a los treinta (la nueva adolescencia), pero ¿ella piensa siquiera en eso? Tal vez quiere viajar, estudiar, conocer a otras personas primero o ni siquiera casarse. Una vez que estas metas se hayan puntualizado y con ellas se vislumbren diferentes escenarios, podrán entender sus opiniones al respecto. Quizá lo mejor que le puede pasar a una relación con potencial para solidificarse es despejar las dudas sin tabúes ni prejuicios en vez de esconderlas, evitarlas o, en el peor de los casos, vivirlas en secreto, como una mentira. ¿Qué pasa si un día deseas a otra o simplemente quieres experimentar sexualmente? Si tu pareja quiere hacer algo, debería tener la libertad de simplemente hacerlo. El mismo derecho recae en ti, claro. 


Detalles que no conocias del Islam


El ser humano no es monógamo por naturaleza. Es cuestión de instinto tener deseos por otras personas. Hasta que no comprendamos que esto es normal y el miedo no nos haga querer controlar los deseos de nuestra pareja, no podremos inspirarle esa confianza y libertad que le permite a alguien que tiene tus mismas metas y el mismo compromiso contigo: elegir serte fiel.

Tu pareja no es una propiedad. La libertad es primordial en una relación feliz, libertad de ser quien eres, libertad de amar de la forma en la que quieres amar, libertad de demostrar tu afecto y compromiso a tu modo y libertad de decir lo que sea que quieras decir. El control solamente lastima la relación y a quienes están en ella.

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La liberación no es más que un derecho universal por dejar fluir los verdaderos deseos que nos definen como humanos, ya sean pasionales, idelógicos, filosóficos, intelectuales e incluso biológicos.

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Mariana Castillo Bustamante

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