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12 consejos para masturbar a una mujer según otra mujer

5 de mayo de 2018

Cultura Colectiva

No es tan complicado. Si sigues estos 12 pasos, será muy sencillo que lleves a tu pareja al máximo punto de placer.



Seguramente sabes la diferencia entre un orgasmo femenino y uno masculino.


En el orgasmo femenino se ahogan los gritos, el cuerpo hormiguea, se pausa la respiración y se tensa todo el cuerpo para desembocar en punzantes e incontrolables movimientos vaginales... o al menos eso es lo que muchas de nosotras experimentamos en ese momento de clímax.


Sólo un tercio de las mujeres en el mundo ha estado segura de tener un orgasmo; ya sea debido a la falta de experiencia, a que en realidad nunca han sentido uno o simplemente al hecho de que no saben cómo explicar ese momento. Si quieres conocer más al respecto, puedes leer el artículo "Formas de saber que estás teniendo un orgasmo".



Pero las claves para alcanzarlo no son tantas ni tan difíciles como pareciera. Lo primero que debes saber antes de comenzar a leer los consejos es que cada vagina es diferente. De hecho, existen siete tipos de vulvas, por lo que, probablemente, debas acercarte a cada ejemplo de modo diferente: con los labios externos caídos, en forma de capullo con los labios inferiores completamente expuestos, pequeña y con los labios cerrados, pequeña pero con los labios abiertos, labios internos prominentes o labios externos prominentes, con los labios asimétricos o curvos...


Uno: conoce los siete tipos de vulva


Probablemente con quien tengas un encuentro sexual un día tenga un clítoris bastante visible, pero en otra ocasión, otra mujer lo tenga escondido y sea más difícil descubrir sus terminaciones nerviosas, que la diversidad de opciones no te cohiban a poner en práctica los siguientes pasos.



Dos: la regla básica


Antes de estimular a una mujer, debes cortar tus uñas... cualquier penetración podría provocar una cortada o un desgarre.



Tres: todo menos la vulva


Ya sea con besos o caricias, es importante que antes de llegar a la vagina, te centres en todas las otras partes de su cuerpo: comienza con las orejas, lámelas un poco pero no introduzcas tu lengua por completo en ellas; después de dar suaves roces y caricias con tu lengua, sopla o succiona para que sienta un cosquilleo placentero. El siguiente paso será estimular sus pezones; puedes comenzar con tus manos y después juguetear con tu lengua sobre ellos... la excitación debe ser tanta que ella moje sus bragas o tu mano antes llegar a la vulva.



Cuatro: utiliza herramientas


Una simple almohada puede hacer la diferencia; ponla debajo de su coxis para lograr que la vagina quede más alta y puedes estimularla mejor. La lengua o incluso el pene pueden ser también buenas herramientas para estimular el clítoris.



Cinco: aprende a leer sus gestos


Estos serán la mejor guía para saber que vas por buen camino o que debes comenzar a hacer otra cosa. Si su respiración no es rápida o entrecortada, cambia de jugada; si no te pide más, intenta otra cosa; si sus pezones no están erectos; necesitas trabajar más.



Seis: empieza a estimular despacio


Este consejo aplica cuando hayas llegado a toda la vulva. Comienza con caricias suaves y un ritmo lento; sólo así crearás una estimulación satisfactoria, de lo contrario, aunque hayas encontrado los puntos de placer adecuados, tu pareja no se sentirá satisfecha. Muchas personas fracasan a la hora de masturbar a alguien porque intentan ser "muy apasionados" haciéndolo demasiado fuerte o rápido, cuando en realidad, lo más importante es aumentar gradualmente la estimulación.



Siete: explora


Cuando ya estés en la vagina, comienza a explorar. Debes conocer cómo es, porque como ya dijimos, hay diversos tipos que necesitan de una estimulación distinta. Ubica por completo los labios y siente su orificio vaginal. Una vez que hayas hecho esto, es hora de empezar a ser más preciso para localizar con certeza dónde está el clítoris.



Ocho: conoce el clítoris


Antes que cualquier cosa, debes saber que el clítoris es mucho más grande de lo que creemos, en realidad, según Nina Brochmann y Ellen Strokklen Dahl de la Universidad de Medicina de Oslo, se trata de una construcción muy similar a la de un pene que incluye glande o cabeza, cuerpo cavernoso e incluso se extiende por el interior de la vagina. De hecho también se erecta y al excitarse, el clítoris se hincha hasta al doble de su tamaño.

Pero la cabeza del clítoris, que es en la que concentrarás la estimulación, se encuentra en la parte delantera de la vulva, muy cerca del hueso púbico: coloca tu índice sobre el hueso púbico y deslízalo hacia las nalgas. Se siente como una pequeña protuberancia, un poco más hinchada que el resto de los labios y aparte de ellos.



Nueve: nuevamente, lee sus gestos


De otro modo no podrás saber si has encontrado el punto exacto. Los labios también tienen diversas terminaciones nerviosas con las que sentirá placer, pero al tocar el clítoris, seguramente reaccionará de un modo distinto. Quizá tense su cuerpo o su respiración cambie. En ese momento, siente todo lo que hay a su alrededor para que no lo pierdas porque será crucial.



Diez: divide tus acciones


Mientras tu dedo índice se concentra en la cabeza del clítoris, las otras partes de tus manos e incluso tu boca pueden jugar con otros puntos de placer. Dentro de las zonas erógenas más placenteras para una mujer se encuentran los labios, tanto vaginales como del rostro, el cuello, los pechos y las orejas. No los olvides mientras continúas estimulando. También puedes dividir tus dedos y utilizar el anular o medio para tocar otras zonas vaginales que le provoquen placer.



Once: el ritmo


El ritmo es fundamental, lo que no quiere decir que comiences abruptamente, con un ritmo insensato. Después de comenzar con caricias espaciadas, aumenta el ritmo y la fuerza. Presiona un poco más y mueve tu dedo hacia delante y hacia atrás. Manteniendo una velocidad constante, también puedes hacer movimientos circulares. Una vez que aumentas la velocidad, mantenla mientras ves su reacción. Si ves que ésta es positiva, puedes seguir incrementando la velocidad y la presión.



Doce: comunicación


Es sumamente importante que 1) al principio, mientras el ritmo es lento, le preguntes cómo se siente o si vas por buen camino, 2) cuando esté sumamente excitada, omitas cualquier clase de comentario. Si ella quiere, hablará o gritará pero si no, no la desconcentres preguntando cómo vas, de lo contrario, puede perder la excitación que tanto trabajo te ha costado conseguir.



TAGS: Sexualidad Erotismo Mujeres
REFERENCIAS: Salud 180

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