La historia está empecinada en demostrar una y otra vez que la realidad puede ser más estimulante que la ficción. En el terreno de las relaciones humanas, no hay nada más idealizado que el amor. Desde todas direcciones en la sociedad, fluye un discurso sobre el que se levantan un conjunto de normas, principios y comportamientos sobre las relaciones de pareja.
La literatura, el cine, la televisión y cada espacio parece estar dispuesto para abrazar una concepción imaginaria del amor que sin embargo, se reproduce como verdad por todas partes y desde los primeros años de vida, creando una desconexión entre la realidad de las relaciones amorosas y el amor idealizado.
Cuentos de hadas y princesas, roles sexuales plenamente identificados y un amor embriagante que desborda los sentidos, son parte fundamental del mito que se erige sobre el amor como síntoma de negación de la realidad.
El problema recrudece cuando todas las generaciones que “aprendieron” el significado de estas cuatro letras a partir de los referentes ideales se enfrentan con el mundo real, donde no hay príncipes y damiselas en apuros, romances idílicos donde siempre resulta triunfador el amor ni relaciones perfectas, sólo personas intentando deshacerse de la tradición platónica que pesa sobre sus hombros y enseñó a toda una sociedad a amar sin sentido.
Tal vez rompiendo con la idealización, el hombre descubra que el amor real, lejos de ficciones y finales de “vivieron felices para siempre” es el mejor reflejo del sentir más humano y se construye entre dos, sin fórmulas mágicas ni perfección, sólo golpes de realidad que al concretarse, son más dulces que la más bella fantasía. Éstos son principios básicos de todo lo que no debes esperar en una relación para comenzar a cambiar tu concepción de lo que es el amor por una real:
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Perfección
Las historias de un amor ideal están bien para la fantasía y los cuentos de hadas. En la realidad, el amor es humano y por tanto, lleno de imperfecciones. Esto no significa que no puedas encontrar la plenitud junto con tu pareja, sino que una relación real se construye basada en la confianza, la solidaridad y comunicación.
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Dejar tu felicidad en sus manos
Compartir momentos de alegría refuerza el vínculo entre ambos, pero esperar que esa persona especial te haga feliz es descabellado. Alcanzar un estado de plenitud requiere de un equilibrio en todos los aspectos de tu vida y dejar la responsabilidad de tu felicidad en tu pareja es una excelente forma de no alcanzarlo.
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Ser complaciente sin pensar en ti
El amor desea el bienestar del ser amado y ocupa toda su voluntad en ayudar a conseguirlo; sin embargo, volcarse en hacer feliz a tu pareja y agradarla en cada cosa hasta el más mínimo detalle, es una forma de alienación que al final dejará un vacío interior y la sensación de dar más que el otro.
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Un cambio drástico
Cada persona tiene un horizonte ético, ideológico, de valores y costumbres distinto, delimitado por su entorno. Si mantienes una relación esforzándote porque tu pareja cambie, no sólo estás siendo egoísta, también avanzas en línea recta hacia un derrotero de decepciones y frustración.
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Sólo momentos felices
Contrario a la noción idealizada, una relación de pareja no sólo se forja a través de los momentos de júbilo juntos. Por más que se niegue, siempre llegan tiempos difíciles que rompan con un instante de plenitud e instalen incertidumbre, tristeza o toda clase de problemas. Es ahí donde se demuestra el verdadero amor entre dos personas.
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Dependencia
Te reconoces como la persona más afortunada del mundo por haber coincidido con alguien único e inigualable, pero ensimismarse en una relación es una forma sencilla y contundente de destruir una relación desde dentro. Realiza actividades independientes de tu pareja con amigos y familia, aprende a dar y recibir amor de ellos, disfruta de la soledad y fomenta lo mismo en tu pareja. De otra forma, tus horizontes quedarán reducidos a esa persona y forjarás una relación basada en la dependencia y no en un amor sano.
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Aprende a identificar las acciones síntoma de que algo no marcha bien con tu pareja y trata de resolver las situaciones difíciles hablando con sinceridad y juicio crítico con esa persona especial, aquí 10 señales de que tu relación lastima más de lo que te hace feliz. Sumérgete en la lógica de una persona que traiciona los principios que pactó con su pareja y descubre todo lo que se esconde en la mente de un hombre infiel según la ciencia.

