PUBLICIDAD

ESTILO DE VIDA

Apenas estaba intentando superar nuestra relación y tú ya andabas con alguien más

Algunas personas se meten en un noviazgo nuevo inmediatamente después de terminar otro.

Nuestra relación se dio de una manera muy rápida. Ya nos conocíamos de años, pero después de un tiempo considerable por fin pudimos coincidir y comenzamos un noviazgo que parecía ir por un buen camino.

Después de meses llenos de salidas, momentos de diversión, viajes e incluso algunas peleas que no llegaron a nada grave, la relación comenzó a afianzarse y yo que tanto miedo tenía de volverme a enamorar de alguien después de una serie de relaciones fallidas en las que las infidelidades se hacían presentes, decidí aventarme a construir algo contigo.

ADVERTISING - CONTINUE READING BELOW

Nuestra relación fue creciendo y nuestros círculos cercanos comenzaron a cuestionarnos sobre la boda, incluso me decían que me veía bastante enamorada, tanto que cuando me cuestionaste sobre mis planes a futuro, respondí que sí me gustaría que empezáramos a pensar en una vida juntos.

Lamentablemente después de tantos sueños, ilusiones y momentos buenos, nuestro noviazgo comenzó a tener problemas por múltiples razones que hicieron todo lo prometido se viniera abajo.

ADVERTISING - CONTINUE READING BELOW

La inseguridad comenzó a apoderarse de mí y la ansiedad llegó a mi cabeza, ya que comenzaste a comportarte distante, ya no eras tan cariñoso, dejaste de interesarte por nosotros e incluso comenzaste a poner pretextos para cumplir con los compromisos que ya teníamos.

Empecé a cuestionarte sobre este comportamiento, te pedí varias veces que me dijeras la verdad y que si ya no estabas feliz con esta relación, lo mejor era separarnos, pero la respuesta siempre fue la misma: no pasa nada, solo no he tenido buenos días.

ADVERTISING - CONTINUE READING BELOW

En mi interior sabía que algo andaba mal y tras varios días de silencio llegó ese momento que nadie quiere y es cuando llega la propuesta: ¿y si nos damos un tiempo?

Debí decirte que no, pero mi fe en la relación era tan grande, que decidí confiar en tu promesa que me hiciste, cuando me explicaste que necesitabas esto por tu salud mental y no porque existiera alguien más; fue lo peor que pude hacer.

ADVERTISING - CONTINUE READING BELOW

A los pocos días de nuestra separación temporal comencé a ver interacciones de otra chica en tus redes sociales. Nunca fui celosa, pero las alarmas se encendieron dentro de mí, y al cuestionarte me explicaste que solo era una amiga de la universidad, que no tenía nada de que preocuparme.

Mi instinto me decía que no estabas siendo sincero, pero mi dolor era más grande, que decidí “creerte”. Tan solo una semana después de nuestra separación hablamos y me dijiste que lo mejor era terminar definitivamente, que tus problemas de salud mental no te dejaban en paz, que lo más adecuado era dejar de hacerme daño.

ADVERTISING - CONTINUE READING BELOW

Intente creer que todo esto era por el amor que sentías por mí, pero la ansiedad se hizo presente y a solo unas pocas semanas de nuestra separación, tus fotos con la chica que me dijiste que solo era una amiga, comenzaron a hacerse obvias en redes sociales.

Los posts de amor, “la nueva relación en Facebook”, así como fotos de ustedes en conciertos, fiestas y otros lugares se hicieron públicas, lo cual me dejó con una inseguridad enorme. Comencé a cuestionarme qué es lo que había pasado, y si me habías inventado todo solo porque habías conocido a alguien más.

ADVERTISING - CONTINUE READING BELOW

Nunca supe que sucedió en realidad, jamás me enteré de las respuestas, pero lo único que me quedó claro es que mientras yo trataba de superar esta larga relación, reconstruir mis partes rotas y tratar de olvidarte, tú ya estabas en los brazos de alguien más.


Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD