Errores que cometes al besar y te hacen parecer un novato

sábado, 5 de agosto de 2017 12:50

|Julieta Sanguino


Tres, dos, uno: lo hago o no, cómo me acerco, cómo cruzo la barrera imaginaria del espacio personal. ¿Y si todo queda como un mal intento y después esa barrera se convierte en hielo insufriblemente frío que nunca más me permita acercarme?


Tres, dos, uno: tres, dos, uno, lo voy a hacer, sólo es un beso. Un momento casual que pueda, por fin, demostrarme la química que siento desde hace meses. Respiración acelerada, un trago de saliva, mi mano junto a la suya, un suave movimiento que me acerque más a su lado; el roce de labios casi tocándonos, acariciar los míos contra los suyos.


Tres, dos, uno: cerrar los ojos, comenzar con un ritmo lento y sentir cómo se acelera paulatinamente igual que mi corazón. Advertir sus labios fríos, su saliva combinándose con la mía, penetrar su boca con mi lengua, percibir que sus manos están en mi cintura, subiendo despacio, internándose en mi nuca, tomando mi rostro, siendo uno por un instante. Respirar. Intentar respirar mientras me roba el aliento. Parar. Continuar.




Probablemente el beso perfecto


¿Qué funcionó tan bien? ¿Por qué este beso no fue una tragedia monumental de las que nos da vergüenza hablar? Además de la evidente fantasía que se forma en nuestra mente al leer este pequeño fragmento, existen cosas que debes evitar a toda costa para considerar que el beso se quede en su memoria como algo único y perfecto.




Abrir demasiado la boca


Esto provoca que no sólo los labios se humedezcan sino todo el rostro de la otra persona. Después del beso, seguramente, deberá limpiar la mitad de su rostro y el aroma no será, en absoluto, agradable. Con mesura es mejor.




Ritmo


El ritmo en los labios es igual de importante que en el baile o al hacer el amor. Un aumento progresivo de los movimientos está bien; cuando comienzas con el primer contacto y aceleras la intensidad inmediatamente sólo significa una cosa: no sabes besar. 




Lengua inquieta


Del mismo modo que con los labios, la lengua también debe tener ritmo. No pienses que un beso francés significa meter tu lengua en la boca de tu pareja y moverla frenéticamente sin ton ni son. Así como tus labios se mueven, la boca debe acompañar el compás.




Morder


No importa qué tan intenso sea el beso. Nunca intentes arrancar los labios de tu pareja. Si es demasiado enérgico, puede ameritar un mordisco pequeño que le demuestre qué tanto desata en ti, pero los labios morados nunca son una buena opción.




Ser demasiado brusco


La brusquedad sólo provocará errores como el choque de dientes. Algunos tienen un tipo de fetiche que incluye golpes y violencia, pero hasta que no confirmes que tu pareja los posee o ella te lo pida no seas demasiado brusco, no jales su cabello o intentes ahorcarla mientras la beses.





Cortar el beso


Igual que hacer el amor, el beso se hace entre dos y los dos reciben placer. Hay algunas personas que, de pronto, mientras su pareja está entregándolo todo, deciden cortar el beso y sólo provocan desilusión para la otra parte (muy similar a cuando sólo les importa tener un orgasmo sin pensar en el placer del otro).




Falta de higiene


Dar un beso después de comer un alimento muy condimentado es uno de los peores errores, pero no el único que entra en este campo. Halitosis, masilla y un mal aspecto harán que te quedes, literalmente, con un mal sabor de boca.




Ojos abiertos


Este punto entra en discusión, aunque muchas personas no están acostumbradas a cerrar los ojos y está bien, bloquear el sentido de la vista ayuda a que potencies los otros. Tacto, olfato, gusto y oído entrarán en juego y te harán sentir una emoción mucho más intensa.




Labios resecos


No tomar en cuenta la textura de los labios puede resultar fatal. Hidratarlos, exfoliarlos o simplemente tomar un poco de agua puede lograr una gran diferencia a la hora de besar a aquella persona en la que deseamos dejar un romántico y satisfactorio recuerdo después del primer beso.




No utilizar ningún otro elemento


Manos que acarician, sujetan, exploran y abrazan, palabras que intensifican el deseo y elevan el calor del momento; cualquier cosa es válida para hacer que las emociones suban y no sólo parezcan dos pajaritos dándose amor.




No atreverse


Parece de risa pero si no te atreves a besar y lo haces con seguridad, puede resultar fatal. Nunca sabrás qué pudo haber pasado o si esa persona y tú realmente podían tener una conexión.



No se nace sabiendo besar a la perfección. No, tampoco te servirá una naranja para practicar y mucho menos ejercitar tus movimientos con tu pulgar e índice. La única manera de intentar perfeccionar tus movimientos es la práctica constante y, probablemente, seguir estos Consejos científicos para besar mejor. ¿Ya conoces los 16 tipos de besos que le puedes dar a tu pareja?


Julieta Sanguino

Julieta Sanguino


Subeditora General

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