6 errores que cometes durante las entrevistas de trabajo

Seguridad y confianza son bases esenciales para lograr una buena impresión

Sentir nervios durante tus entrevistas de trabajo es más normal de lo que parece , pero debes mantener la calma y estar seguro de ti. Mostrar seguridad es la clave para tener una buena entrevista y sobre todo dar una buena impresión. Si te llamaron es porque les pareciste un buen candidato, así que no lo arruines con errores que puedes evitar fácilmente. Al fin y al cabo ya tienes un paso adelante.

Es importante que estés preparado y confíes en tus conocimientos, pero sin caer en la arrogancia, pues tampoco es bueno exagerar. Aunque es muy común tener equivocaciones a la hora de presentarte a una entrevista, trata de no recaer en actitudes o hábitos que pueden llevarte a que no consigas el puesto. Busca información sobre la empresa en la que deseas trabajar y prepárate para ser tú mismo. 



Estás a punto de dar un gran paso en tu vida laboral y obtener el empleo que deseas en el lugar de tus sueños. Enfocarte en lo que quieres conseguir será de mucha ayuda en ese momento, hará que tu mente se mantenga concentrada en un solo objetivo y te apoyará para que tengas un mejor comportamiento, que se expresará en tu cuerpo y en tu manera de hablar. Así que aprovecha esa concentración para que todo salga bien.

Recuerda que cómo te desenvuelvas en tu entrevista definirá si te aceptan o no. Sé la diferencia de las demás personas que quieren el mismo puesto y confía en ti. No dejes que la negatividad te invada. Conseguir un trabajo siempre es un logro y si dejas que eso te influya nada saldrá como esperas. Este empleo forma parte de tus metas, haz que todo salga bien y evita cometer estos errores para tener éxito en tu entrevista laboral.


Ser impuntual



No llegues tarde, sé precavido con tu ruta y haz algunas pruebas de tiempo días antes de tu entrevista. Recuerda que la puntualidad siempre hablará bien de ti. Sal con tiempo de sobra por cualquier situación que se presente en el camino o con el transporte que ocuparás. Procura tener lista la ropa que usarás y los papeles que debes que llevar desde una noche antes para que no sientas presión el mismo día.


No vestir adecuadamente



A veces queremos lucir tan bien que exageramos con nuestras prendas y terminamos arruinando nuestro conjunto. Si eres mujer el peor error es vestir provocativamente y si eres hombre vestir informal. Recuerda llevar una vestimenta adecuada al puesto de trabajo para el que te estás presentando y apegado al perfil de la empresa. Tu aspecto es muy importante, ya que es la primera impresión que se llevarán de ti.


Ponerte nervioso



Los nervios son el peor enemigo que te puede acompañar en una entrevista de trabajo. Procura dejarlo en casa para que nada salga mal. Esta emoción se expone por medio del habla, de los movimientos corporales, de tu postura, tus gestos y, por supuesto, cuando empiezas a sudar como si terminaras de correr el maratón de tu vida. Eso terminará por delatarte y denotará que no estás lo suficientemente preparado para el puesto. Respira profundo, enfócate y date tiempo para pensar lo que quieras responder y decir.


Inventar información



Nunca te acredites habilidades que no tienes o actividades para las que no estás capacitado. Confía en tus características laborales y personales sin necesidad de agregar cosas con las que no podrás cumplir o que simplemente no te caracterizan. Define tus virtudes y defectos, demuestra que te conoces y qué estás dispuesto a entregar si te dan el puesto.


Mascar chicle



Es muy común llegar con una goma de mascar en la boca para calmar los nervios o simplemente porque no quieres tener mal aliento, pero no es necesario hacerla parte de tu entrevista, pues sólo provocarás una mala impresión. Será desagradable para el entrevistador ver tu chicle moviendo de un lado a otro adentro de tu boca y, por supuesto, cabe la posibilidad de que se te pueda salir a la hora de hablar. En fin, es de mala educación y da mal aspecto. No olvides botarlo antes de empezar la entrevista.


Mal comportamiento



No estés a la defensiva ni te comportes de forma brusca o con altanería. Las malas actitudes te pueden cerrar muchas oportunidades, así que sé amable. Interrumpir al entrevistador también se toma como mala actitud. Observa en qué momento puedes opinar o dar a conocer tus dudas y no muestres rudeza.

★★★

Aunque conseguir un empleo también dependa de tus habilidades y conocimientos profesionales, los comportamientos y la primera impresión son fundamentales. No te confíes sólo por tener un buen CV, recuerda que lo que somos como seres humanos importa más. Si no conseguiste el empleo, no te cierres las puertas, el mundo está lleno de nuevas oportunidades y seguramente una de ellas te espera. Si no sientes seguridad en su totalidad, considera esta lista de cosas que debes tomar en cuenta para crecer en tu primer trabajo y prepárate para tu próxima entrevista de trabajo.


Referencias: