Estilo de vida

El fenómeno que explica por qué no puedes bajar de peso según la ciudad donde vives

Estilo de vida El fenómeno que explica por qué no puedes bajar de peso según la ciudad donde vives



Cuando la Tierra era verde y nadie podía temerle a las alturas porque no existían los rascacielos en ninguna ciudad del mundo... ¿todos eran delgados y estaban en forma?


Esa grasa de más, aquella flacidez o el simple agotamiento prematuro que obtienes cuando subes tres escalones es algo novedoso. Tal vez no se deba completamente a una mala alimentación, sino a un ciclo evolutivo que demuestra por qué aun haciendo ejercicio eres propenso al daño constante que el medio ambiente le hace a tu cuerpo. La ciudad donde vives, contaminada por diversos gases y el efecto invernadero –muy común en México– es culpable de que tu sesión de ejercicio al aire libre no sea tan fructífera como piensas. 



ciudadcontaminadaobesidad



Los científicos ubican el inicio de la civilización como la conocemos con un hecho sin precedentes: el descubrimiento del fuego. Ahí, con ese elemento amenazante entre llamaradas de un rojo intenso, las manos de los primeros primates se quemaban, después cocinaban y disfrutaban de suaves manjares, pero al mismo tiempo dichas llamas soltaban humo que poco a poco terminaría por inundar toda la atmósfera. Hoy vivimos las consecuencias que ha desencadenado este elemento en combinación con otros compuestos químicos y el atrevimiento de las industrias, así como de los hábitos comunes que llevamos a cabo todos los días como tirar basura o fumar.

También, así como el fuego se adaptó a las exigencias de la vida primitiva, la Química se amoldó a la vida moderna, a la utopía de las naciones de primer mundo y a su tecnología. Se creó el plástico, los aerosoles y prácticamente todo aparato electrónico del cual gozas hoy. El problema es que dichas máquinas tienen un tiempo de vida y en su ocaso desembocan en la basura, donde emiten gases y en su viaje llegan al mar, incluso, muchas han formado una gran isla de basura al centro del océano Pacífico.

islabasurabajardepeso


De alguna manera, la gran mancha urbana que posa sobre el cielo es un signo que "engorda" cada día más al planeta y el reflejo –mínimo, pero visible– es tu cuerpo. Todo nos conecta y la naturaleza está empecinada en demostrarnos que cuando nos hacemos daño, el mundo sufre y viceversa, como si fuera un círculo vicioso que parece metáfora, sin embargo, es la realidad misma. 


¿Por qué engordamos dependiendo de la ciudad en la que vivimos? Es bien sabido que una persona citadina es más propensa a enfermedades del corazón, casi siempre asociadas con el estilo de vida. Sin embargo, un estudio llevado a cabo por Qinghua Sun, especialista en salud ambiental y doctor por la Universidad de Ohio, demostró con pruebas en animales que la contaminación nos afecta de manera directa en el metabolismo. 


subirdepesocontaminacionciudad


Qinghua utilizó ratones para demostrar la teoría acerca de que la contaminación engorda. A unos los aisló en una cámara donde el aire se filtraba, mientras mantenía a otros en un entorno atmosférico similar al de cualquier ciudad del mundo. Los resultados arrojaron que los ratones expuestos al aire contaminado comenzaban a incrementar el volumen de su grasa corporal, mismo que se pudo observar en partes de su cuerpo como el estómago, así como en sus órganos internos.


Además, sus células se debilitaban ante el embate del medio ambiente, lo cual ocasionaba que sus cuerpos dejaran de producir insulina, hormona responsable de descomponer el azúcar y crear un proceso metabólico donde quemamos energía, es decir, calorías y todo aquello que crees perder cuando haces arduo ejercicio al aire libre. Este proceso es vital –no sólo para mantener un peso equilibrado–, sino para protegerte contra la diabetes, una enfermedad que al año causa la muerte de aproximadamente 87 mil personas en México. 


subirdepsocontaminacion



Sin embargo, no todo termina ahí, la contaminación del aire también afecta a los pulmones. Si se irrita este órgano siempre correremos el riesgo de que lo que comemos no sea bien digerido y el proceso metabólico mencionado anteriormente tampoco se lleve a cabo con eficacia. Cuando inhalamos aire, las partículas contaminantes afectan al flujo sanguíneo de nuestro cuerpo, esto hace que los pulmones se aceleren y el sistema nervioso se desequilibre. Para contrarrestar este efecto, nuestro organismo libera hormonas que reducen la potencia de insulina, ésa que se encarga de que en un futuro no nos dé diabetes.


En resumen: cada que inhalas aire contaminado provocas una serie de reacciones químicas en tu organismo que terminan por alterar tu metabolismo. Cuando éste se daña de manera constante, es muy probable que en el futuro sufras diabetes, obesidad y problemas de hipertensión; todas –en conjunto– enfermedades comunes de las ciudades que poco a poco van destruyendo tu cuerpo.


ciudadcontaminadabajardepeso


De hecho, está comprobado que alrededor de 12 mil 798 personas mueren al año por alguna de estas enfermedades, sólo en la Ciudad de México, mientras que a escala mundial la cifra asciende a 12.6 millones de personas según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Estamos frente a un problema delicado, esto ya no se limita a la vanidad y obsesión por tener un cuerpo escultural y sumamente estético, el problema del medio ambiente cobra millones de vidas a nivel mundial y en la ciudad –tu ciudad– todos contribuyen a que la cifra crezca cada día. Los ejemplos son claros, el aire se contamina cuando usamos algún spray, cada que estamos atorados en el tráfico, al preferir utilizar un taxi en lugar de la bicicleta, cuando quemamos basura, cada que no revisamos si tenemos una fuga de gas o incluso, cuando dejamos el cargador conectado al enchufe o no apagamos la televisión. 



contaminacionciudadsubirdepeso


Los actos anteriores contribuyen al deterioro del medio ambiente, ya que –probablemente– tampoco puedas bajar de peso, así que imagina lo que sería si no existieran acciones para contrarrestar este problema. 


No todo es penumbra, tú puedes propiciar que esto no siga sucediendo compartiendo auto con alguien más y hacer que el tráfico disminuya; también dejando de usar aerosoles que dañen el aire, revisando si tienes alguna fuga de gas o simplemente apagando el televisor o desconectando tu teléfono. Así, a la larga, tus sesiones de entrenamiento al aire libre y las dietas que lleves a cabo surtirán el verdadero efecto que merece tu cuerpo. El deporte necesita disciplina, pero para cuidar el entorno, también son necesarias acciones simples que provoquen grandes cambios.


Tal vez en algún momento podamos reducir la cifra de muertes a causa de enfermedades relacionadas con el medio ambiente, esto también provocará que salgamos –como país– de uno de los peldaños más horrorosos, una "increíble" y desastrosa posición que ubica a México como el país más obeso del mundo. El número uno en obesidad infantil y adolescente. Mira hacia arriba, sube a la Torre Latinoamericana o simplemente detente a observar el paisaje de la Ciudad de México u otra ciudad del mundo en su punto más alto. Si es gris, lleno de smog, ruido y suciedad algo está fallando y tu cuerpo lo sabe.


**