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ESTILO DE-VIDA

¿Qué tan cierto es que los gatos siempre caen de pie?

Hay muchos mitos que rodean a los gatos, uno de los más populares es que siempre caen de pie sin importar la altura

Los gatos son una de las criaturas más misteriosas y rodeadas de folclor que hay en el reino animal. Desde hace miles de años han estado al lado del humano como mascota, acompañante o incluso como deidad u objeto de adoración.

Con tanta historia a nuestro lado, era de esperar que a estos felinos se les cargara de mitos y verdades a medias sobre sus habilidades: desde lo sobrenatural como la mala suerte hasta lo más creíble como su habilidad para caer siempre de pie. Pero ¿es esto real en todos los casos? La verdad es que no.

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La habilidad de los gatos

Muchos hemos visto en persona la agilidad que tienen los gatos, capaces de saltar grandes alturas sin mucho esfuerzo o caminar por los rincones más complicados de las ciudades.

Un animal tan móvil e independiente requiere de buenos reflejos para evitar accidentes o lesiones en su transitar del día a día. Esto es posible en gran parte a su habilidad física, donde destaca lo que se conoce como el reflejo de enderezamiento.

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Gracias a este reflejo pareciera que los gatos siempre caen de pie e incluso son capaces se sobrevivir grandes alturas, pero en realidad hasta el gato más hábil tarda al menos medio segundo en lograr enderezarse una vez que cae, por lo que si la caída dura menos que esto puede lesionarse seriamente.

Una cuestión de altura

Aunque el sentido común nos indica que entre más alta sea una caída, más peligrosa es, en el caso de los gatos esto no es cierto. Esto se debe en gran parte a su anatomía, su reflejo de enderezamiento y su técnica en el aire.

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Para empezar, si el tiempo de caída no es suficiente, no les da tiempo de reaccionar debidamente, por lo que una altura entre 2 o 3 metros suele ser la más peligrosa para estos felinos según varios estudios. Estas alturas no dan espacio para que giren ni para frenar debidamente.

Mientras tanto, las probabilidades de salir ilesos van aumentando a la par de la altura, llegando a la conclusión de que una caída de 30 metros es donde los gatos empiezan a aumentar considerablemente su habilidad de supervivencia a las caídas libres.

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¿Qué pasa en el aire?

Estas hazañas son posibles gracias a varios factores de estos felinos, tanto anatómicos como de las habilidades y movimientos que pueden lograr en el aire. Todos ellos juegan a su favor para sobrevivir grandes caídas sin heridas.

Primero está el peso ligero de los gatos. Si alguna vez has logrado cargar uno, seguro te habrás dado cuenta de lo livianos que pueden ser. De la misma forma, también podrás haber notado al tocarles que su pelaje se siente algo distinto al pelo de otros animales como los perros. La sensación única de su pelo se debe a que éste cuenta con una excelente resistencia al aire.

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Si a estos dos factores le agregamos que los gatos suelen estirar sus extremidades lo más posible cuando caen, tenemos a un animal con una caída libre relativamente lenta y, por ende, muy poco mortal.

Nada de esto sería posible, sin embargo, si el felino no logra enderezarse rápidamente, por lo que en contra de todo el sentido común, mientras más baja sea la caída más peligros será. Sabemos que comprobar este mito puede despertar mucho tu curiosidad, pero bajo ninguna circunstancia lo intentes. Podrías dejar muy malherido al pobre felino.

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*Con imágenes de: Unsplash, Pexels

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