Lo que somos y cómo nos sentimos es la suma de pequeñas acciones y hábitos diarios: ¿qué tanto haces por ti y por tu bienestar?
Existen indicadores y señales que pueden sugerir que tu bienestar emocional no está en su mejor momento y detrás de ese deterioro es necesario, de vez en cuando, hacer una pequeña revisión. Quizá hay algo que no estamos haciendo bien.
Si no estás durmiendo tan bien, si tu apetito ha cambiado significativamente, si no puedes con el cansancio, si te cuesta concentrarte es importante que escuches a tu cuerpo, algo trata de decirte.
De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud, los trastornos depresivos y de ansiedad son la tercera y cuarta causa de discapacidad en América Latina.
Además, en la región se quitan la vida casi 100 mil personas al año y la tasa regional de suicidio ajustada por edad aumentó un 17% entre 2000 y 2019. Y por diversas razones no nos atendemos: ocho de cada diez personas con una enfermedad mental grave en Latinoamérica no reciben tratamiento.
¿Todo bien ahí?
Aunque pueden parecer inofensivos en el momento, algunos de estos hábitos pueden estar minando nuestra salud mental de manera silenciosa.
1. Darle prioridad a tu trabajo
Ya sé… no hay de otra, pero recuerda que el exceso de trabajo puede llevarte al agotamiento físico y mental. Establece límites saludables en tu jornada laboral y busca un equilibrio entre tu vida profesional y personal.
2. Falta de sueño consistente
El sueño es esencial para la salud mental. La falta de sueño puede afectar el estado de ánimo, la concentración y la toma de decisiones. Establece una rutina de sueño regular y prioriza un descanso de calidad.
3. Sobreexposición a redes sociales
Las redes sociales pueden fomentar la comparación constante con los demás, lo que puede socavar la autoestima y generar ansiedad. En lugar de compararte, enfócate en tu propio progreso y logros.
4. Preferir ‘la quietud’, ahorrarse el viaje, evitarte la molestia…
El sedentarismo puede afectar la salud mental tanto como la física. Incorpora actividad física regular en tu día, ya que el ejercicio libera endorfinas que mejoran el estado de ánimo.
5. Evitar hablar de tus sentimientos
No expresar tus emociones puede aumentar el estrés y la tensión emocional. Encuentra un amigo de confianza o un terapeuta con quien puedas hablar abiertamente sobre tus sentimientos.
6. Negar el estrés
Ignorar el estrés en lugar de abordarlo puede llevar a problemas de salud mental a largo plazo. Aprende a reconocer y gestionar el estrés de manera efectiva, ya sea a través de la meditación, el yoga, o la terapia.
7. Comer por comer
La dieta juega un papel importante en la salud mental. Consumir alimentos poco saludables o tener hábitos alimenticios desordenados o saltarse comida puede afectar el equilibrio químico en el cerebro. Prioriza una alimentación equilibrada y consciente.
8. Aislarse
El aislamiento social prolongado puede conducir a la depresión y la soledad. Mantén conexiones significativas con amigos y familiares, incluso si es a través de llamadas telefónicas o videollamadas.
9. Posponer la búsqueda de ayuda profesional
Si estás experimentando problemas de salud mental, no pospongas buscar ayuda profesional. La terapia psicológica puede ser fundamental para superar obstáculos emocionales.
10. Descartar recursos como la meditación
Evitamos lo que no conocemos, ¿has probado meditar? La meditación es una práctica que puede tener numerosos beneficios para la salud mental y el bienestar general.
En la meditación, el objetivo es dirigir la atención hacia el momento presente y alejarla de las distracciones y preocupaciones cotidianas. A través de la práctica constante, las personas pueden desarrollar una mayor conciencia de sus pensamientos y emociones, así como aprender a observarlos sin juzgarlos ni reaccionar impulsivamente.
Si no sabes cómo hacerlo, hay videos en YouTube, audios en Spotify y apps como Tila, que ofrecen meditaciones guiadas y distintos recursos para trabajar tu bienestar diario.
Identificar y abordar estos hábitos cotidianos que pueden socavar tu salud mental es un paso crucial hacia una vida más equilibrada y satisfactoria.
Siempre recuerda que cuidar de tu bienestar emocional es una inversión en ti mismo que vale la pena.

