NOTICIAS ARTE FOTOGRAFÍA CINE HISTORIA LETRAS MÚSICA DISEÑO ESTILO DE VIDA MODA VIAJES TECNOLOGÍA COMIDA

Todos los derechos reservados 2017
© Cultura Colectiva

Por qué llamar a una mujer feminazi sólo te hace quedar en ridículo

17 de noviembre de 2017

Gabriela MDA

La palabra "feminazi" sólo busca desacreditar a las mujeres que luchan por la igualdad de derechos y la equidad de género.


"La siguiente generación será la primera que jamás conocerá a un sobreviviente del Holocausto. Para ellos, el nazismo estará enterrado en los libros de historia (…). Por eso, un término tan venenoso (feminazi), debe ser cuestionado".
Claire Cohen

 


Fea, solterona, resentida, gorda, marimacha, quejumbrosa, agresiva, descuidada, chaira, lesbiana, que además odia a los niños y envidia a los hombres por no tener pene... son las características con las que se describe a las "feminazis". ¿Pero acaso existen en realidad? Chistes, memes, comentarios "graciosos", insultos, y discriminación es lo que se asocia a esta palabra, a las mujeres que desde hace décadas han luchado por la igualdad de derechos, oportunidades y la equidad de género. Este adjetivo se ha difundido a través de Internet, se ha adoptado en el lenguaje cotidiano, y se ignora su verdadera connotación sin saber que no es un término nuevo. Su uso constante hunde sus raíces en una campaña de desprestigio hacia las feministas. La desinformación y banalización del término ha provocado odio, así como un estereotipo que pretende desacreditar al movimiento.


A principio de la década de los 90 Rush Limbaugh, locutor estadounidense conservador afine al partido Republicano, utilizó por primera vez la palabra en su libro The way Things Ought To Be. Limbaugh se inclinaba por llamar así a las mujeres que defendían el derecho al aborto. Comparaba el hecho con el Holocausto, pues a su parecer el número de muertes debían semejarse al de los campos de concentración. Por ello, afirmó repetidas veces que una feminazi era una mujer "para quien lo más importante era practicar tantos abortos como fuera posible". Por supuesto, no se detuvo sólo en esto, extendió el término hacia todo el discurso feminista, creó la analogía simplista de que toda feminista era feminazi, y del feminazismo al hembrismo sólo había un paso; esta última ideología considera que el hombre es simplemente inferior.



Es así como la palabra feminazi nació como una reacción de la derecha radical para coartar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y, por supuesto, de una grandísima desinformación. Lo que Limbaugh no sabía era que Hitler, líder del nazismo, persiguió, desterró y mató a muchas feministas de la época. Por lo cual, tan sólo de manera histórica es incompatible la analogía de Limbaugh. Y que quede claro que no se explicará en esto qué significa la corriente política en cuestión, pues se separa abismalmente del feminismo.


Ahora, es posible que te preguntes qué es el feminismo. La historia de la lucha comienza mucho antes de las sufragistas y la lucha por derechos políticos. Se puede situar el comienzo en el siglo XIII, cuando Guillermine de Bohemia, teóloga feminista, planteo una iglesia exclusiva de mujeres en la que no se les segregara, tal como les sucedió a las predicadoras medievales, quienes fueron cazadas, juzgadas de brujas y quemadas en la hoguera por buscar libertad para su género.


Fue hasta la Revolución Francesa que la lucha se volvió organizada y colectiva; líderes como Olimpia Gouges, quien promulgó la "Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana" en 1791, retaron al poder afirmando que los derechos naturales de la mujer estaban limitados por la tiranía del hombre, por lo cual se necesitaba una reforma más incluyente; pero como consecuencia fue guillotinada. Desde entonces, las mujeres han participado en los grandes acontecimientos históricos para exigir derechos políticos, civiles, sexuales, reproductivos y un reconocimiento en el mundo laboral.



Las sufragistas fueron quienes reivindicaron su autonomía a partir de lograr el derecho al voto en países como Estados Unidos e Inglaterra, principal derecho político en un sistema democrático. De ahí en adelante, la lucha se extendió a todos los ámbitos de la vida, la mujer no sólo quería ser reconocida como ciudadana, sino que el feminismo se convirtió en un estilo de vida libre de la emancipación patriarcal. Durante los años 60, durante los movimientos por la paz y la exigencia de Derechos Civiles igualitarios en todo el mundo —principalmente en Estados Unidos—, la quema de sostenes significó el quiebre con una sociedad que no les permitía expresar su sexualidad. Para los 70 y 80 el feminismo ya se había instalado en todas partes, incluso en la moda, la cual se ha vuelto una herramienta de empoderamiento femenino.


Desde Karl Lagerfeld con Chanel y su colección feminista en 2015, que homenajeó a las Riot Girls, hasta Emma Watson y demás celebridades, hizo que por primera vez en mucho tiempo se volviera a hablar de feminismo y temas como el acoso, la violencia de género, o los cánones de belleza, en una época en la cual las luchas son ridiculizadas y minimizadas por “bromas” que desinforman, como el uso de la palabra feminazi. De la mano de la vida cultural, el movimiento ha tomado terreno en el panorama político. Vagones en los transportes públicos, cuota de género tanto en empresas como en los puestos públicos, o alertas de género son medidas —algunos hombres lo llaman "privilegios"— necesarias, debido al alto número de acosos, violaciones y feminicidios, así como las diferencias salariales y oportunidades laborales. Se lucha para dejar de luchar, es decir, que estas medidas no serían necesarias en una sociedad equitativa.


Es verdad que existe un tipo de feminismo que propone que el hombre se encuentra en un peldaño inferior a las mujeres y deben ser exterminados, ya que representan los vicios más bajos de la sociedad, como lo propone el Manifiesto SCUM —palabra inglesa que se traduce literalmente como “Escoria”— de Valerie Solanas publicado en 1967; sin embargo, remarquemos que este texto fue escrito a manera de desahogo de una vida llena de frustraciones e impotencia contra el género masculino.




La misma autora, quien había sido abusada en su infancia múltiples veces, reveló más tarde que su texto era tan sólo un grito desesperado por atribuirle a todo aquel que tuviera un falo entre las piernas la causa de sus males. Por lo mismo, este manual no debía ser tomado al pie de la letra por el movimiento feminista, ya que sólo era una obra literaria. Además de que existen distintos feminismos, muchos de ellos que son considerados como radicales, no odian a los hombres ni envidian su falo. Incluso se reconocer que los hombres también son víctimas del machismo, y que el cambio de pensamiento debe darse en ambos géneros.


Debido a la ignorancia y desinformación sobre el feminismo, todavía hay quienes aseguran que éste es lo mismo que e machismo, y proclaman el "ni feministas ni machistas, igualistas". Pero la búsqueda del igualismo comenzó en las primeras olas del feminismo, y buscan la equidad de género y la paridad de Derechos, así que no son igualistas son feministas. Si usted, querido lector, se siente incómodo con este artículo debo decirle que es probable que tenga un severo caso de machismo aprendido o aún no sea consciente de los privilegios que tiene sólo por ser hombre. Pero tranquilo, este trastorno social tiene cura, y comienza con el respeto no sólo a las mujeres que le rodean, sino a todo ser vivo, como lo afirman grandes feministas, así como promover la equidad en todos los ámbitos de su vida. Hasta cierto punto todos, sí, todos, somos machistas en recuperación.




**

Para conocer más sobre feminismo, estas son las palabras que debes saber para entenderlo.


TAGS: Feminismo Historia mundial Mujeres
REFERENCIAS: Feminazi: Por qué empoderarme como mujer te ofende RAZONES POR LAS QUE USAR LA PALABRA 'FEMINAZI' TE HACE QUEDAR COMO UN IDIOTA "Feminazi": una corriente feminista... ¿demasiado radical?

Gabriela MDA


Articulista

  COMENTARIOS

  MÁS DE CULTURA COLECTIVA

12 consejos de maquillaje para mujeres que hacen ejercicio todos los días Cómo es el amor y la soledad de una pareja gay en 12 fotografías sin censura 10 preguntas que puedes hacerle a tu pareja para comenzar a tener sexo con otras personas 10 libros infantiles que amarás por sus ilustraciones 11 destinos que debes conocer en tu primer viaje por Irlanda Besarme con desconocidos y otras cosas que hago desde el día que te fuiste

  TE RECOMENDAMOS