NOTICIAS ARTE FOTOGRAFÍA CINE HISTORIA LETRAS MÚSICA DISEÑO ESTILO DE VIDA MODA VIAJES TECNOLOGÍA COMIDA

Todos los derechos reservados 2017
© Cultura Colectiva

"Todavía no sé si quiero ser mamá y eso está bien": el testimonio de una experta en salud sexual

10 de mayo de 2018

Fundacion Mexico

¿Soy una mujer moderna que no se ata a convencionalismos sociales o soy una egoísta que no hace caso a los instintos naturales?



¿Quiero ser mamá o no? Como podrán imaginar, para una post-adolescente —me gusta llamarme así— que siente que acaba de salir del cascarón, que da gracias cada día a todos los dioses por tener un trabajo —porque con esta crisis eso es un claro favor, no un derecho—, sin pareja estable y con un poco de vértigo respecto al futuro, esa pregunta no me sienta muy bien. Yo tan feliz preocupándome por qué zapatos me iba a poner esa noche y resulta que, en realidad, tendría que estar decidiendo cosas más importantes… Según escribo esto me doy cuenta de una pregunta: 

¿soy una mujer que va con su tiempo —una iWoman de cuarta generación— y que no se siente atada a los convencionalismos sociales de matrimonio/hijos, o una egoísta que desoye los instintos naturales y deja pasar un tiempo precioso?


Es un tema fascinante esto de cuándo una mujer debe tener hijos y la sociedad, la comunidad científica, el gobierno, la familia, los compañeros de trabajo, los amigos, los amigos de la familia, la familia de los amigos, la señora que se sentó contigo en el autobús y que tuvo a sus cinco hijos durante una guerra… Todo el mundo parece tener una opinión al respecto. Bueno, biológicamente la mujer está preparada para tener un hijo desde que comienza su ciclo menstrual hasta que termina. Ok, listo, ahí estamos. Ahora, fisiológicamente el cuerpo de una adolescente está poco preparado para soportar un parto y se duplican las posibilidades de complicaciones. Por otro lado, si retrasas demasiado la decisión, tus ovarios no van a esperar por ti, y la calidad reproductora va disminuyendo. Lo que nos deja, según opiniones de los expertos, con que el mejor momento de una mujer para quedarse embarazada es entre los 20 y los 35 años. Yo ya llevo 5 de retraso y me quedan 10, ¿traspasaré el ecuador? Se abren apuestas señores.





Y ahora viene lo mejor. "¡No tengas hijos todavía! Tienes que vivir la vida y disfrutar el mundo. ¡Eres muy joven y todavía te quedan cosas por vivir!", dicen también. Y no se extrañen si se los dicen las mismas personas que a los 25 tenían 3 hijos. Vale, eso me da tranquilidad. Uff… 5 años más de sano individualismo. ¡Esto es el siglo XXI y con esta crisis! Pero hay otra cosa: cuando yo era pequeña me sentía muy orgullosa de tener una madre joven —que me tuvo a los 24— y me prometí que no retrasaría la decisión para ser una madre “cool” y no notar un cambio generacional tan grande con mi descendencia. Pero ahora, en serio, ¡si estos 25 que llevo me parecen 19! Y así vamos las mujeres modernas, con un conflicto realidad/naturaleza que te mueres. Bien jugado, sociedad patriarcal, bien jugado.


Por suerte, no estoy sola y el retraso en la edad de maternidad es una realidad. Existen cada vez más mujeres que acercándose a las edades óptimas todavía no se plantean a corto plazo la posibilidad de tener hijos. La principal razón es 

socio-económica
: no tener ninguna perspectiva de trabajo, ni de pareja estable. Sin embargo, como he dicho antes, la fertilidad
 
disminuye con la edad y también aumenta el riesgo de alteraciones genéticas en el embrión. Por ello, hay mujeres que quieren adelantar al tiempo por la derecha y deciden congelar sus ovarios para que, en caso de que se les haga tarde el tema de la gestación, tener los “huevos” en un estado óptimo. También los hombres congelan su semen para preservar su calidad, que conste. Es una solución muy efectiva porque la tasa de supervivencia de los óvulos tras la descongelación es superior al 90%, tienen las mismas posibilidades de fertilización que los no congelados y la misma capacidad de desarrollar niños sanos. Otro regalo de la ciencia que, sin embargo, genera conflictos morales a muchos sectores de la sociedad, pero hoy con la doble moral no me meto, que ya tengo suficiente con llorar por mi narcisismo.





Sin embargo, esto no es sólo un conflicto de principios, ni de miedo, ni de seguridad. El coste de la parte de estimulación, extracción y congelación de óvulos oscila entre los mil y los 2 mil dólares. La de conservación de los óvulos a lo largo de los años que son entre 300 y 500 dólares al año. Claro, también te queda el proceso de fecundación e implantación en el útero posterior, que, digamos, terminarás pagando con tu pensión. Pero, bueno, si has dejado de tener hijos para tener trabajo, tendrás dinero, ¿no? No querrás que te lo pague el Estado, ¿no? En fin, en esto por supuesto cada uno tendrá una posición, e imagino que fluctuará en momentos de crisis económica mundial y pánico generalizado.


Total, yo he armado todo este problema y todavía no sé si tengo que quedar embarazada o no, si puedo esperar, si tengo que hacerme adulta mañana o tengo que disfrutar la vida porque, aparentemente, hay un precipicio de muerte y destrucción post-baby, pero es mi deber como homo sapiens-sapiens hembra el perpetuar esta noble especie que NO está causando el cambio climático y la destrucción del planeta… Estoy hiperventilando.


Para calmarme, pienso en lo que me diría ahora cualquier psicólogo:

—Gabriela, y ¿qué es lo que quieres tú?

—Irme al cine. ¿Eso vale?


**


El texto anterior fue escrito por Gabriela y se tomó de la plataforma sobre salud sexual Hablemos de Sexo y Amor, un programa de la Fundación México Vivo y RNW.


Para conocer más de su labor, visita sus redes:


Página oficial

Facebook


**


A veces una primera cita no funciona bien y no hay ningún problema, simplemente buscas a otra persona con la que no sea tan incómodo o con la que las cosas fluyan mejor ¿Pero cómo darte cuenta de que no le gustas? Aquí algunas señales.



TAGS: Sexualidad Mujeres salud
REFERENCIAS:

Fundacion Mexico


  COMENTARIOS

  MÁS DE CULTURA COLECTIVA

Señales de que podrías tener problemas en la próstata Es tan lindo saber que ahí estarás todas mis noches "Las oscuras primaveras": La película que nos muestra lo que somos capaces de sacrificar por sexo Cómo coquetear con alguien la primera vez que lo conoces Para mi mejor amigo Rompiste corazones, quebraste almas, pero a mí me destruiste toda

  TE RECOMENDAMOS