La explicación detrás del deseo que tienen los hombres por mujeres que no existen
Estilo de vida

La explicación detrás del deseo que tienen los hombres por mujeres que no existen

Avatar of Eduardo Limón

Por: Eduardo Limón

19 de noviembre, 2016

Estilo de vida La explicación detrás del deseo que tienen los hombres por mujeres que no existen
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Por: Eduardo Limón

19 de noviembre, 2016



Sabemos el tamaño de nuestras fantasías sexuales y quien diga lo contrario está mintiendo. La proporción que toman nuestros deseos, simetría que se hace palpable tanto en el físico como en los juegos de la mente, en ocasiones adquiere volúmenes inconmensurables. Éstos siempre se acompañan de olores, colores, temperaturas y características muy específicos; desde los más primitivos hasta los más elaborados. La narrativa de urgencias eróticas es siempre una creación compleja que quizá nunca se advierte de tal forma porque es lo que necesitamos y vivimos, pero vista desde lejos, con buena distancia de apreciación, es fácil ver lo enredada que resulta.

macrofilia guerra

No por ello se trata de decir que esté mal o bien. Simplemente es y se debe respetar. Atender. Por mucho tiempo las fijaciones o patrones de comportamiento que se requieren en la cama fueron catalogadas como enfermedades, actividades fuera de lo común y por lo tanto anormales. Afortunadamente hoy éstas ya no causan extrañeza juiciosa con sus grosores y cada vez más les admiramos como un fenómeno humano que merece satisfacción. Siempre y cuando no perjudiquen a nadie, claro está, no importa su dimensión.

Y es justamente en este desahogo de corpulencias que adquiere notoriedad una fantasía en específico. Una que con precisión se vincula a lo descomunal y atañe a personajes que no existen, por lo menos no en nuestra realidad o este mundo. Una que es protagonizada por personas completamente imaginarias y exóticas ante nuestra mirada. La de mujeres enormes, gigantescas y de actitud excitante.

macrofilia stone

La macrofilia es  una atracción sexual cuyos intereses se basan en la interacción o la admiración de mujeres descomunales quienes, de un momento a otro, ocupan un espacio en el planeta y están dispuestas a ocasionar placer en diferentes hombres. Aún cuando existe en esta vertiente un apetito de mujeres por titánicos hombres, el culto y la proliferación visual en la web de hombres que buscan a chicas monumentales es el principal. Grupos masculinos de miles y miles de miembros acaparan la atención en esta obsesión fantástica y cada día es más común percibirlo.

Esta supuesta perversión también requiere mencionar que no siempre obedece a un acto puramente coital, entregado a la copulación. Hay muchos subgéneros y ramas diferentes dependiendo la acción y la actitud de la “giganta”.

macrofilia curiosa

Una de ellas puede ser gentle (o gentil, en español), la cual actuará como una madre, una niñera, una cordial visitante o como una adolescente. Evitará meterse en problemas, tendrá cuidado en no aplastar cosas a su paso y pedirá perdón al causar destrozos; algo así como los personajes de “Alicia en el país de las maravillas” cuando aumentan o disminuyen de proporción.

macrofilia cuidado

También está el caso en que puede ser malvada, dominadora, despreocupada y que disfruta de la destrucción provocada por su estatura. En ambas situaciones no se necesita un contacto erógeno o genital forzosamente. Hay hombres que sólo con el observar sus grosores y estudiar sus comportamientos alcanzan un grado bastante satisfactorio de estimulación.

macrofilia pies

Entre estas peculiaridades podemos hacer hincapié de dos momentos clave en la euforia del deseo. El primero se denomina Growth; consiste en ver a la gigante creciendo, ya sea unos pocos centímetros hasta metros o kilómetros por encima de los edificios. Aquí unos de los rasgos más notables es la interacción o repercusiones con lo que la rodea. Su ropa se ajustará hasta romperse, si crece dentro de una casa empujará muebles y el inmueble, y si sigue creciendo en una ciudad, destruirá edificios, aplastará automóviles y seguro atraerá la atención de las fuerzas armadas. Como un mashup entre cuentos de hadas y cine Sci-fi, este escenario es más apasionante para el espectador que verla en conductas kinky.

macrofilia grito

Otra posibilidad es el crush, donde la gigante aplastará cosas o personas con su cuerpo. El crush se realiza con los pechos (boobcrush), el trasero (butcrush) o los pies de la gigante (feetcrush); cruzando entonces la fantasía con otros fetichismos. Llegando así a otro extremo interesante que es nombrado Vore e involucra a la enorme mujer como una devoradora de personas.

Debido al carácter fantástico de este fetiche y su imposibilidad en el plano físico que vivimos, Internet es el campo de juego de los macrófilos exacerbados. Ahí pueden leer historias y mirar cómics, ilustraciones y fotografías digitalizadas o en perspectiva, y también ver vídeos en los que aparecen mujeres gigantes haciendo travesuras con gente diminuta o pisoteando pequeñas ciudades. En este campo figuran dos nombres imprescindibles para dicha filia, el de Mark Griffiths y Giantess Katelyn. El primero es un psicólogo y profesor especializado en adicciones conductuales en la Universidad Trent de Nottingham, y el segundo de una mujer que se encarga de satisfacer en línea a esos varones que necesitan de la inmensidad femenina.

macrofilia ciudad

Para Mark, la atracción hacia mujeres gigantes –lo cual él comparte en su vida sexual– gira en torno a la sensación de insignificancia que esto proporciona. "Me sentiría incontrolablemente arrastrado por su belleza y poder a pesar del peligro que podría conllevar un encuentro así", dice. "Como ser superior, ella tendría muy poco cuidado conmigo mientras satisficiera sus propias necesidades. Ya fuera en forma de alimento para nutrir su cuerpo superior o como juguete sexual que utilizar y romper después, no tendría más elección que rendirme a ella", son las aseveraciones más fuertes del especialista.

macrofilia alturas

Por otro lado, Katelyn está allí para traer bienestar a los macrófilos. Ella fantasea con ser tan enorme como sus seguidores y su propio placer se lo indiquen; en su sitio oficial pueden encontrarse vídeos a la venta, textos, cómics, fotografías, collages, un blog y un enlace a la wish list de Katelyn en Amazon para que sus fans puedan comprarle regalos.

Hoy las comunidades adoradoras de “gigantas” crecen y crecen. Quizá sea algo que nunca imaginamos, pero resulta ser una fantasía más común de lo que aparenta. Así como sucede con la Audiofilia, un viaje erótico a través del sonido y la Fobofilia, el rostro erótico del peligro.

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Fuente:
Broadly





Referencias: