Estilo de vida

Cómo encontrar a un verdadero amigo en una sociedad efímera

Estilo de vida Cómo encontrar a un verdadero amigo en una sociedad efímera


¿Te acuerdas quiénes eran tus mejores amigos en la primaria? ¿A cuántos de ellos volviste a ver? Tomando en cuenta la facilidad con la que cambiamos de empleo, viajamos o nos mudamos de ciudad, es probable que en 10 años ya no tengas contacto con la mayoría de las personas que frecuentas hoy en día.


Muchas veces pensamos que tenemos una amistad real, pero cuando termina la etapa que nos une a nuestros supuestos amigos, por ejemplo, cuando nos graduamos de la escuela o cambiamos de trabajo, la relación se enfría y poco a poco el interés desaparece. En palabras del sociólogo Zygmunt Bauman: “La vida líquida es una sucesión de nuevos comienzos con breves e indoloros finales”.


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La amistad es desechable


Por chat, todo es memes y diversión, hasta que llega el momento de acordar una fecha para verse. “El jueves no puedo, ¿te late el viernes?”, dice uno; “el viernes ya tengo planes, mejor luego nos escribimos” contesta el otro. Y ese luego nunca llega, y si llega, lo hace en forma de un saludo que se queda sin respuesta. Hoy la mayoría de las relaciones empiezan con emojis y terminan con palomitas azules.


Desde la perspectiva de Bauman, la realidad sólida, ésa en la que el trabajo, el matrimonio y las cosas duraban toda la vida, ha sido remplazada por un mundo fugaz y ansioso de novedades donde las cosas se desvanecen antes de que podamos tomarlas: terminas la universidad y ya te exigen tu título de maestría; apenas compras un celular y ya salió el que lo remplaza; crees que haces un nuevo amigo y se dejan de hablar antes de irse a tomar un café. En un tiempo que se mueve más rápido que nuestra capacidad para asimilarlo, tenemos la certeza de que nada va a durar: ni los gadgets, ni los empleos, ni las relaciones.


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La amistad verdadera es sólida


Considerando la velocidad con la que se mueve nuestro tiempo, parecería que somos una generación condenada a naufragar en la incertidumbre; sin embargo, hay una forma de navegar en la sociedad líquida. En medio de esta vorágine, una charla y un café con un amigo pueden ser nuestro recurso para detener el tiempo. En un mundo donde las relaciones tienden a disolverse, la amistad es lo más sólido que podemos construir para mantenernos a flote. 


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Si encontraste a un amigo, no lo dejes ir


La amistad verdadera no depende de gustos en común, del tiempo ni del espacio. Cuando dos personas tienen interés sincero por el otro, no hay distancia ni diferencia que pueda separarlos. Un amigo es esa persona a quien puedes ver sólo dos veces al año y platicar como si nunca hubiesen dejado de frecuentarse. Es la persona que puede faltar a tu fiesta de cumpleaños, pero fue la primera en visitarte cuando estuviste en el hospital. Es aquél al que le gusta la banda y ama armar carnes asadas y tú lo quieres, aunque prefieras el jazz y seas vegetariano. 


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La amistad es sin límite


Si encontraste a alguien que sigue en tu vida sin importar qué tan distintos sean sus caminos, entonces, no lo dejes ir. Date un tiempo para escribirle a ese amigo con el que no has hablado en varios meses, organiza una videollamada con tu cuate que se fue a vivir a Europa o, mínimo, escríbele por redes sociales, aprovecha que hoy tienes más herramientas para conservar la amistad. Recuerda que las amistades sinceras son resistentes al tiempo, pero como todo lo valioso, también requieren cuidados.


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 Si también crees que la amistad es lo que le da solidez a tu vida, no dejes de mirar la serie “En Modo Amigo" patrocinada por Telcel, una propuesta de improvisación y humor que vas a querer compartir con esos amigos que siempre te sacan a flote. Síguela en nuestras redes sociales.


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