Estilo de vida

La cárcel del insomnio: por qué la falta de sueño nos demuestra que estamos llenos de miedo

Estilo de vida La cárcel del insomnio: por qué la falta de sueño nos demuestra que estamos llenos de miedo


Abstinencia del cansancio. Las preocupaciones giran como la rueda de la fortuna. Una y otra vez, pasan por las rejas de las neuronas que patean toda opción de pensamiento positivo, sólo ponerse en modo terquedad y dejar que la ansiedad sea la reina de la noche.

Como dice Khalil Gibran, el alma es un campo de batalla y cada noche somete a prueba su fortaleza al tremendo encuentro con la cárcel del insomnio.


la imposibilidad para dormir


El sueño es la libertad, el inconsciente es ese campo de flores, y el purgatorio son los miedos que relucen, mientras los ojos se cierran y nos damos cuenta de que estamos vivos. Qué fortuna los que gozan de ese embelesamiento en el que todo es posible, y a veces el mundo se manifiesta al revés y al despertar se tienen que resolver incógnitas para entender la realidad.

No todos gozan de ser libres, algunos están condenados a que la angustia sea la celda en la que se convive con los azotes y mortificaciones; a veces originadas por el absurdo de un desasosiego, o la misma paranoia que aumenta, como el tiempo castigado tras las rejas de no poder dormir.


problemas de insomnio


Bram Stoker expresó alguna vez que el insomnio era como una especie de dolor u horror al sentir miedo de no poder conciliar el sueño, consideraba afortunados a aquellos que sucumbían ante el cansancio. Quizá por esta razón Drácula estaba condenado a nunca dormir ni encontrar la paz a través del descanso. Mientras todos aquellos reclusos del inconsciente se torturan a sí mismos y dan vueltas en la cama.


¡El dolor del insomnio o el dolor del miedo a dormirme, y con los desconocidos horrores que tiene para mí! ¡Qué bendición tienen esas personas cuyas vidas no tienen temores, ni amenazas; para quienes el dormir es una dicha que llega cada noche, y no les lleva sino dulces sueños!"
Bram Stoker


Los signos de interrogación sustituyen a los codiciados borregos; misterios, se disparan en la terquedad de censurar el descanso como si pernoctar llevara a una aventura provechosa.


la imposibilidad de dormir

La cárcel del insomnio equivale a un sufrimiento gratuito que algunos, al azar, experimentan, otros  más por cometer el delito de surtirse de cafeína u azúcar a ciertas horas del día, y esto sólo los conduce a descubrir una de las tantas certezas de Carlos Monsiváis: "El insomnio como mal consejero, lo único que permite ver con claridad son las consecuencias de la falta de sueño y esa obviedad nulifica pensamientos y sentimientos".

Al mantener el sueño tras las rejas, la ansiedad se vuelve un monstruo que nubla la razón, como si una obsesión se apoderara de la voluntad humana e impidiera que los ojos se cerraran con total naturalidad, hasta el día siguiente o, por los menos, las próximas seis u ocho horas.  


la imposibilidad para dormir

La quietud se vuelve una utopía. Es inevitable estar tentado a ver la hora y torturarse con saber queel tiempo avanza y el sueño retrocede, como un fugitivo de la naturaleza que no quiere ceder en nuestro cuerpo, y, al día siguiente, cause un slow motion del que apenas se pueda estar consciente de estar vivo. La felicidad se vuelve una mercancía en vitrina para los que están encerrados en la cárcel del insomnio.


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La falta de sueño nos puede provocar depresión o poco rendimiento en nuestras actividades, incluso existe un hábito que nos puede volver desertores del tiempo y hacer que dejemos las cosas para después... lee más aquí.




 


Referencias: