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3 lecciones de vida que aprendí cuando me convertí en un hombre transgénero

11 de mayo de 2018

Cultura Colectiva

Texto escrito por Alejandra Cuéllar

Caminamos toda la tarde por la Ciudad de México con Dani, y noto que la mitad de las personas con las que hablamos lo llaman "caballero" y la otra "señora"; es confuso pero él se lo toma con ligereza. Me explica. "Estoy aprendiendo todo
esto"
, dice Dani alzando los hombros. Está en su proceso para ser hombre trans desde hace algún tiempo y todavía se lleva sorpresas con su nueva identidad. Antes Dani fue mujer lesbiana y tiempo atrás fue mujer heterosexual. Pero la transición entre las identidades no fue nada fácil. Durante muchos años vivió en una gran negación sobre quién era en realidad. Después de graduarse de Ingeniería Informática se encerró en su cuarto, pues siempre estaba de mal humor y no encontraba nada que lo hiciera feliz.



"Un día soñé que estaba con una chica. Ese día me desperté y dije: 'ahora sí me quiero enamorar'", recuerda. Conoció a Rocío y empezaron a salir, pero cuando Dani le contó a su madre sobre Rocío casi se desmaya. "Gritaba, iba de un lado a otro", recuerda. "Ten dinero, después hablamos", le dijo muy nerviosa su madre. Dani pensaba que se le pasaría, aunque no fue así y su madre nunca ha podido aceptar su identidad por completo. En la ciudad se destapó. Empezó a ir de compras con su amigo que le recomendó las mejores camisas de hombre. Se cortó el cabello poco a poco hasta que finalmente le expresó a su peluquero, "córtamelo como niño". Se compró boxers y regaló su ropa de mujer.


Es por ello que nos comparte las lecciones que ha aprendido desde que inició su transición hacia su verdadera identidad:



Lección 1: Los saludos cambian



Hace unos meses fue a una comida elegante con su novia, Dani iba con traje y Rocío de vestido largo. Un hombre se les acercó y Dani lo saludó de beso como solía hacer siempre. "¡Qué te pasa, guey!", le gritó el hombre enojado y empujó a Dani con fuerza hacia atrás, quien pasó toda la noche cabizbajo, sintiéndose mal. La primera lección: los hombres desconocidos no se saludan con un beso. Dani había roto una de esas reglas implícitas del género masculino sin saberlo.


El hombre luego se disculpó avergonzado. No sabía que yo era trans, me explica Dani resignado. Desde ese entonces se cuida: saluda a los hombres con un apretón de mano firme, y así es que ha aprendido las lecciones de lo que es "ser hombre" y lo que la sociedad espera de un varón. Son esas normas cuestionables y llenas de estereotipos con que la mayoría de los seres nos topamos desde la niñez: las mujeres se depilan, los hombres son fuertes, las mujeres son sensibles, los hombres cuidadores... sólo que Dani está en una transición y a veces no le gustan las reglas.



Lección 2: los baños están llenos de retos



"Me molesta que me saquen de los baños de mujeres porque los baños de hombres están sucios", reflexiona mientras comemos churros en la plaza de Coyoacán. "Además los hombres huelen feo", dice entre risas. "Estoy de acuerdo", le menciono y río con él. Pero en los baños de hombres las filas son más cortas, pienso. Lección número dos: los baños o son sucios o de larga espera.


¿Será que todo viene con su beneficio y su desventaja en el juego del género? Sobre la cuestión de los baños ha habido mucha discusión, pero pocas conclusiones. Inevitablemente cuando una persona cambia su género se estrella contra la división de hombre-mujer. Y aún falta mucho para comprender las necesidades de las personas que no encajan dentro de estos moldes establecidos y a veces obsoletos.



Lección 3: los precios son diversos según tus genitales, pero no deberían



Dani es alto, macizo y luce el cabello rapado por ambos lados. "Hace poco me fui a cortar el cabello y mi peluquera me cobró por un corte de chica", me explica molesto, "el corte de chica costaba 20 pesos más que el de chico. Yo protesté y pregunté que por qué me cobraba así y la peluquera me dijo 'porque eres mujer'", agregó indignado. ¿Es la cantidad de cabello que te cortan lo que hace la diferencia en el precio o el genital que hay entre tus piernas? Tercera lección: a las mujeres se les cobra más por ser mujeres en ciertas situaciones que, creo, todavía desafían a la sociedad conservadora.


Entonces surge la pregunta, ¿qué es ser hombre y qué es ser mujer? Más allá de las explicaciones biológicas, ¿es algo que está en la ropa, en los gestos, en los gustos, en la tradición, en las emociones o en los miedos? En algún sentido sí, la sociedad reconoce ciertos comportamientos y prendas como masculinas o femeninas, pero a la vez no, porque están basadas en constructos sociales conservadores: "Lloras como niña", "sé más hombre", son estereotipos en los que se hace creer que las mujeres son débiles y los hombres fuertes. Pero cuando quieres hacer una transición entonces, ¿a qué te acoges? ¿Qué te sirve? ¿Qué te hace un hombre? ¿Y qué pasa cuando haces esa transición y te das cuenta que hay cosas del otro lado que tampoco te gustan? Realizar una transición entre un género y otro revela que ningún lado está libre de prejuicios, estereotipos y formas de ser. 



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También te compartimos estas lecciones de moda para hombres que pueden aprender de 8 modelos transgénero.


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Algunas de las fotografías que aparecen en el texto pertenecen a Sawyer DeVuyst.

TAGS: Consejos lgbtq
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