PUBLICIDAD

ESTILO DE VIDA

Lo que me habría gustado saber antes de mi primer periodo

No, la menstruación no es mala y todas las niñas del mundo que viven su primer periodo deben saberlo de una vez por todas...

A veces pienso en que si mi mamá (y las mamás de mis amigas) hubiera hablado conmigo abiertamente sobre lo que realmente era la menstruación, mi mundo habría sido otro. Quizá no nos hubiéramos sentido avergonzadas por algo que es completamente natural y lo cual debemos abrazar porque es parte de nosotras.

Recuerdo que lo único que escuchaba decir por parte de otras mujeres adultas a mi alrededor cuando a una niña le bajaba por primera vez era: ‘Ay, ya es señorita’. Yo pensaba: Ok, señorita, pero, ¿qué es eso?

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Creo que cada niña y adolescente debe saber que aunque les llegue su primer periodo siguen siendo las mismas niñas que probablemente no están ni física ni emocionalmente preparadas para ser madres. Tampoco deben dejar de hacer las cosas que les gustan solo por el simple hecho de concebir esta etapa como un paso a la adultez.

Y además de pasar por esta situación confusa llena de desinformación, encima se estigmatiza por completo causando vergüenza e inseguridad, pero por ello es indispensable hacerle saber a las pequeñas que la menstruación es algo completamente sano y natural y no hay que temerle.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

No hay que tener miedo a las manchas, porque la sangre no es sucia y al contrario, indica que nuestro cuerpo está saludable. La menstruación tiene texturas e incluso es diversa en cada persona. A algunas les dura poquitos días y a otras más. Algunas tienen flujo abundante, otras no. A algunas les llega de manera regular, otras son irregulares en el calendario... Un sinfín de aspectos de los que debemos hablar.

No es una enfermedad y si quieres ir a la playa, ¡hazlo! Si quieres bailar, hacer ejercicio, ¡hazlo!.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Debemos entendernos como seres cíclicas capaces de afrontar con amor y empatía cada cambio y cada dolor, debemos ser conscientes de nuestro poder femenino que, al igual que cualquier otro ser humano, también tiene sombras. Porque, ¿quién no ha dicho a lo largo de su vida o ha escuchado la típico frase: ‘es que está en sus días’?

También me hubiera gustado saber en ese primer periodo que no había nada de malo en tener que salir al baño durante clases con una toalla femenina en la mano, pues recuerdo que la mayoría de mis amigas, si no es que todas, nos la pasábamos escondiendo los productos de higiene femenina por pena y miedo a ser juzgadas por estar menstruando. Y pensándolo bien, qué falta hace que a los hombres también se les eduque en este tema para que aprendan a romper con los tabúes que existen alrededor de la feminidad, pues aquellas veces que yo noté que a las niñas les daba más pena comprar toallas en la farmacia o salir con una al baño es porque había un hombre presente.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Una ventaja es que ahora hay mucha más apertura e información, además de métodos de higiene personal amigables con el planeta como la copa menstrual que no sólo empodera a las mujeres, sino que también las acerca más a su naturaleza.

En fin... cuando tuve mi primera menstruación me habría gustado saber todo esto para entender que no estaba pasando nada malo, sin embargo, agradezco, y yo creo que tú también, que la ruptura de mitos y el acceso a la información nos ha llevado a un camino de poder con el que ya sabemos amar y abrazar nuestro periodo.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO


Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD