En 1962 la diseñadora Sonia Rykiel estaba embarazada y contrariada. No encontraba ropa adecuada para su complexión y tras años en la industria de la moda no podía dejar que algo tan usual como el embarazo arruinara su impecable estilo. Tomó distintas telas italianas y cosió un suéter algo ajustado, pero cómodo. Así nació el “poor boy sweater”. Se dice que al conocer la prenda, Audrey Hepburn quedó tan fascinada que lo compró en 14 colores distintos, convirtiéndolo en un ícono que fue parte de la revolución textil de los años 60.
Ese suéter a rayas transformó la idea de la mujer que debía usar vestidos ostentosos e incómodos que eran visualmente atractivos para el marido, pero sofocantes para la mujer. Las líneas blancas y negras —Rykiel pasó a ser conocida por usar azules después— en las prendas fueron una declaración de libertad. Si bien hoy se juzga mucho a las rayas en la ropa por la ilusión que puede causar, desfavoreciendo el cuerpo, éstas pueden dar un estilo desinteresado, pero siempre elegante.
Rykiel fue esencial para que las líneas fueran parte del consumo masivo, pero su historia en la moda tiene un pasado interesante. Según L’Officel, fueron impresas en la ropa para identificar a los marineros que caían por la borda y tenían que ser rescatados de las garras del mar. Otra teoría es que las primeras prendas tenían 21 líneas, celebrando las victorias del mítico Napoleón. Las siguientes fotografías, que bien pueden pertenecer a una colección histórica por su curación e importancia, demuestran el poder de las líneas horizontales que, al ser usadas por modelos, artistas y músicos, prueban que hay prendas que nunca pasarán de moda.-
Audrey Hepburn
James Dean
Otro de los grandes de Hollywood. Dean es tal vez, junto a Marlon Brando, uno de los hombres más atractivos en la historia del cine. La idea que tenemos del protagonista de “Rebel Without a Cause” es la de un chico malo en moto y con chamarra de piel, sin embargo, aquí podemos notar a un hombre relajado. Prueba de que es tan buen actor que la imagen parece contradictoria.-
Jean Seberg
Víctima del FBI, gran actriz y hermosa mujer; Seberg tuvo una trágica muerte a la edad de 40 años. Sin duda una promesa que tuvo un abrupto final, pero que nos dejó lo suficiente para amarla por siempre. En el clásico “Breathless” de Jean-Luc Godard, años antes del “poor boy sweater”, podemos verla con el cabello corto y una camisa a rayas, quitándole la atención a su cuerpo y haciendo que nos centremos en la belleza extrema de sus facciones.-
Picasso
Uno de los artistas más reconocidos del mundo fue quien dejó en el imaginario que el artista lleva una camisa blanca manchada de pintura y a veces una a rayas. Las figuras de Picasso pocas veces tienen la calma de esas líneas que nunca se tocan, pero basta con ver su época azul para recordar que sus trazos no siempre estuvieron cercanos al caos.-
Brigitte Bardot
Charlotte Gainsbourg
Bob Dylan
Mick Jagger
Kurt Cobain
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Fuente:
L’Officiel

