
Puede que hayan existido otros diseñadores que, como Schiparelli, hayan buscado soluciones extraordinarias para las prendas comunes; pero, vamos. Es muy complicado que en un día a día usemos un tacón como sombrero. Por ello, cuando nos referimos a tantas formas de usar una camisa blanca, más bien proponemos diferentes combinaciones para ésta y los distintos momentos en que puede ser protagonista de tu outfit. Ya llegará el día en que decidamos hacer un Rick Owens por las calles y ser realmente propositivos. Ya llegará.
Mientras tanto, considera lo siguiente:
Para un día casual, pero no tanto
Es simple, pero no tanto; entonces con unos jeans te darán un look bastante relajado y stylish a la vez.
Smart Casual!
Con unos chinos sin cinturón y un par de sneakers simples estarás más que listo.
Classy
Piensa en esta fórmula: Pantalones slim fit, cinturón clásico, calzado formal de agujeta y un par de calcetas statement. Fácil y presentable AF. Obvio, en un traje, sobra decir que es perfecta.
Arrúgala en un fin de semana
Esto o no plancharla, más un pantalón medianamente baggy o muy relajado, harán que te veas desaliñadamente interesante.
Ponte jogger
Quizás nunca lo pensaste, pero esta mezcla athleisure es muy efectiva para un día cualquiera con amigos, pareja y escuela.
Para los días de calor
Quizás te suene muy playero o muy preppy, pero con unos shorts de mezclilla, gabardina o chinos, tendrás una versión que nadie se imaginó de una camisa. Igual, valora usar una de manga corta.
Y en fin, siempre están las opciones de usarla abierta con una tee debajo o encima de ella, amarrada a la cintura sólo como un prop para el resto de tu atuendo, etcétera. El punto está en que siempre te sientas cómodo, identifiques qué tan bien llevaría una corbata –siempre intenta primero esta alternativa– o no, nunca te frenes a usar algo sin planchar y jamás intentes un look muy posh cuando la situación no lo amerita.

