Estilo de vida

Por qué algunas mujeres están poniendo nidos de avispas en su zona íntima

Estilo de vida Por qué algunas mujeres están poniendo nidos de avispas en su zona íntima

Aunque pareciera obvio que este es un procedimiento riesgoso, algunas mujeres han decidido usarlo para mejorar la apariencia de su zona íntima.


Por sentido común, cuando introduces algo a tu cuerpo, si arde o causa molestia, quiere decir que no es bueno ¿no? Aunque la respuesta debería ser obvia, para muchas mujeres al rededor del mundo no es así; al contrario, hay quienes al parecer procuran que el objeto a introducir sea mucho más exótico de lo que se espera. Al menos eso es la imagen que algunas mujeres han dado al comprar un producto conocido como agallas o manzanas de roble.


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Este producto obtenido directamente de las ramas de los robles tiene forma de pequeñas esferas de 2 a 4 centímetros de espesor que, de acuerdo con una "tienda de salud naturista" en Malasia, son capaces de ayudar a que la vagina se "apriete" y de paso reforzar las paredes uterinas; lo cual obedece al absurdo mito de que las vaginas apretadas y secas son mucho más saludables o sensuales, según sea el caso ¿Pero cuál es la verdad detrás de este producto?



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Huevos de avispa y los engaños de la pseudo-ciencia


Para que las potenciales compradoras caigan en la trampa, la hoy desaparecida tienda que ofrecía las agallas de roble —también conocidas como mankanni— ponía en la información del producto lo siguiente:



«Las agallas, que contienen tanino y pequeñas cantidades de ácido gálico y ácido elágico tienen propiedades antimicrobianas y se utilizan en el sudeste de Asia, Malasia e Indonesia por las mujeres después del parto para restaurar el elasticidad de la pared uterina».


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Esa combinación de "información científica" sobre los componentes del mankanni y la clara referencia a la medicina tradicional asiática son como una carnada que no cualquiera se atrevería a ignorar. Sin embargo, a veces es mejor hacerle frente a las tentaciones y dejarlas pasar, sobre todo cuando uno se entera de que estas esferas no son semillas o formaciones naturales en las ramas de los robles, sino —literalmente— nidos donde algunas avispas parasitarias depositan sus huevecillos.


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Una vez que la avispa de agallas o gallarita ha depositado sus huevos en la rama de los robles, lo único que hace falta es esperar a que estos se conviertan en larvas para que la formación de la agalla quede completa y pueda ser cosechada para su venta como un "producto natural y medicinal" que promete mejorar la vida sexual de muchas mujeres.



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¿Cómo se aplica este letal remedio?


Para aplicarse este producto hay dos formas de hacerlo, una más agresiva que la otra. La primera de ellas —recomendada por la tienda que las distribuye— es poner a hervir las esferas a manera de infusión y lavar la zona genital con el agua resultante. Por otro lado está la opción de triturar las agallas hasta formar una pasta que se tendrá que untar en la vagina. En cualquiera de los dos casos el resultado es una solución abrasiva que, de acuerdo con algunos médicos, hace a las mujeres más propensas a contraer VIH.



«Secar la mucosa vaginal aumenta el riesgo de abrasiones durante las relaciones sexuales y destruye la capa protectora de mucosa. También podría causar estragos en las bacterias buenas. Además de causar dolor durante el sexo, puede aumentar el riesgo de transmisión del VIH ... Esta es una práctica peligrosa con un potencial real de daño».

— Doctora Jen Gunter, ginecóloga

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A pesar de que esta no es la primera tendencia natural que las mujeres han usado para mejorar su vida sexual, cada vez siguen apareciendo más opciones fraudulentas que ponen en riesgo la vida de quienes las consumen; poniendo en evidencia los pocos escrúpulos que algunos tienen cuando se trata de hacer dinero a expensas de los demás.


Referencias: