
Este artículo fue originalmente publicado por Kate Nateras el 2 de julio del 2020.
No quiero ser un adorno, una acompañante, una modelo para fotografías vacías; no quiero ser un accesorio y tampoco un trofeo, sólo quiero caminar de tu mano sin que me veas como algo que debes presumir, quiero que me ames de verdad y no sólo que lo escribas en las redes para que todos los vean. Quiero que estés enamorado de mí en la intimidad y también en público, no sólo ser el premio para sobresalir y levantarte el ego.
De nada me sirve que subas una foto conmigo a tus perfiles y que lleve como pie de página un texto lleno de amor, si ese amor en realidad no lo sientes. Quiero que estemos enamorados en la vida real, que nos amemos sin un teléfono en la mano; que nos amemos frente y detrás de la puerta y de las cortinas, en casa y en la calle, que nos amemos frente a todos y a la vez sin nadie. No quiero que sólo me presumas al mundo, quiero que me ames de verdad.
No se trata de apariencias o imágenes, sino de sentimientos, de dos corazones que laten fuerte cada vez que están cerca, incluso cuando están a la distancia porque saben del amor que hay entre uno y el otro. Soy una persona, no un objeto. Soy carne y hueso, no plástico o metal. No soy algo que quiera que presumas, sino que ames, que abraces y que sientas.
No soy sólo un cuerpo, soy una alma que siente. No soy un trofeo, sino un corazón que salta de emoción al verte. Quiero que los sentimientos sean recíprocos y no sólo seamos una imagen falsa de amor.
Si tú sólo me tienes a tu lado porque crees que soy un trofeo que puedes presumir, lo mejor es que ni siquiera lo intentes, no lo hagas porque yo no quiero que sólo me presumas al mundo, quiero que me ames de verdad.
VER MÁS:
Los 3 tipos de relaciones que son más estables y duraderas.
7 señales de que estás haciendo las cosas bien para mantener una relación sana.
7 extrañas maneras de fortalecer tu relación.

