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Por eso no estás descansando: El inquietante motivo por el que nunca deberías dormir con la puerta abierta

Por eso no estás descansando: El inquietante motivo por el que nunca deberías dormir con la puerta abierta

Seamos realistas: la hora de irnos a dormir es el único momento del día donde nos ponemos intensos con detalles que parecen insignificantes. Hay gente que no puede cerrar un ojo si la puerta de su habitación no está abierta de par en par, mientras que otros sienten que si dejan una rendija, algo del “más allá” se va a asomar.

Pero más allá de tus miedos a lo paranormal o de si te gusta sentir que el aire corre, la decisión de cómo dejas la puerta antes de quedarte dormido, dice mucho de cómo va a despertar tu cerebro al día siguiente.

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Si eres del club que ama la puerta abierta, probablemente es porque odias sentir el “encierro”. Y sí, hay una lógica detrás: cuando dejas que el cuarto se conecte con el resto de la casa, el aire circula mejor y no sientes que estás respirando lo mismo una y otra vez. Pero, aunque se sienta más fresco, la realidad es que le estás abriendo la invitación a todo lo que arruina un buen descanso.

Por eso no estás descansando: El inquietante motivo por el que nunca deberías dormir con la puerta abierta

El gran “pro” de dejar la puerta abierta es que el ambiente no se siente pesado. Cuando te encierras, el aire se vicia más rápido y eso puede hacer que te despiertes con esa sensación de pesadez o un ligero dolor de cabeza, sin embargo, el costo de ese aire fresco es alto. Al dejar la puerta abierta, tu cuarto deja de ser un refugio, cualquier ruido, desde el zumbido de la cocina hasta el vecino que llega tarde, entra directo a tus oídos.

Incluso si crees que “ya te acostumbraste” al ruido, tu cerebro no lo hace. Se queda en un estado de alerta, como si estuviera cuidando la entrada, y eso evita que llegues a las fases de sueño profundo donde de verdad te recuperas. Básicamente, estás sacrificando calidad de descanso por un poco de ventilación.

Ahora, hablemos de por qué cerrar la puerta es lo mejor que podrías hacer para descansar mejor:

¿Qué hacer si sientes que te falta el aire?

Si ya te convencimos de que cerrada es mejor por seguridad y descanso, pero te da ansiedad el encierro, hay trucos. No necesitas abrir la puerta de par en par; puedes ventilar súper bien tu cuarto una hora antes de dormir o dejar la ventana con una apertura mínima si el clima lo permite. El punto es que tu recámara sea una cápsula aislada del resto del mundo.

Al final, dormir con la puerta cerrada no es de paranoicos, de hecho es lo ideal para descansar lo mejor posible y tener ese ‘beauty sleep’ que tanto nos hace falta.

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