Estilo de vida

5 preguntas para hacerte antes de irte de casa de tus padres e independizarte

Estilo de vida 5 preguntas para hacerte antes de irte de casa de tus padres e independizarte

En todas las personas, pero en diferente tiempo, llega siempre el momento decisivo de salir de la casa de sus padres, tomar lo aprendido de ellos y emprender un camino por sí solas

Después de vivir todo ese tiempo con los padres, llega el día en el que las ganas por querer un espacio propio y quitar algunas obligaciones y reglas se vuelven mucho más fuertes. Quizás ni siquiera haya factores problemáticos para querer salir de casa, porque aún hay preguntas cuyas respuestas generan inseguridad a pesar de que la mente pida que es hora de independizarse. Hoy en día este tema es más frecuente, ya que se ha observado un aumento de mudanza por parte de los jóvenes. Desde la universidad simplemente quieren probar lo que se siente estar en un departamento o en una casa solos. Algunos de ellos tienen la gran suerte de que sus padres han ahorrado un hogar de ensueño, pero la mayoría tiene que ahorrar dinero y enfrentarse al mundo real. Esto implica gastos e inversión para pagar servicios, muebles, comida y mantenimiento, por lo tanto muchos fallan en su objetivo hasta el punto de endeudarse.  


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Mudarse a vivir solo es un nuevo comienzo y convertirse financieramente independiente como un adulto joven es parte del crecimiento personal. Algunos padres no lo aceptan tan fácilmente. Es casi seguro que pongan miles de peros para que no salgan de su casa; no obstante, ellos son adultos y terminarán por aceptarlo porque saben que es un paso importante, aunque extrañen la presencia de su hijo en casa. Además, estarán ahí siempre para ofrecer un apoyo y eso es gratificante. Antes de tomar una decisión así de importante, se generan varias dudas necesarias para saber si ya se está listo, pero ¿cuáles son?

¿Es el momento adecuado? 


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Se dice que la edad adecuada para dejar la casa de los padres es entre los 20 y los 25 años, ya que seguramente pronto se dejará la universidad atrás y hay que comenzar a planear qué se quiere hacer en un futuro y trabajar en ello para alcanzarlo. Después de estas edades se vuelve más complicado querer afrontar los miedos de vivir solo, porque ya se ha generado una costumbre de comodidad. Por otro lado, los problemas en casa no deben ser un motivo determinante para querer mudarse, ya que, de acuerdo con Jose Cabrera, psicólogo de la Universidad Nacional, en ese momento la decisión de independizarse empieza a volverse confusa, debido a que no se tienen los ingresos suficientes para los gastos básicos.

¿Puedo aceptar la soledad? 


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La soledad puede ser un arma de doble filo: ayuda en el crecimiento personal pero también puede causar depresión en personas que no saben sobrellevarla. Hay que mentalizarse cómo será y se sentirá llegar a una casa vacía, sin nadie que te espere y tenga la comida lista, pues es un proceso de adaptación que quizás no sea fácil. Pero lidiar con ella y convertirla en una herramienta de autoconocimiento es un gran paso hacia la madurez.

¿Tengo un trabajo estable? 


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Al mudarte solo la vida se vuelve más costosa. Es por ello que es importante tener un trabajo o algún sustento en el cual se tenga seguridad y algo de estabilidad. Hay que pagar servicios (luz, agua, gas, internet), comprar muebles, cocinar y gastar en productos de limpieza para mantener la casa limpia o lavar la ropa. Resulta agotador tan sólo pensar cómo organizar el dinero y procurar que alcance para todo. Por eso es necesario buscar soluciones alternas, además de calcular si el sueldo garantiza que se puedan cubrir todos los gastos.

¿Puedo cocinar, limpiar y dedicar tiempo y energía a otras tareas? 


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Se acabó la comida recién hecha al llegar a casa, que esté todo limpio y lavada la ropa. Hay que ser sinceros: si en la casa de los padres no se realizaba alguna tarea de esta índole, será muy difícil que se realicen al estar solos y con más obligaciones. Es por eso que la mayoría de los padres educan a sus hijos para que adquieran habilidades y sobrevivan solos. Si no fue así y no tienes la posibilidad de costearte un ayudante —haciendo a un lado que quieras vivir despreocupadamente—, es tiempo de que te replantees tu futuro como una persona independiente y avizores que en algún momento te va a tocar hacerte cargo.

¿Tengo suficientes ahorros? 


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Como se ha mencionado antes, hay que tomar muy en cuenta la administración del dinero, pues pueden acumulase deudas y con ello fallar en el proyecto de independizarte. Vivir solo va más allá de contemplar los gastos fijos mensuales, ya que hay otras cosas que saldrán con el tiempo. Por ejemplo, comprar muebles (pago de la entrega), mantener el refrigerador lleno y el mantenimiento de la casa, más cualquier imprevisto que te coloque la vida en tu camino.

*** 

Irte de la casa de tus padres no se puede tomar a la ligera. Hay que invertir una gran cantidad dinero y organizar una planeación de cómo será ahora el estilo de vida que llevarás. Una vez que te acostumbres pues decorar el lugar en el que quizás vivas por mucho tiempo. 


Referencias: