La dualidad sobre la que juega el poliamor: el afecto y la sexualidad

La dualidad sobre la que juega el poliamor: el afecto y la sexualidad

Por: Rodrigo Yebra -


El deseo, aquel camino incomprensible pero largamente transitado por la humanidad. Ése que ha envuelto de pecado o sublimación espiritual a hombres y mujeres, según los sistemas religiosos imperantes en sus respectivas culturas; emoción que hace que los seres humanos dejen fluir esa extraña sustancia que recorre en ondas expansivas su cuerpo. Esa sustancia se recrea en diferentes tipos de deseos: de escapar, de encontrarse, de reconocerse, de saber, de permanecer en un lugar desértico o alejarse de él. Estos deseos son abordados por el autor mexicano José Agustín en su obra literaria “Ciudades desiertas” (1984). En ella reflexiona sobre los ciclos de una relación amorosa, la búsqueda de la identidad y la negación. Posteriormente, esta obra se llevó al cine en la cinta “Me estas matando Susana” (Sneider, 2016), en la que la exploración constante de la identidad se hace evidente en una relación amorosa a través de retos y riesgos constantes en el ejercicio de emprender un proyecto de vida.


 

La dualidad sobre la que juega el poliamor: el afecto y la sexualidad 1


Etimológicamente, la palabra “poliamor” implica la multiplicidad del amor; pero desde la discursividad es la designación de acuerdos para sostener relaciones con más de una persona. Sin embargo, lo anterior implicaría la ausencia de engaños, ya que todo radica en la apertura y la sinceridad para construir desde ahí múltiples relaciones amorosas. Es importante diferenciar que se elige el término “amoroso” pero no “sexual”, ya que el sexo no es el centro de esta concepción de las relaciones de pareja. Si hablamos del amor desde la mitología —como el que se narra entre Orfeo y Eurídice—, se distinguen aquellos amantes que realizan viajes inverosímiles en busca de su amor. No importa que lo tengan, lo recuperen o lo pierdan. A veces lo que vale es el intento más allá de los resultados, lo importante es el camino más que el destino. Hay amores felices y amores cuyo desenlace es la tragedia; hay amores que se realizan y hay otros que sólo lo intentan; hay amores correspondidos que, sin embargo, no son felices, y por último, aquellos amores de presencia y también de ausencias, de cercanía y de distancias.


La dualidad sobre la que juega el poliamor: el afecto y la sexualidad 2


 

Ahora bien, podemos preguntarnos lo siguiente: ¿por qué surge el poliamor? Y una posible respuesta puede ser que éste se da en la búsqueda de la libertad. Esta libertad radica en la reivindicación del propio ser, en cuerpo y alma. En defensa de la libertad se pone en tela de juicio de dónde viene la decisión de tener una relación sexual o el enamorarse de una persona. Para los poliamorosos, estas decisiones no deben implicar un lazo que nos ate en contra de nuestra propia voluntad. También se ha hablado de polifidelidad, en la que se ponen márgenes precisos y se establecen acuerdos para no ir más allá de la búsqueda de experiencias. Lo anterior sólo es posible en la medida en la que exista respeto, honestidad y claridad entre los involucrados. ¿Pero será suficiente el hablar de libertad para explicar el poliamor o es más bien una cuestión de matices?

 


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Cuando se acepta una relación interpersonal se asume la dualidad sobre la que juega el poliamor: el afecto y la sexualidad. Sin embargo, entender los matices de un amor podría ir más allá de esta dualidad porque existen también el amor erótico, el filial y el de apego. Con lo anterior podemos decir que el amor es, en sí mismo, un afecto de múltiples rostros. Cuando reflexionamos sobre todas estas facetas, logramos distinguir la forma en la que el amor se transforma, se intensifica, se estabiliza o se agota. El amor tampoco es un tema universal, ya que radica en particularidades del individuo y de la cultura en la que crece. Sin embargo, hoy la tecnología y los medios de comunicación influyen mucho en la definición de estas nuevas tendencias, en las cuales es fundamental estar abiertos al diálogo y al entendimiento del otro. Reflexionar sobre el amor nos lleva a comprender desde dentro el elemento moral y su vinculación con nosotros mismos.


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¿Cómo saber si es amor o poliamor? Si quieres saber más sobre la complejidad de las relaciones en el nuevo milenio, en este artículo te compartimos las 22 razones por las que es mejor amar a varias personas.


Referencias: