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Nombres por los que llamamos a la vagina

28 de noviembre de 2017

Carolina Romero

Muchas creen –porque eso les enseñaron– que la vagina sólo sirve para ser vista, tocada y disfrutada por un hombre...



Colpofobia, es el temor exacerbado hacia los genitales femeninos. Quienes lo sufren, no pueden tener cerca una vagina. Se trata de un trastorno —en la mayoría de los casos— generado por algún evento traumático de la infancia y la solución es someterse a un tratamiento psicológico.


 


Existen otro tipo de personas que muestran una clara aversión a la vagina, pero no por una cuestión psicológica fuera de su control, sino por una concepción errónea —inclusive misógina— sobre el cuerpo femenino.

 

Detrás de los “buenos modales” y el “pudor femenino” hay un machismo disfrazado que somete a las mujeres al igual que la violencia explícita. Decir "vagina" está prohibido, sólo intenta decirlo en público y verás lo complicado que te parece o el problema que esto genera. Aquí algunas razones:


 —

Porque tu mamá te dijo que era algo incorrecto.

 

«¿Te limpiaste bien “tu parte”?»


 


Si tu madre fue educada como la mayoría de las mujeres mexicanas de hace unas décadas, nunca escuchaste que la palabra “vagina” saliera de su boca. Siempre se refería a “tu parte” o “tu cosita”... desde entonces "aprendiste" que hay una región de tu cuerpo que no debes nombrar y mucho menos ver o tocar.


Porque en la escuela te enseñaron a no hablar de ella


«Debes cuidar bien tu "intimidad"».




Sí, recibías clases de biología pero ni siquiera ahí podías hablar abiertamente sobre las inquietudes que tu vagina te producía en la cabeza. No sabías si iban a reírse, regañarte, ofenderse o burlarse de ti. Era una especie de secreto, una parte prohibida de la que no tenías que decir nada y por lo tanto de la que no sabías mucho.


 —

Porque, según los demás, no tienes derecho a conocer tu propio cuerpo

 

«¿Ya entregaste el "tesorito"?»



Mientras la representaciones, alusiones y manifestaciones alrededor de los genitales masculinos no son ningún problema para nadie, las vaginas sí escandalizan a todos. Está mal, es grotesco, sucio o vulgar todo lo que se relacione con esta parte de tu cuerpo... ¿Cuál es la diferencia real entre los órganos sexuales masculinos y femeninos? Ninguna; ¿entonces por qué lo satanizamos?


Porque crees que tu cuerpo es de otros


«No muestres tu "virtud"».


 

Si se piensa con detenimiento, la situación es sumamente grave: las mujeres sienten que hay una parte de su cuerpo que no les pertenece, que no pueden ver y mucho menos tocar, que no es suya; que es sucia, pecaminosa e incorrecta. La peor parte es que muchas creen —porque eso les enseñaron— que sólo sirve para ser vista, tocada y disfrutada por un hombre.


 

Aunque en las portadas de revistas para caballeros esté bien visto que los cuerpos de la mujeres sean explícitamente mostrados y que sus vaginas se expongan de par en par, en la vida “normal” esto es ser una indecente, promiscua o puta. Tanto así que se utilizan cientos de palabras sustitutas para referirse a la vagina.




¿Desde cuándo sucede esto?, ¿por qué nos empeñamos en llamar con otro nombre a la vagina?, ¿de dónde viene el temor a estas seis letras? Más importante que esto es reflexionar sobre el daño emocional que implica el hecho de que haya partes de nuestro cuerpo que nadie se atreve a nombrar; el silencio también es una forma de violencia, no lo promuevas.

 

*

Imágenes: Instagram

 

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Si quieres saber más de estilo de vida, tu cuerpo y cómo conocerlo, lee sobre las 5 señales para reconocer que tus besos ya no son especiales para tu pareja y descubre las 9 cosas que necesitas hacer todos los días para verte perfecta sin esforzarte.

TAGS: Feminismo Mujeres machismo
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Carolina Romero


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