7 razones por las que tus parejas siempre terminan contigo

Te has convertido en un experto en rupturas amorosas, pero en todos los casos hay un factor común: tus parejas son las que terminan contigo.



Sola otra vez y ya te sabes el protocolo:


1. Llorar amargamente por una semana.

2. Stalkear al menos una hora por día a esa persona durante un mes.

3. Descubrir que tiene una "nueva relación".

4. Odiar hasta la muerte haber estado con esa persona.

5. Pensar que da lo mismo, al final "siempre te pasa".



No necesitas más preámbulos para saber adónde vamos; te has convertido en un experto en rupturas amorosas y en todos los casos hay un factor común: ellos o ellas terminan contigo.


Si te has preguntado por qué sucede esto y tu cabeza no para de fantasear millones de historias irreales, detente. Estas razones podrían darte algunas pistas (ambas son válidas tanto para hombres como mujeres):


-

Crees que debes ser su prioridad todo el tiempo



Eres su pareja, no su Dios. Su vida no se agota en ti, no eres la única razón por la que respira todos los días —y qué bueno que así sea—.


-

Te dedicas a culpar al otro



Estar contigo es como estar en un juicio. Todo el tiempo teme que le reproches algo —de ahora o de hace años—. Te tiene miedo, más que amor. 


-

No le das espacio para respirar



En algún punto fue buena tu dulzura; en algún momento le encantaron tus detalles y tus atenciones. Pero ha llegado a ese punto en el que le cuesta respirar.


-

Actúas como si te estuviera haciendo un favor al estar contigo



Tu minusvalía puede olerse a kilómetros de distancia. Todo el tiempo preguntas “¿estás bien estando conmigo?”, “¿de verdad me quieres?”, “quieres terminar conmigo, ¿verdad?”. Es imposible convencer a quien sea de que lo amas si no se ama a sí mismo.


-

Actúas como si tú le estuvieras haciendo un favor



Presumes todo el tiempo que tú podrías estar con alguien más. Le haces insinuaciones sobre lo mucho que tu ex te extraña y las cosas que hacía por ti.


-

Sólo hablas de ti



No escuchas, sólo hablas de ti mismo. Inconscientemente crees que esa persona está interesada en oírte todo el tiempo. No te preguntas cómo está, si tuvo algún problema en el día o, sencillamente, qué le está pasando por la cabeza.


-

Rompes los acuerdos



Engaños, infidelidades, mentiras. ¿Cuánto crees que pueda durar alguien soportando eso?


Si en ninguna de estas razones te sentiste identificado, te dejamos una extra: puede ser que no quieres ninguna relación de verdad. Te molesta tener que depender de alguien, prefieres hacer tus cosas en soledad, eres independiente y tolerar malos ratos no es algo que te atraiga especialmente.



Estás en tu derecho de no querer estar en una relación; tienes todo el potencial para vivir sin pareja y desarrollar una vida feliz así. Sin embargo, si crees que eso te está causando conflictos, puede ser un buen momento para revisarte y analizar qué es lo que está pasando contigo. Pero también puedes aceptar que aún no ha llegado la persona que decidas amar con todas tus fuerzas, esperar está bien.


Fotos: Zechariah Lee y André Josselin.




Referencias: