Estilo de vida

10 secretos sobre higiene y salud sexual que debes conocer

Estilo de vida 10 secretos sobre higiene y salud sexual que debes conocer

¿Recuerdas cuando mamá decía que no olvidaras lavarte "ahí"?



Debiste desobedecer.


Siempre hacías lo que mamá no quería: ensuciarte en el lodo, no comías verduras, te despeinabas... pero en cuanto a tu higiene personal, siempre hacías lo que te decía, en especial cuando te ordenaba limpiar bien tu zona íntima. Sin embargo, esa es una de las causas por las que la vagina —en ocasiones— huele mal.


post-image


Los jabones de tocador son perjudiciales para la salud vaginal ya que tienen perfume y componentes que pueden generar hongos en el interior y el exterior. La vagina tiene un mecanismo de limpieza que hace que los fluidos recorran la parte interna y remuevan todas las bacterias expulsándolas a través de los fluidos, la menstruación y hasta la orina. Así que puede que ésta tenga un olor peculiar, pero jamás estará sucia.


post-image


Así como lavar tu parte íntima con jabón convencional es un acto normal, pero dañino, existen otros hábitos que seguramente tienes y son tan normales que te parecen inofensivos, pero en el fondo pueden estar dañando tu salud y por consiguiente, tu sexualidad se ve perjudicada. De igual manera hay algunos secretos que deberías conocer para tener una mejor vida sexual. ¿Sabes cuáles son?


-

Si tienes migrañas, un orgasmo es la solución


Cuando llegas al clímax y consigues un orgasmo pleno y placentero, liberas cientos de endorfinas mejor conocidas por tu cuerpo como analgésicos naturales. Esta maravillosa sustancia viaja a través de tu organismo por el sistema nervioso central, reduciendo —además de los síntomas de la migraña— otros dolores, como los cólicos, malestares dentales, óseos y cualquier molestia que afecte tu cuerpo.


post-image


-

Tener sexo durante tu período aumenta el riesgo de contraer una ETS


La sangre que tu cuerpo expulsa durante tus días va plagada de bacterias y desechos propios del cuerpo. Si a esto le sumas que la zona vaginal se mantiene más encerrada de lo normal provocando sudoración excesiva, se crean cultivos indeseables que están al pendiente de la llegada de cualquier microorganismo ajeno al cuerpo para brindarles un hogar. Si en ese tiempo, decides tener relaciones sexuales, aumenta el riesgo de que alguna ETS no deseada —evidentemente— se quede a vivir en tu cuerpo, puesto que tiene todas la condiciones para hacerlo.


post-image


-

Tener sexo oral aumenta la posibilidad de contraer hongos


La boca es uno de los sitios que poseen más bacterias. En cambio, las partes íntimas tienen una especie de mecanismo de defensa que protegen al cuerpo de la entrada de bacterias, microbios y hongos; no obstante, cuando decides practicar sexo oral y la boca de tu pareja tiene contacto con tu vagina, es necesario que tu pareja cepille antes sus dientes con ímpetu y a profundidad, puesto que podría estar dejando en ti levaduras y hongos que posteriormente causarán infecciones micóticas.


post-image


-

No usar ropa interior no es benéfico


Para muchas personas es mejor no tener tantas telas cubriendo su zona íntima. El secreto no está en usar pocas prendas, sino es elegir las correctas. Basta con que uses ropa de algodón y evites todo tipo de fibra sintética. Si unas pantiprotectores o algún aditamento similar, procura no llevarlos a diario.


post-image


-

Los anticonceptivos reducen —en ocasiones— tu libido


Gracias a sus componentes, es posible que tu humor se vea afectado por ellos. Así que habrá días en los que sólo pienses en un encuentro sexual placentero, intenso y mágico con tu pareja y otros, simplemente no querrás ni tenerlo cerca. Es normal. Sin embargo, si crees que el libido ha bajado demasiado, es posible que los efectos secundarios sean más intensos de lo que parece. Si es así acude con un médico para que cambie tu método.


post-image


-

Los jabones íntimos son contraproducentes para tu vagina


Lo más recomendable es que no uses jabones ya que la zona vaginal tiene el superpoder de limpiarse por sí sola. Los fluidos no sólo aparecen cuando algo —o alguien— te excita; sino que son recurrentes en tu cuerpo para limpiar y desinfectar la vagina y sitios aledaños. También ayudan a acelerar el proceso y a eliminar restos de sudor, de orina o de excremento que se quedan vagando por ahí, pero no son esenciales. Si aún con ello deseas usar un jabón íntimo, elige aquellos cuyo nivel de pH ronde entre el 3.8 y 4.5, además, procura que sea neutro o sin aroma para evitar la entrada de perfumes y sustancias innecesarias a tu cuerpo.


post-image


-

Usa condón aun con juguetes sexuales


Aunque sólo tú los uses, es necesario que les coloques condones y lubricantes. Esto es porque aunque los mantienes guardados en lugares aparentemente limpios, están expuestos a las bacterias y a la suciedad propia del ambiente. De igual manera, límpialos a profundidad antes y después de usarlos y claro, no los compartas. Si usas los dedos, también protégelos. Recuerda que las manos están en contacto con todo y las uñas son el lugar más sucio del cuerpo (aunque estén cortas), por ello debes tener un trato especial.


post-image


-

Fumar ocasiona malos momentos en la cama


Aunque está comprobado que fumar puede aumentar tu deseo sexual, en el momento del acto todo se derrumba debido a que el tabaco obstruye las arterias y provoca cardiopatías que alentarán tu desempeño, te cansarán y llenarán tus pulmones de humo, no de aire fresco. Así que sí, puedes fumar, pero te cansarás más rápido, tendrás menos energía y quizá, no alcances un orgasmo.


post-image


-

Lávate las manos antes del contacto físico


Antes de cualquier encuentro sexual, llámese sexo casual, con la pareja, masturbación o estimulación, debes lavar tus manos cuidadosamente. Como dijimos anteriormente, esta parte del cuerpo está en contacto con todo y las uñas son el principal resguardo de bacterias y microbios. Por lo tanto, si no lavas tus manos antes del acto podrías estar impregnando tus órganos sexuales de suciedad no deseada, obviamente. Pero no sólo tu cuerpo se verá afectado, también el de tu pareja. Así que antes de tener un contacto, lava tus manos.


post-image


-

Deja que tu vagina se seque sola después de un baño


Es lo más sano. Luego de tomar una ducha no seques con una toalla tu zona íntima. Es mucho mejor que que te mantengas sin ropa interior por unos minutos, mientras el agua y el jabón se evaporan. De este modo, evitarás dejar sitios húmedos o pelusas e hilos provenientes de toallas o prendas en tu piel.


post-image


-

Cuídate y conócete. Cada uno de estos datos servirán para que la salud de tu vagina sea la adecuada y puedas tener una salud sexual óptima, así como un mejor desempeño en tu vida diaria. No se trata de adquirir nuevos hábitos, sólo de mejorar los que tienes y tratar de ser mucho más sana. Cuida tu zona íntima como si no hubiera más, lo merece.



Referencias: