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10 señales de que tus niveles de azúcar son demasiado altos

8 de mayo de 2018

Diana Garrido

Si eres diabético, bebe una copa de vino y te sentirás mucho mejor.



Luego de que Pablo de Egina recibiera a algunos pacientes en la Antigua Grecia con los mismos síntomas (deshidratación, piel seca y dolores estomacales), decidió poner en práctica sus años de conocimiento sobre la salud y el cuerpo humano. Al no hallar una conexión entre ellos, los mantuvo en su casa por un tiempo en observación hasta que comprendió que aquello que los unía —de alguna manera— eran las ganas incesantes de orinar que tenían con frecuencia.


Sí, orinar.



Poco a poco les suministró cantidades de agua específicas para inspeccionarlos a detalle y descubrió que el agua no los hacía correr a las letrinas; sino que había algo más que —según sus estudios— estaba deteriorando sus riñones. Así que buscó diuréticos que les ayudarían a mantener dichos órganos en mejor estado, pero el mejor y único remedio que halló era un viejo y conocido amigo: el vino.



Lo mezcló con algunas hiervas como lechuga y trébol, agregó dátiles y mirto. La combinación era extraña, maloliente y hasta vomitiva, pero al probarla todos quedaban maravillados; tanto que comenzaron a beberlo religiosamente con el fin de prevenir esa rara enfermedad que les aquejaba y, por supuesto, por el embriagante y delicioso sabor de la mezcla. A estas personas les denominó dypsacus, es decir, diabéticos. Con el tiempo y el perfeccionamiento de las medicaciones se descubrió que en realidad el vino no era tan dañino en las personas diabéticas, por lo que podría tener propiedades curativas.



De hecho, es uno de los productos no médicos que sirven para disminuir los niveles de azúcar en la sangre sin la necesidad de agregar otros ingredientes, como lo hizo Pablo de Egina. Sin embargo, no lo hagas si no sabes cuáles son los síntomas de un exceso de glucosa en la sangre, ya que podrías estar deteriorando tu sistema sin saberlo. Saber si tienes altos niveles de azúcar es en realidad sencillo, pero debes mantenerte al pendiente por algunos días y monitorearte constantemente sin automedicarte para saber con qué frecuencia tienes estos síntomas:


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¿Siempre tienes hambre?


La glucosa debe incluirse en las células para brindar energía al cuerpo; sin embargo, cuando los niveles son muy altos, esto no ocurre. Por lo tanto, el organismo no tiene de dónde tomar la energía necesaria y te debilitas, por lo consiguiente, pides a gritos un sándwich, unas papas, tacos o cualquier cosa deliciosa que ronde tu cabeza.



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¿Te dan ganas de ir al baño con frecuencia?


Cuando el azúcar en la sangre se concentra de manera exagerada, los riñones intentan ayudar a liberar un poco. Por lo tanto, su función es tomar todos los líquidos que entren al cuerpo y tratar de mezclarlos con la sangre para disolverla; no obstante, el trabajo de dicho órgano se apresura en su función y como resultado intenta desechar los excesos por medio de la orina.



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¿Bajaste de peso rápidamente?


Quizás esta sea la razón más evidente ya que el peso disminuye considerablemente. Los motivos varían:




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¿Tu piel se vuelve seca y escamosa?


Esto es peligroso, ya que se han reportado casos extremos en los que la dermis se debilita al grado de quebrarse y dejar huellas profundas. La deshidratación y la inflamación de arterias gracias a la glucosa "rompen" la piel de tal modo que ésta se cuartea y, por lo consiguiente, se reseca.



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¿Ves borroso?


Desafortunadamente, no es un síntoma de miopía. Gracias a la deshidratación se deforma la visión impidiendo que enfoques correctamente. A veces la visión borrosa es momentánea, pero dependiendo de la saturación de glucosa que tengas será el tiempo que permanezcas sin ver bien.



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Cuando te lastimas, ¿cicatrizas lentamente?


Gracias a la saturación de glucosa en la sangre, esta pierde sus componentes y es difícil que los leucocitos (conjunto de células que protegen al cuerpo de enfermedades e infecciones) se adhieran a la piel, así que las lesiones permanecen abiertas por más tiempo.



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¿Te dan infecciones de todo tipo?


Al haber una acumulación excesiva de azúcar es probable que las bacterias y hongos se alojen ahí con el único fin de reproducirse para causar enfermedades infecciosas, principalmente. Las heridas de piel son las más expuestas a este tipo de ataques.



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¿Siempre tienes sed y a veces es excesiva?


Gracias a que la sangre deshecha los líquidos, es normal que tengas una sed increíble. Lo único que puedes hacer la respecto es beber agua hasta que creas estar satisfecho. De este modo tratarás de equilibrar los niveles de azúcar y la sangre se hará un poco más liviana.



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¿Te sientes severamente cansado?


Ya que las células no reciben la energía como deben, te da hambre. Esto hace que después de comer con tanta frecuencia te sientas fatigado y sin ganas de hacer nada. En esos casos es recomendable que te levantes y realices alguna actividad que te mantenga despierto y que, al mismo tiempo, te ayude a movilizar las arterias y las venas.



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¿Tienes inflamación estomacal y gases?


Esto se debe a la acumulación de azúcar en la sangre en niveles extremos. Quiere decir que si de pronto experimentas estos síntomas —acompañados a veces de náuseas o vómitos— es mejor que acudas a un hospital puesto que es probable que estés al borde de un coma diabético, lo cual podría, incluso, matarte.



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Luego de saber que la glucosa es propensa a disminuir con una copa de vino y de conocer los síntomas, vale saber qué es y por qué se acumula en cantidades excesivas en la sangre.


Los azúcares que provienen de los alimentos se desplazan por la sangre hasta llegar a convertirse en energía, misma que se acumula en los músculos, principalmente, para darles "el poder" de moverse. La insulina, secretada por el páncreas, ayuda a "diluir" la sangre para que la glucosa se introduzca en las células.

Además, los niveles altos de azúcar pueden derivar en problemas de colesterol y obesidad que agravan cualquier problema de salud.


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Algunas fotos fueron tomadas de @shana_anderson


TAGS: Consejos cuerpo Enfermedades crónicas
REFERENCIAS: EL Norte de Castilla El Slavador La Diabetes en México Kids Health Sanitas

Diana Garrido


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