Sporking: la nueva “prueba de amor” entre algunas parejas

Viernes, 9 de febrero de 2018 19:15

|Olympia Villagrán

Couple goals...




Lo único que nos faltaba para terminar de complicar nuestras relaciones de pareja era encontrar en Pinterest, Instagram y otras redes decenas de fotografías sobre “metas en pareja”. En éstas no sólo vemos escenas perfectas y –obviamente– montadas de la manera más falsa, también encontramos parejas exclusivamente heterosexuales de personas con físicos extraordinarios en situaciones insuperables. 



Nalgas perfectas, cuadros de acero, playas paradisiacas, botellas de Möet, aviones privados, melenas rubias y sedosas, músculos indestructibles, bolsos Louis Vuitton y otros clichés aspiracionales forman parte del reparto de álbumes y hashtags con el nombre de "couples goals". Pero ¿qué nos hacen sentir estos montajes fotográficos cada que nos los encontramos al scrollear en nuestras redes?



Algunos se deprimen, otros sueñan con encontrar a alguien como el de esa imagen, o bien, alucinan con convertirse en lo que ven. Otros comparan su relación, la juzgan y subestiman, y –finalmente– están quienes, en el afán de parecerse a esa pareja “perfecta”, comienzan a imitarla.



El sporking es la consecuencia de esa absurda aspiración a cumplir una meta más junto a nuestras parejas. Exactamente se trata de una pose, por decirlo de alguna manera, en la que de manera “accidental” las pompis de ella relucen de manera descarada y espectacular en la fotografía donde él se hace notar como el único y privilegiado diseño de esa silueta. 




¿Romántico?, ¿machista?, ¿sexista?, ¿absurdo?, ¿sexy?, ¿innecesario?, ¿ridículo?, ¿cursi?, ¿vulgar?, ¿o una prueba de amor?



Al parecer, para algunas parejas en distintas partes del mundo postear en sus redes y etiquetarse en una fotografía en la que ella muestre sus glúteos perfectos, mientras él los toma –sutil o descaradamente– como parte de un trofeo, sí se trata de una romántica y necesaria prueba de amor.



Soy perfecta para él y él para mí, nos amamos y somos hermosos, pero juntos somos aun más lindos... Ése es parte del mensaje que se intenta dar con este tipo de fotografías que para nada son obscenas, ofensivas o inmorales, sino que –tal vez– no son exactamente una prueba con la que le demuestres al otro cuánto lo amas.



Si quieres saber lo que es una verdadera prueba de amor, conoce la Tercera Lección de El Manual del Amor:




El sporking, como se le reconoció de manera cómica a este fenómeno en las redes sociales, se convirtió en una moda y –como cualquier tendencia– ya perdió su significado, valor y objetivo real. Suponiendo que ése fue el de conectar a las parejas, pues tal vez desde el principio se trató únicamente de alardear y / o volverse una especie de aspiración obsesiva.



Las redes sociales, en la medida de lo posible, son un lugar en el que podemos ser libres de postear cualquier cosa sin seguir muchas reglas o sin preocuparnos por rebasar límites. Lo cierto es que el sentido común es el único lineamiento bajo el que cada uno decide publicar algo o no en su feed. Compartirle al mundo el amor que existe entre tu pareja y tú no está mal, pero mostrarte como un objeto que pertenece al otro tal vez no sea la mejor pose para tu Instagram.





Olympia Villagrán

Olympia Villagrán


Editora de Estilo de Vida y Diseño
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