Razones por las que te amé aunque no fueras perfecto
Estilo de vida

Razones por las que te amé aunque no fueras perfecto

Avatar of Cultura Colectiva

Por: Cultura Colectiva

23 de marzo, 2017

Estilo de vida Razones por las que te amé aunque no fueras perfecto
Avatar of Cultura Colectiva

Por: Cultura Colectiva

23 de marzo, 2017





A tantos meses que pasó la tormenta ahora te recuerdo y me siento feliz de haberte conocido. Entre tú y yo no había futuro, pero recuerdo el pasado como si hubiera sido la mejor etapa de mi vida. Podría decir que no fuiste la mejor pareja que tuve, pero en esa imperfección encontré una felicidad indescriptible. Ante la primavera e invierno que me dejaste puedo decir con el corazón en la mano que fuiste el amor de mi vida, la persona con la que aprendí más sobre la vida de lo que cualquier escuela o institución puede enseñar. Tampoco diré que te lo debo todo porque, como siempre te lo dije, eras un encantador abismo que me provocaba el dulce vértigo de amar.

te amé aunque no fueras perfecto

Hace poco encontré un poema que se acopla de manera perfecta a lo que fuimos y por eso te transcribo las primeras estrofas en esta última carta:

No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible
 no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

Tú no eras perfecto, pero sabías volar. Lo hacías tan bien que me alzaste a alturas estratosféricas en donde veía al mundo como si fueran pequeños insectos. Así, en una perspectiva de miniatura, tú y yo éramos los reyes del mundo. Por desgracia, todo lo que sube tiene que bajar, y cuando aterrizamos la caída era tan vertiginosa que nos sepultamos debajo del suelo. Aún así estoy feliz de haberte conocido y ahora –a manera del último adiós– describo todas esas pequeñas fallas de tu persona que un día me enamoraron.

te amé aunque no fueras perfecto



Tus fallas te hacen más humano

te amé aunque no fueras perfecto

Nadie es perfecto y qué aburrido sería si alguien lo fuera. ¿Te imaginas que la vida careciera de contratiempos y errores? Todo sería un estado perpetuo de complaciencias y eso, a la larga, se tornaría aburrido. En cambio yo vi en ti todos los errores del mundo, pero también una infinidad de pequeños aciertos que hicieron de nuestra relación una vínculo especial e irrepetible.



Porque ves los problemas como un reto

te amé aunque no fueras perfecto

Con el tiempo descubrí que tú también tenías pleno conocimiento de tu imperfección. Algunas personas se rinden ante este factor pero tú no; tú detectabas tu debilidades y trabajabas en ellas para superarte. Cuando me di cuenta de este fenómeno entendí que llegarías muy lejos por el simple hecho de remendar los errores. La mejor parte es que yo estaría ahí para crecer contigo.



Porque siempre me escuchabas aunque no me prestaste atención

te amé aunque no fueras perfecto

Un día leí en un periódico que los hombres sólo le prestan atención a sus parejas durante seis minutos, después su mente se desvía a otros escenarios. Yo sabía que tus pensamientos volaban lejos cada vez que conversábamos, pero nunca me limitaste a hablar. No podría decir que siempre entendías lo que decía, pero eso sí, estabas dispuesto a escuchar incluso hasta tres horas seguidas, un acto que muy pocas personas logran hacer.



Porque tus defectos son los mismos que tengo y en ese error había perfección

te amé aunque no fueras perfecto

¿Quién es perfecto? La condición humana es imperfección pura y tanto tú como yo lo sabemos. Es por eso que me sentía en paz cuando estaba a tu lado, porque tenía pleno conocimiento de que tú te reconocías como una persona con defectos y por lo tanto aceptabas los míos. De esta forma estaba tranquila de ser quien en realidad soy, sin tener el pendiente de aparentar verme como una obra de arte.



Porque siendo impuntual siempre estabas ahí

te amé aunque no fueras perfecto

Yo siempre llegué tarde a las citas, lo acepto, pero no me disculpo del todo porque tú también tenías aquél mal hábito. La diferencia es que nunca me dejaste sola a pesar de todos los contratiempos que enfrentabas. Podías tener mil y un cosas por hacer, las cuales te retrasaban 10, 20 o 30 minutos, pero siempre llegabas a mi encuentro. Por esta razón puedo decir que nunca me dejaste sola.



Porque me hacías sentir perfecta

te amé aunque no fueras perfecto

La ley de los signos decía que menos por menos da más. Esta ecuación éramos nosotros. Tú y yo éramos imperfectos, pero juntos fuimos un ser único.

-

Por todas estas cosas puedo decir que te amé de la manera más sincera y te llevaré en mi corazón por el resto de mi vida. Gracias por todo. Nos separamos, pero aún seguimos juntos, ésto nunca lo olvides.

::

Te puede interesar:

Razones por las que siempre te amaré

Porque te amo con todas mis ganas



Referencias: