Las relaciones de pareja podrían no ser tan complejas, pero las personas lo somos. Seres con distintas ideas, pensamientos, ideas que a veces no estamos dispuestos a compartir, ya sea por miedo o por un rechazo ante la idea de que alguien mire más allá de nuestra fachada, eso es lo que causa conflictos constantes con las personas que nos rodean, especialmente nuestra pareja.
Woody Allen, un filósofo de las relaciones humanas, creó su cinta “Annie Hall” para contar una de las mejores historias de amor de todos los tiempos, especialmente porque en su narrativa incluyó algo que es importante para tener el contexto completo: el final.
Alvin y Annie se conocen gracias a amigos cercanos y al notar sus peculiaridades se enamoran; más tarde, distintos intereses y el conflictos personales los llevan al final de su relación.
La película está contada en una forma no lineal, por lo que vemos la historia “en desorden”, y resalta que, así como en el inicio hay elementos relevantes, en los finales también, mismos que muestran un paralelismo de lo que pudo haber sido la relación si ambos hubieran sido “constantes” durante el tiempo que durara. Así concluimos que si no existe esfuerzo de ambas partes, la relación es como navegar un bote en el que nadie está remando y permanece a la deriva, esperando a estrellarse en cualquier momento.
También es claro el hecho de que hay personas que bajo ningún contexto podrían estar juntos por mucho tiempo, pero aquella idea de que el amor es hasta la muerte, no es completamente falsa. Sabemos que pensar en un “para siempre” es algo absurdo. Nadie lo asegura, pero es posible al menos delimitarlo. Que no sea “hasta la muerte” precisamente, pero que cumpla con la metáfora. Para eso debe existir cooperación por parte de ambas partes y hacer que funcione, al menos hasta que el “para siempre” llegue a su fin.
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Compartir constantemente
Los pensamientos individuales pueden encerrarnos en un estado de introversión que nos impide compartirle ciertas cosas a nuestra pareja, pero si de verdad existe esa conexión que los llevó a unirse, la confianza y compartirle las ideas que rondan por nuestra cabeza, es necesario para mantener una amplia comunicación. Y no sólo eso, sino compartir momentos especiales para seguir llenando la lista de recuerdos juntos, de lo contrario se vivirá en un ciclo donde todo lo del pasado será lo mismo y continuará como una historia que no se está escribiendo.
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Escuchar
Si confiamos en alguien más, debe crecer esa reciprocidad y escuchar todo lo que tiene que decir. Es una conexión donde no sólo nos permitimos ver dentro del universo de esa persona, sino todo lo que nos puede ofrecer. Los individuos no nos quedamos iguales durante toda la vida, y aunque los cambios sean sutiles, se pueden descubrir en esas pequeñas conversaciones espontáneas con la pareja.
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Divertirse / distraerse
Los problemas de la vida diaria, especialmente en el matrimonio o en las parejas que viven juntas, pueden causar más estrés dentro de nosotros del que a veces podemos aguantar. No sólo tener un buen sentido del humor y dejarse rodear de un momento de diversión puede ayudar a que la relación fluya a un paso más tranquilo, sino que distrae de los problemas que se mantienen como una constante. La apertura que permite un momento de relajación, también impulsa a la comunicación y a recordar por qué disfrutan estar juntos.
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Apoyo emocional
Como son personas diferentes, algunas veces sufrirán por distintos factores en sus vidas personales. El apoyo emocional es una de las piedras angulares de una relación. Cuando una parte de la pareja lo necesita y la otra no lo proporciona, se creará una ruptura en la confianza que alguna vez existió, ya que si la relación es fuerte, ambos deben mantenerse de pie con ayuda del otro. De hecho, se supone que de eso se tratan las relaciones, de tener a alguien en quién apoyarse en caso de que el mundo parezca destruirse poco a poco.
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Crear intimidad
Aunque eso es obvio desde el inicio, mantener los aspectos importantes del amor, coqueteo, los detalles y el sexo, es necesario para mantener esa intimidad y cercanía. Esos elementos son los que, además de la comunicación, diferencian esa relación de la que se tiene con cualquier otra persona. Esforzarse en mantenerlos es trabajo de ambos, y si ese aspecto se sostiene, difícilmente algo podrá separarlos.
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Ser accesible
Además de compartir, y como son personas diferentes, debe existir un esfuerzo por acceder a hacer algo que precisamente no está dentro de nuestros gustos pero sí de los de nuestra pareja. Ceder es importante, el problema es cuando comienza el desequilibrio, la mayoría falla y la relación se debilita a causa de eso. Debes saber pelear tus batallas y conocer los momentos en los que acceder es fundamental.
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Tener voluntad de afrontar las dificultades
Este quizás es el punto más importante. En las discusiones se debe llegar a un punto medio, a un entendimiento, así tengamos la razón o no; sin embargo, muchos optan por no ceder en el momento que se demuestra su error o su acierto y dejan la discusión sin un final.
En otros casos, algunos no afrontan sus molestias y las guardan en silencio hasta que un día explotan. Las dificultades en la relación sucederán, nadie queda a salvo de ellas, pero son problemas de ambos, y si los dos se esfuerzan lo suficiente y tienen la voluntad de afrontarlo, vencerán cualquier obstáculo, incluso si ellos mismos lo situaron ahí en primer lugar.
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Quizás el concepto de “para siempre” da miedo, o ya se ve demasiado imposible por los fracasos que vemos en nosotros y nuestro alrededor, pero no lo es. Es un pensamiento cursi que evitamos para no sentirnos mal de que ya no nos esforzamos como antes.
Hay algo que ha cambiado dentro de la mentalidad de las personas y simplemente no existe un esfuerzo por salvar las relaciones. Algunos impulsan al barco para que choque de forma majestuosa mientras que otros ya no reman en el bote y lo dejan a la deriva.
Esforzarse en general en la relación es la única clave, pero no es algo de uno solo, es de los dos, y si no existe en los dos lados, jamás va a existir el “para siempre”.
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Fuentes: PsychologyToday & News.au

