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4 tipos de conversaciones que debes identificar para mejorar tus relaciones

7 de febrero de 2018

Raquel Origel Puertas

Te compartimos las cuatro maneras de relacionarse con otros, de reaccionar o responder a lo que alguien te platica en el día a día y cómo puedes mejorar dichas relaciones.



Por incómodo que sea, una vez que aprendes algo sobre la psicología detrás de las relaciones humanas ya no hay manera de desentenderse. Comienzas a observar ciertos patrones de comportamiento por todos lados, y te cuestionas cómo podrías mejorar la forma en la que te involucras con los demás. Esto ocurre cuando conocemos la Psicología Positiva del psicólogo Martin Seligman. Este hombre habla de nuestra manera de reaccionar y de crear relaciones positivas que nos beneficien —y a otros— a través de lo que hablamos, de nuestras conversaciones y reacciones ante una plática común y corriente.

 

A continuación, te compartimos las cuatro maneras de relacionarse con otros, de reaccionar o responder a lo que alguien te platica en el día a día y cómo puedes mejorar dichas relaciones.

 




1. PASIVO-DESTRUCTIVA

 

Reaccionar de forma pasiva ante lo que te platican, sin darle importancia; y a la vez hacerlo de manera negativa o con desaprobación. ¿Qué ejemplos hay de esto? Ignorar a alguien, como que te pregunten "¿qué hay de cenar?", y que la respuesta sea no decir nada. O "qué bonita está tu blusa", y responder "¿tú crees?". Esas pláticas que te dejan con la sensación de que no te hicieron caso. "Hoy tuve un día terrible", y de repente no hay respuesta ni validación para lo que acabas de decir; no hay reconocimiento, la emoción es neutral y a veces hasta te dan la espalda o revisan su celular. Claro que no se trata de ser el eje central de la vida de otros, pero un poquito de atención cae bastante bien, ¿no?

 




2. PASIVO-CONSTRUCTIVA

 

Reaccionar de manera pasiva ante lo que te dicen, pero de manera positiva. "¡Qué bien!", respondes de una manera medio apagada, como para salir del paso; hay reconocimiento muy débil, no hay detalles, no se discute lo verdaderamente importante. Todos lo hemos experimentado, es esa gente que te platica y te platica y a ti en verdad te importa muy poco. Asientes y sonríes, contestas cosas como "ay, qué buena onda", pero en realidad es cero trascendental lo que está diciendo el otro. Se siente feo que te lo hagan, pero cuando caes en cuenta de que tú también lo haces es aún peor.




 

3. ACTIVO-DESTRUCTIVA

 

Reaccionar de forma activa ante lo que te platican, dar importancia, pero de una manera negativa y con desaprobación. Son esos comentarios en los que notas que el otro quiere "hacer menos", "aplastar" lo que acabas de decir; o comentarios con "mala vibra" y, por tanto, destructivos. Normalmente, estos comentarios resaltan la parte negativa, no reconocen nada positivo, e incluso se manifiestan con el lenguaje corporal —ceño fruncido, boca torcida, suspiros. Y si no te das cuenta de las veces que eres activo-destructivo estarás en un verdadero problema, hay que admitir que todos lo hacemos sin darnos cuenta. A veces, por mucho que queramos a alguien nos es difícil distinguir o detenernos antes de hacer un comentario que no tiene la intención de aportar o construir algo positivo en la relación.

 




4. ACTIVO-CONSTRUCTIVA

 

"¡Está muy bien!, ¿cuándo empiezas?, ¿y tus jefes qué tal?, ¿estás contento, me siento muy feliz por ti". La diferencia se nota. Estamos hablando de alguien que se involucra en tu experiencia y que trata incluso de sentir lo mismo que el otro, disfrutarlo, vivirlo. Reacciona de forma activa, muestra emociones positivas, participa. Son esas conversaciones en las que se nota que corre energía, entusiasmo y apoyo. En la plática hay reconocimiento positivo, incluso cuando es una mala noticia la que te han compartido. Qué fácil sería la vida si fuéramos por allí creando relaciones activas-constructivas donde verdaderamente nos interese lo que nos preguntan, lo que nos dicen; relaciones en las que cuando preguntemos cosas sean de corazón.

 

Al conocer lo anterior podemos darnos cuenta de cómo nos estamos comportando, notar los comentarios negativos a nuestro alrededor sin molestarnos, aunque pueda ser un gran reto. A su vez, notamos nuestros comentarios negativos sin enfadarnos. Sé que tenemos mil oportunidades de hacer amigos en el día a día, pero si encaminamos nuestros comentarios a una manera positiva de vivir —incluso las conversaciones en las que participamos— tal vez sea más sencillo hacer de esos amigos algo más duradero y profundo.


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La revista Psychological Science publicó cuatro pasos para ser feliz según la neurociencia, síguelos y comienza hoy mismo a aplicarlos en tu vida cotidiana. ¿Crees que requieres de la aceptación, una pareja perfecta, fama y fortuna para vivir plenamente? Piénsalo dos veces después de leer las cosas que no necesitas para ser feliz.



TAGS: Relaciones de pareja Amistad Consejos
REFERENCIAS: Eternos Curiosos

Raquel Origel Puertas


Colaborador

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