
Reconstruida con base en fotos y pinturas, orgullosa y hermosa se levanta Varsovia, con sus monumentos en homenaje a aquellos que se levantaron, que no permitieron más la humillación, su monumento y Museo de Chopin, a Copérnico, con los diversos museos, su Palacio Nacional, sus hermosas iglesias (los polacos son muy católicos) y sus parques, toda ella ofrece una visita memorable.
Fundada en el siglo XIII, cuando el rey Segismundo III Vasa trasladó su corte de Cracovia a Varsovia. Invadida en 1939 por Alemania, y con el resto de Polonia, obligada a seguir el régimen comunista de 1945 a 1989.
Levantamiento de Varsovia
Durante la Segunda Guerra Mundial, no sólo los judíos, sino también el resto de los polacos la pasaron mal, ya que el gobierno polaco se exilió y la población quedó en medio de los nazis y los soviéticos que eran enemigos, por lo que se formó el ejército patriótico, clandestino, que enfrentó a los alemanes en 1944, ese enfrentamiento fue denominado como el Levantamiento de Varsovia. Se trató de un evento histórico en el que lucharon durante dos meses; los soviéticos se mantuvieron neutrales, dejando a los polacos solos ante los nazis. Hitler enfurecido ante dicho levantamiento, ordenó destruir la capital y exterminar a sus habitantes, para dar un ejemplo a Europa, lo que dejó 180 mil civiles muertos y la ciudad en total devastación.
Dicen que cada 1º de agosto suenan las alarmas aéreas en la ciudad y se detiene todo, la gente deja de hacer lo que esté haciendo para ponerse de pie y rendir honor a quienes murieron y lucharon contra la invasión nazi. La historia del levantamiento no es tan conocida fuera de Polonia, porque durante la época comunista se censuró para que no se fueran a alzar contra el régimen que los polacos no eligieron.
Varsovia en tres días
La ciudad se puede visitar en tres días para conocer lo más importante de Varsovia. Puedes iniciar en el casco antiguo visitando el Castillo Real, es uno de los sitios más populares, residencia de los reyes hasta 1795, hoy es la sede de la Fundación Polaca de Historia y Cultura, además de museo en el que se pueden visitar los departamentos del rey y el príncipe. También visita el palacio de techo de cobre, la biblioteca del rey, los jardines, la sala de mármol y la sala de asamblea; tiene diversos precios de entrada, pero los recintos principales se incluyen en la entrada general y tiene un costo de 22 pnl. En su entrada tiene una torre en la que todos los días a las 11:15 de la mañana un trompetista toca el himno de Varsovia para conmemorar el bombardeo a la ciudad.
También en el casco antiguo o stare miasto, y frente al Castillo Real, se encuentra la plaza en la que está la columna de Segismundo III y a pocos minutos caminando se encuentra la Plaza del Mercado, creada en el siglo XIII, en la que podrás ver a la sirena, símbolo importante y parte del escudo de armas de la ciudad.
Cuenta la leyenda que trae la espada y el escudo para proteger a Varsovia y a sus habitantes, en agradecimiento por haber sido rescatada de la prisión donde la tenían los pescadores. En el casco antiguo también se puede visitar a Catedral de Varsovia y la iglesia de Santa Ana. Desde el Castillo Real también puede hacer el recorrido del camino real que pasa por la barbacana y termina en el Palacio Wilanow, alrededor de 13.5 kilómetros de historia.
Para moverse en la ciudad puedes usar el tranvía, autobús y metro, las tarifas de viaje simple van de los 3,40pnl a los 4:40 pnl; una tarjeta de 24 horas cuesta 15pnl.
Respecto a la comida, lo más tradicional son las sopas como el Barszcz Czerwony, que es un caldo con betabel; el zurek, una sopa de sabor agrio hecha con harina de centeno, papas y chorizo; o bien los pierogi, que son un tipo de ravioles rellenos de distintos ingredientes.
Los bares de leche (bar mlecny) son lugares típicos y muy baratos, se crearon durante la etapa comunista para afrontar los periodos de racionamiento en los que no había nada más que harina y leche, aún quedan algunos en la ciudad, así que si puedes come en uno de ellos. Las bebidas típicas son el vodka y la cerveza.
Aunque no hay vuelos directos desde la Ciudad de México, diversas aerolíneas ofrecen vuelos con una escala, por lo que llegar no es difícil y Varsovia te encantará.
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